08 septiembre 2013

¡vaya día de toros!

Ayer la Tauromaquia se mostró en toda su expresión. Rotunda, del triunfo a la tragedia. Cúmulo de pasiones y emociones.

 
Foto :: Arjona

Desde la seminal y casi imperial Ronda, pasando por el Arles de piedra romana y tan de artístas, a la profundidad de pueblos como Sotillo de la Adrada o Utiel, donde la crudeza se dejó ver. Ahí cayeron heridos de gravedad el novillero Jesús Duque en Utiel y en Sotillo, el matador Manuel Escribano, gravísimo.

En la goyesca de Ronda Morante puso el gran foco con su reaparición de la cornada de Huesca y la gesta de matar seis. En triunfo, al natural.

Morante reapareció, toreó como solo él sabe hacerlo, y una muchedumbre se lo rifó a hombros por las calles de Ronda.



Foto :: Arjona

En Arles otra goyesca con indulto incluido y en un escenario único, tremendamente evocador, diferente en el que se expresó la Tauromaquia al son de piezas clásicas y ópera. Triunfaron El Juli, que indultó uno de Domingo Hernández, y Juan Bautista, que cuajó una tarde redonda.



Más en Dax, tal vez hoy la plaza más seria de la Francia taurina, una encastada corrida de Torrestrella, supuso el triunfo de Iván Fandiño.

    Foto :: Roland Costedo




Hasta en Valladolid pudo verse la mejor versión de Manzanares...

Pero la tragedia, que siempre va tan ajustada al toreo como es la gaonera de arriba, apareció en Sotillo de la Adrada. Al borde se asomó Manuel Escribano al intentar un par al quiebro, pegado a tablas. No hubo cornada, pero si un violento golpe contra las maderas que rompió la ilíaca.

Duque también a un mes de la alternativa, en Utiel, cuando se encontraba confiado toreando al natural fue cogido grave. Y Román también fue herido.


Vaya día de toros el de ayer.