13 febrero 2017

ernest lluch ante la tauromaquia, aprovechando que espartaco pasaba por allí



Cuando los políticos de izquierdas no trataban de ningunear la Tauromaquia. Al contrario, la respetaban y la escuchaban. Es aquel tiempo cuando de la cosa pública, además, se ocupaban los auténticos maestros y hombres buenos. De ideas claras y con un verdadero próposito de servicio público desde la función política. Las televisiones privadas acababan de levantar la persiana. Antena 3 ya daba tertulias políticas, pero con otro tono al populista de hoy. Antonio Herrero presentaba La Tarántula. En debate, Miguel Herrero, Santiago Carrillo y Ernest Lluch. Antes de meterse en harina un personaje de relevancia abría el programa. Un día, le tocó a Espartaco. Juan Antonio Ruiz 'Espartaco', figura del toreo en todo su esplendor en aquel septiembre del 90. Uno de los personajes de mayor relevancia de aquellos tiempos. Indiscutible en los ruedos durante siete años. Hecho a sí mismo. Millonario podrido con 27 años. Referente social.

En este vídeo lo interesante va más allá de lo que dijo el torero en aquel programa. Interesa lo que viene después. El respeto mutuo del figurón ante tres políticos claves en aquellos tiempos, y viceversa. Tres sabios. Padres de la Constitución, fundamentales en la Transición o ministros de referencia. Y un torero en la cresta de la ola, ídolo de masas.


El saludo cariñoso y más allá, las palabras de Ernest Lluch: catalán, catedrático de Economía por la Universitat de València, socialista, ministro de Sanidad en tiempos de Felipe González y asesinado por ETA el 21 de noviembre de 2000. Así hablaba sobre los toros y los toreros desde su ninguna afición:

"Yo no soy nada aficionado a los toros. En mi casa no había nadie aficionado a los toros, en mi pueblo tampoco y por lo tanto me he criado en un ambiente muy ajeno a los toros. Pero en cambio siempre me ha interesado más el mundo o lo que algunos toreros decían, y hoy se ha visto perfectamente con Espartaco. Ha hecho una defensa de los políticos que yo comparto. La intervención de Espartaco ha sido muy política, muy bien hecha, ha hablado muy bien de cómo hay políticos que se entregan a las cosas".

Un ejemplo. Un respeto.