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30 noviembre 2010

vídeo homenaje a josé calvo

Realizado por la peña Maestranza con motivo de la entrega del trofeo a José Calvo como triunfador de la Feria de Julio 2009.


peña maestranza
Cargado por forotendido. - Más video blogs y vloggers.


PS: Por lo que sabemos José Calvo, que pasó gran parte de la temporada pasada lesionado, ya ha superado la recuperación y ha iniciado los entrenamientos y tentaderos de cara al año próximo.

11 agosto 2009

premisas para invitar a alguien a una corrida de toros

La pasada Feria de Fallas le propuse a un amigo, y además bloggero y periodista, invitarle a una corrida de toros. Él tenía cierta curiosidad. Pero al final en Fallas no pudo ser por un resfriado suyo a destiempo. Cuando se acercó la Feria de Julio fue él quien retomó lo de la invitación. Pese a no ser nada aficionado y más bien contrario, de esos que dicen que le gusta que gane de vez en cuando el toro, seguía con la curiosidad.

Entonces me platee de manera encubierta la pregunta ¿qué quiero ver, ante todo, en una plaza de toros? Y le dije que en unos días le contestaría, que tenía que pensar qué tarde le hacía debutar en el tendido. Entonces analicé los carteles con tres premisas irrechazables por delante:

- El toro.
- El torero.
- La emoción.

Y cartel a cartel fui despejando la incógnita. Rechacé los dos de figuras. Para hacer debutar a mi amigo, no me valía el medio toro de casta justa. Ni tampoco el torero que anda sin apenas incomodidades por allí. Ni la falta de emoción como resultado de la unión de ambas. En el espectáculo de la corrida de toros con las figuras el acierto se me antojaba más complicado. A ver cómo le explico lo que allí está pasando cuando parece que no pasa nada: que uno lleva por donde quiere al animal o se mete en medio de los pitones y el toro no le dice ni mú.

Así que al final, con una pequeña duda con la de Los Bayones, acabé eligiendo la de Adolfo Martín y la tarde, la corrida y los toreros acabaron por hacer buena mi invitación ofreciendo lo que buscaba:

- Toros con casta y poder.
- Toreros dispuestos a todo que supiesen torear.
- Y emoción.

Quería que lo que sucediese en el ruedo tuviera importancia. Que esa importancia le llegase de alguna manera a mi invitado. Que desde su punto de vista, que no ganara siempre el mismo, que a lo que sucedía en el ruedo se le captase sin demasiado esfuerzo su riesgo, su peligro y que el valor del torero no admitiera dudas al verlo capaz de imponerse a la dificultad, a la casta, de un toro. Y que al menos participará de la tensión, esa emoción que iba del ay al olé en décimas de segundo y que eso le sorprendiese. Me decía: "mola porque pasa algo y toda la plaza tenéis la misma reacción".


PS: No sé si mi amigo volverá a una plaza de toros, pero al menos algo creo que captó al verlo desde dentro. Aunque eso debería decirlo él. Además, este post lo quería escribir desde hace algunos días, pero al final lo he hecho hoy empujado por los comentarios de dos entradas atrás con el señor Sol y Moscas, el post en el que recogía faenas de la última semana de Perera, Ponce, Morante o Castella. Es la diferencia entre la fiesta raquítica, justa o en el límite de la casta y emoción mínimas exigibles --si es que podemos hablar de mínimos en un espectáculo en el debe primar, sobre todo, la verdad más auténtica--, y la otra en la que puede sobrar. Sin duda es la segunda opción la que prefiero enseñar a alguien que no haya visto una corrida en un plaza de toros y la que me gustaría encontrarme más a menudo. Pero pasa que el límite uno no sabe dónde se lo va a encontrar.

30 julio 2009

conclusiones sobre la feria de julio, sus ríos de tinta y lo que viene

Parece como que la Feria de Julio era para algunos mero trámite, como la antesala de algo que está por suceder. Mal. Algo como la concesión de la prórroga a Serolo o el fin de la relación, el anuncio de un nuevo pliego por parte de Diputación y el inicio de una remodalación --todavía sin definir-- de un coso catalogado como Bien de Interés Cultural. Quien la siguió desde ese prisma se equivocó. Cayó en el error de no dar a la Feria de Julio toda la importancia que merece y tiene.

