05 noviembre 2014

anoet enciende las alarmas: "es necesario el esfuerzo de todos para no caer en la marginalidad"

La Asociación Nacional de Organizadores de Espectáculos Taurinos (ANOET) pone, por fin, el dedo en llaga. La nota de prensa que adjuntamos a continuación repasa a las claras la situación de una Fiesta que "está en quiebra", que requiere del "esfuerzo de todos para no caer en la marginalidad" --que es hacia donde se dirige-- y que "se acaba" y sino "somos capaces de adaptarnos a la realidad, ésta nos devorará". Por eso reclama, "amplitud de miras" a todos.

Se echa en falta autocrítica, pero no, ya no merece la pena. Esta sinceridad llega una, dos o tres temporadas con retraso, pero por fin parece que se han encendido las alarmas en serio. Lo peor sería que se le dé más importancia al bodrio de entrevista a Rafael de Paula que a este comunicado que pide A GRITOS unión, trabajo, inteligencia y amplitud de miras para ganarse un futuro cada vez más en peligroso entredicho. 

Existen dos opciones: hacer coña del comunicado y tirarnos otra vez las piedras a la cabeza o hacer lo que realmente es necesario hacer. 

LOS TRES PRÓXIMOS AÑOS PARA LA TAUROMAQUIA, EL TOREO Y, SOBRE TODO, PARA LA CABAÑA DE BRAVO EN ESPAÑA SON VITALES. Y vitales quiere decir eso: A VIDA O MUERTE.



NOTA DE PRENSA:

La Junta Directiva de ANOET, debido al grave deterioro económico  que está sufriendo la Fiesta, especialmente en estos últimos cinco años, hizo balance de los problemas que acechan al sector, con el fin de valorar si nos encontramos ante una crisis coyuntural o estructural. Lamentablemente, consideramos que la crisis es de fondo, acuciada por la recesión económica que viene padeciendo España.

Debemos recordar nuevamente, que el empresario taurino es quién imagina, crea y vende el espectáculo. Lo diseña y estructura desde el principio hasta el final, armonizando a todos los partícipes del mismo. Por tanto, tiene una visión de conjunto de lo que ocurre, y su situación privilegiada como vértice en la pirámide organizativa, le dota de mayor información sobre los problemas que acontecen a cada parte del todo en el espectáculo. Por eso, en estos duros momentos, tenemos la obligación de trasladar nuestro análisis a los demás sectores y a la afición.

Los síntomas estaban latentes y persistentes desde hace bastante tiempo, y todos nuestros intentos -no siempre bien entendidos- de hacer frente al muro de problemas que asolan el sector no han servido más que para posponer la solución a la crisis estructural que anega el sector. La profunda crisis económica y social de la última década, ha sido el acelarante del proceso combustión que consume la Fiesta, hasta situarnos abruptamente en una dura encrucijada: 'el mundo del toro está en quiebra'.

Agobiados por unos costes inasumibles, expuestos a la presión de unas condiciones de contratación, arrendamientos y cánones desorbitados, que están dejando concursos desiertos, o que imposibilitan la concurrencia a las plazas más importantes del país; acompañados y lastrados por unas cargas sociales y fiscales asfixiantes. La Fiesta se encuentra paralizada en su evolución por unos inmovilismos vestido de tradición, marginado de los medios audiovisuales y una larga lista de agresiones que detallaremos cuando proceda. La tauromaquia necesita con urgencia el esfuerzo de todos sus integrantes para no caer en la marginalidad. 

Es muy lícito esperar un beneficio de la aportación de cada cual, como no lo es la pretensión de lucrarse a costa de la ruina ajena. Y, el sector empresarial ha sobrepasado su capacidad de absorción de los costes desproporcionados del espectáculo, desde su base, las novilladas; hasta las más excelsas corridas de toros.

Los empresarios y no solo nosotros, por supuesto, no podemos soportar la situación por más tiempo, la Fiesta se acaba. Si no somos capaces de adaptarnos a la realidad, ésta nos devorará. Por eso llamamos a todos los sectores a enfrentar los problemas con rigor y amplitud de miras. El toreo es un arte único e irrepetible, no bien comprendido por todos, pero es un patrimonio cultural de un valor incalculable, ahora está en nuestras manos que este legado no se pierda.

Firmado: Junta Directiva de ANOET, a 5 de noviembre de 2014