Si no llega a ser por las comodidades de las figuras y sus palmeros, si a Valencia desde hace ya la tira de años los que mandan no la tomasen por el pito de sereno y no tuvieran la mala costumbre de venir aquí a echar el rato, la feria hubiese sido un ferión. Pero como esto está organizado así, y no hay diputado ni empresa capaz de cambiarlo, las corridas de las siempre deseadas figuras fueron un auténtico fiasco. Falló estrepitosamente su toro y embistió el que les tocó a los modestos: ¿Qué fueron 12 toros entre Los Bayones y Adolfo Martín? Pues pon que de estos sirvieron nueve y de los otros --Parladé y Valdefresno-- sólo dos.

Lo que está claro es que la gente se equivoca, pero qué se le va a hacer. La afición, ya lo dijo el de Ubrique, cabe en una autobús. El resto lo que quiere son caras conocidas y feriantes de postín. Por ellos son capaces de soportar el día más caluroso del año en los tendidos de sol, luego tragarse un auténtico tostón y ni abrir la boca para quejarse. En cambio, la mejor corrida de toros, la de Adolfo Martín con doble puerta grande y orejas de verdad para Padilla, José Luis Moreno y José Calvo, quedó en poco menos de media plaza, la misma que un día antes vio al mejor toro del ciclo, el tal Magnífico del segundo hierro de Los Bayones.

Piden para la Feria de Julio figuras, y las figuras resultaron, pero viniendo como vinieron no solucionan nada.

Pero el caso es que llenaron la plaza Ponce, Castella y Perera, y Morante, Juli y Fandi, y también el duelo entre Hermoso y Ventura, que por cierto dieron un gran espectáculo. Según lo vende Serolo, esas entradas en la Feria de Julio no se veían desde hace 35 años y probablemente sea verdad.

Por lo tanto ¿Quién decía que la Feria de Julio estaba muerta? Al menos en la plaza de toros de Valencia sigue con vida. Donde está moribunda de verdad es en el resto de la ciudad.

Y sigue viva la Feria de Julio en la plaza de toros de Valencia porque aquí se sigue levantando el sambenito de plaza torerista, lamentablemente, bullanguera y triunfalista. Pero, hagamos memoria, Julio también fue el toro, y es. Y cuando apareció el toro serio, con trapío y presencia fue cuando la feria se vino arriba y se olvidó del sucedáneo de fiesta con el que castigaron la figuras. Y eso, que así me lo enseñaron, también hay que recordarlo: un respeto al toro (¡y al novillo!) de julio en Valencia. Y al que a muy pocos he visto reclamar mientras andaban enredados en otros menesteres.


Y los ríos de tinta...




Uno llegaba a la plaza de toros y rápidamente las manos se le llenaban de papeles. Era como ir al quiosco un domingo. Papeles buenos para sentarse, para combatir el calor y también para leer. Tanto texto se acumulaba, que uno podía incluso despreocuparse de seguir la corrida. Lo que son las cosas: ir a los toros para leer.

Había novedades. Una era la continuación de El Tendido --publicación en la que colaboro--, que edita la propia empresa, y la otra venía junto al veterano Avance Taurino, que estrenaba el suplemento llamado La Tronera acompañado por un cursioso subtítulo como para tomar precauciones: "Refugio de aficionados y aspillera desde la que se lanzan andanadas de variado calibre". Se presentaba como "un suplemento de Avance Taurino dedicado a pulsar la opinión del aficionado y a intentar averiguar qué se busca y qué se quiere para la plaza de Valencia", pero la publicidad corría a cargo de Diputación de Valencia, concretamente de las áreas Taurina y de Turismo de las que es responsable Isidro Prieto.

Por esta razón, no había que extrañarse si un artículo firmado por el arquitecto Alberto Peñín arrancaba así: "Mi buen amigo, el diputado Isidro Prieto, me pide unas líneas que resuman las ideas que la Diputación Provincial tiene previstas sobre la Plaza de Toros que dirige..." Ya que de Diputación eran la páginas de publicidad, pues que también las de opinión fuesen por expreso deseo de la institución pública.

En plena Feria de Julio del año 2009 y en medio de la peor crisis de la historia conocida por la prensa escrita, la plaza de toros de Valencia se convertía en un espacio con cabida para no más de 12.000 personas en el que se han repartido dos publicaciones con 16 páginas cada una, en formato tabloide --El Tendido-- y la otra con tamaño cuartilla --Avance Taurino con su suplemento La Tronera--. Auspiciada una por la empresa gestora de la plaza de toros de Valencia, Serolo, y la otra por la propiedad del coso, la Diputación Provincial, con dinero público.

La penosa relación de dos partes que tienen un contrato de por medio, en este caso por el que Serolo abona a las arcas públicas de la Diputación un canon de más de un millón de euros, se veía en negro sobre blanco. Muy lamentable.

La Feria de Julio, la de Sant Jaume, se estaba celebrando, en el enclave de siempre y había quien le preguntaba, como a Alfonso XII, ¿dónde vas?, pero resulta que no se iba a ninguna parte y había una entrada aceptable, sonaba el Pan y Toros, se rompía el paseíllo, saltaba un toro y luego otro, se merendaba y en los papeles se decía prácticamente que la Feria de Julio estaba en la últimas y parecía como que ya se le tomaban medidas para el ataud justo cuando un día o dos después la plaza se llenaba, pero se prefería llamar a aquel espectáculo tercermundista, incómodo, insoportable y huérfano de gente joven, y en eso caían más de 40 grados al sol y los tendidos sol llenos, y mientras se planteaban no sé qué proyectos --puros castillos en el aire sin rematar-- para convertir el coso que diseñó el arquitecto Sebastián Monleón hace 150 años en un moderno qué sé yo y se lanzaban hipótesis sobre un nuevo pliego o sobre cómo queremos que sea nuestro próximo empresario, que si guapo, feo, indepentiente o con pendiente, francés o ex de una miss que estuvo en el candelabro, y todo cuando la Diputación todavía no ha dicho si concede la prórroga a Serolo o qué pasa aquí, así que mejor hacer tiempo e ir calentando el ambiente y darle una página diaria a la asociación que se creó al amparo de la propia Diputación para echar más fuego a esa hoguera de las vanidades que son los bajos fondos taurinos, tenerlos contentos, y luego ya se aprovechaba para tergiversar los problemas de la televisión y al tiempo que se ponía en duda una feria, unos carteles, una gestión y todo menos levantar la mano y asumir culpas tras haber subastado la plaza al mejor postor, que resulta que está al día con los pagos y da toros con cierto éxito. La sensación, en fin, era como si alguien desease de antemano que la Feria de Julio 2009 fuese un gran fracaso.

Ataque y contraataque. La Tronera era contestada desde El Tendido, el propio Serolo aludía entrelíneas a una deuda de Diputación de 74.000 euros con la empresa por unas novilladas organizadas fuera de pliego, y la cosa iba más allá: Avance Taurino y su suplemento La Tronera eran expulsados de la plaza y se repartieron desde la calle.

Está claro que nada justifica eso, pero alguien se tenía que sentir aludido por las "andanadas" lanzadas desde la "aspillera"; o sino, ¿qué intenciones tenía La Tronera? ¿Unir esfuerzos, trabajo e ideas por el bien y el futuro de la plaza de toros de Valencia, la Fiesta y todo --todo-- el conjunto de su afición? O por el contrario y simplemente, ¿sembrar tempestades e ir preparando el terreno a lo que tenga que ser?

Me agarro a la segunda opción. Pero pese a todo, pese a los ingentes ríos de tinta y pese a la libertad de expresión que existe incluso para poder equivocarse, la Feria de Julio ha mantenido el tipo y se ha hecho de respetar simplemente por lo sucedido en el ruedo y por lo que se ha vivido en los tendidos. Y veremos ahora lo que pasa con la plaza de toros de Valencia y hasta dónde respetan su integridad y veremos a quién se le ocurre decir que no a un millón y pico de euros por un año más.

Pero en la Valencia taurina la cordura está completamente out y lo que tenga venir resulta del todo impredecible al menos por el momento. Y todo por culpa de una Feria de Julio que no la ha diñado, que eso era algo que a más de uno le hubiese gustado, pero que ha pasado justo al contrario y la Feria de Julio sigue viva y coleando.



PS: Desde aquí, desde este modesto blog, estamos más que contentos de la Feria de Julio que hemos echado. Porque sabemos que de forma más que independiente le hemos dado a la Feria de Julio toda la importancia que se merece publicando con éste un total de 43 post, 36 fotografías y 19 vídeos que ahí quedan.

29 julio 2009

feria de julio 2009/ la opinión de la unión taurina de abonados

Vía :: Avance Taurino |

"Público: a pesar del calor, importante asistencia, aunque seguimos manteniendo un bajo nivel de asistencia que va en detrimento de nuestra Plaza.

Presentación de las corridas: muy deficientes la novillada del 21 y la corrida del 24, regular la del 23 con pocos pitones y bien presentadas las del 25 y 26 que también dieron buen juego.

Matadores: destacaron Castella, Moreno y Calvo. Otros matadores importantes con poco compromiso.

Presidencias: seguimos reivindicando mayor grado de exigencia que permita ver lo mejor mediante el esfuerzo de matadores y ganaderos. Y que se valoren más las estocadas.

Bandas de música: mal endémico de nuestra Plaza al que no se pone solución por parte de la Diputación responsable de la sección."

27 julio 2009

feria de julio 2009/ vídeo de la gran corrida de adolfo martín y del triunfo de moreno y calvo

Vídeo de la corrida de toros de Adolfo Martín y del triunfo de José Luis Moreno y José Calvo en el cierre de la Feria de Julio 2009 en la plaza de toros de Valencia.

Primero. Tostadito. Número 55. Enero 2004. 492 kilos. Lidiado por Juan José Padilla.
Segundo. Madroñito. Número 104. Febrero 2005. 470 kilos. Lidiado por José Luis Moreno.


Tercero. Aviador. Número 40. Noviembre 2004. 475 kilos. Lidiado por José Calvo.
Cuarto. Sevillano. Número 69. Enero 2005. 588 kilos. Lidiado por Juan José Padilla


Quinto. Horquillón. Número 2. Marzo 2004. 470 kilos. Lidiado por José Luis Moreno.
Sexto. Malagueño. Número 112. Marzo 2005. 470 kilos. Lidiado por José Calvo.

feria de julio 2009/ los premios de diputación

Vía :: Levante-EMV |

Estos son los premiados:
Mejor toro: "Magnífico", número 5, de la ganadería de Abilio y Ramiro Hernández, lidiado en cuarto lugar el día 25 por el diestro Javier Rodríguez.

Mejor ganadería: Adolfo Martín.

Mejor novillo: "Socorrido", número 45, de la ganadería de Hermanos Martínez Pedrés, lidiado en segundo lugar el pasado día 19 por Pedro Marín.

Mejor rejoneador: Pablo Hermoso de Mendoza.

Mejor brega: José Manuel Montoliú.

Mejor par de banderillas: Curro Molina.

Premios desiertos: triunfador de la feria, mejor faena, mejor toreo de capa, mejor estocada, novillero triunfador, mejor toreo de capa de novillero, y mejor picador.

feria de julio 2009/ vídeo de la tarde de los bayones con javier rodríguez, david esteve y óscar sanz en el cartel

Vídeo de la tarde con toros de Los Bayones y Javier Rodríguez, que cortó una oreja, David Esteve y Óscar Sanz en el cartel.

feria de julio 2009/ josé calvo y josé luis moreno triunfan con una gran corrida de adolfo martín



26 de julio de 2009, Valencia. Toros de Adolfo Martín para Juan José Padilla, José Luis Moreno y José Calvo. [VÍDEO]

La emoción del toreo existe. Ha quedado más que claro en la Plaza de Toros de Valencia en el cierre de la Feria de Julio con una gran corrida de toros de Adolfo Martín ante la que han triunfado José Luis Moreno y José Calvo. Se eliminaron los sucedáneos y quedó desnuda la verdad de la fiesta. No hace falta más que la casta y la seriedad del toro y la disposición y entrega de los toreros.

La ganadería de Adolfo Martín se presentaba a cerrar el ciclo de julio entre dudas y acabó triunfando con el interés y matices de seis toros que compartieron denominador de la casta y la bravura. Seis toros finos, justos de peso, con trapío, serios por delante y de mirada vivaz. Unos con sus complicaciones, otros humillando una enormidad, desarrollando sentido o demostrando sin tapujos su peligro. Seis toros, sin más. Y todos, menos el cuarto, cumplieron en el caballo recibiendo dos puyazos por morrillo.

Ante tan importante corrida triunfaron José Luis Moreno y José Calvo, dos tipos que se saben hacer el toreo bueno, que el sistema taurino imperante tiene relegados al ostracismo, y que se encargaron de demostrarlo aprovechando la oportunidad.

De primeras el cordobés José Luis Moreno demostró que venía a Valencia como tiene que venir un torero a esta plaza. Totalmente entregado. Y eso que el principio no fue como para confiarse. En el saludo de capa a su primero, de nombre Madroñito, se le amontonó la cosa, perdió pie y cayó a merced, el toro hizo por él y lo levantó por el vientre sin más consecuencias. El susto no le cambió para nada las intenciones.

El toro se definió en bravo tras pasar por el peto con fijeza y llegó a la muleta con la incertidumbre de un toro de embestida humillada, capaz de seguir las telas hasta el final, pero sabiendo en todo momento que algo se quedaba atrás. Moreno salió a jugársela con la muleta por delante. Y brotó de ahí la emoción del toreo intenso y de poder en plena incógnita. Tapó y templó al tal Madroñito y los olés se escucharon en toda Valencia para que se enterasen los que hoy no estaban y sí vinieron a ver el decadente espectáculo de las figuritas de pitiminí un par de días antes. Moreno recordó a aquel rubio torero que pasó por Valencia otro julio, el del año 2000, y cuajó a uno de Victorino para la historia.

Intensidad. De tragar y poder, una faena imperfecta pero rebosante de emoción. Tal vez sólo hubo cinco o seis multezos perfectos, con la tela a ras de albero y rematando por debajo de la pala del pitón atrás en la cadera, pero todos fueron pura emoción. Y el torero se impuso, aprovechó las virtudes del adolfo y se tiró a matar a tumba abierta, una voltereta más y la espada en lo alto. Y otra vez el recuerdo de aquel faenón de julio de 2000 que acabó en cornada grave, pero esta vez la talaguilla del torero permaneció intacta y sí pudo pasear una merecida oreja, la de más peso de la feria.

La corrida por entonces ya había sacado dos toros como la noche y el día. Justo antes, en el primero de la tarde, Padilla ya se las había visto con uno que tuvo más cosas de brava alimaña que otra cosa. Toro de corto recorrido y complicaciones con el que el jerezano anduvo como profesional en la materia que es desde el mismo inicio toreándole de capa andando hacia atrás hasta los medios.

Y salió el tercero, Aviador, para el valenciano José Calvo, que por primera vez se medía a toros de sangre Albaserrada. Tuvo suerte porque su lote fue el de más nobleza y menos asperezas en ese misterioso tesoro de la casta.

Faena de mérito que se desarrolló de más a menos. Cuando alcanzó lo más fue por los quilates de su toreo ante un toro que permitía el cite en la distancia en los mismos medios y surcaba el albero siguiendo una muleta templada, la de Calvo, que la manejaba sin alharacas, sólo tratando de encontrar en cada una de las suertes que sucedían a ralentí la pureza. Todo eso ocurrió por el lado derecho, y se perdió fuelle al intentar el natural por no acoplarse a una embestida más recortada. La faena estaba hecha, no cabía más que una estocada y así fue. La oreja era mucho más que justa.

El cuarto fue el único que manseó en varas saliendo suelto por dos ocasiones y no humilló, sino que embistió a media altura, justo al revés de lo habitual en este encaste. Antes se había dejado, el que más, en el capote. Pero fue a menos. Protestó en la faena de Padilla, que estuvo listo y bullidor para hacer una faena de más efectismo que otra cosa y cortar una oreja tras una gran estocada.

El objetivo de Moreno seguía siendo el mismo: triunfar a toda costa. Y así salió ante el quinto, que con el hocico hacía auténticos surcos cuando le daban capa y se empleó, el que más, en el peto. Pero, otra vez los misterios de la casta, el toro se orientó como sólo saben hacerlo los albaserradas y la faena tuvo que desarrollarse en auténtico toma y daca. De mucho 'ay' y miedo. Moreno tuvo que cruzar la línea en varias ocasiones y poner en juego su propio pellejo para arrancar la oreja que certificaba el triunfo y la puerta grande, y lo consiguió.

Y Calvo sabía que esta vez tampoco se le podía escapar. El respeto que se ha ganado de buen torero tenía la inmejorable ocasión para certificar tantas cosas que en otras ocasiones había dejado inacabadas. Y así, cayó la tan ansiada puerta grande.

El sexto venía de otra reata clásica de hierro de Adolfo Martín, un Malagueño que ya enamoró en la desencajonada pero al que le faltó el fuelle que tuvieron sus hermanos de camada. Calvo puso de nuevo su manifiesta elegancia a la hora de hacer el toreo y también en buen recibo a la verónica y la media de rigor. Tras parear se desmonteró una vez más José Manuel Montoliu. Y el torero se sintió en la faena mucho más en redondo, bajando la mano ante una embestida sin remate en su final y abrochó por manoletinas, un torerísimo cambio de mano y una estocada una faena que le abría de par en par --por fin-- la puerta grande.

Se fueron los toreros en triunfo y los que quedaban sacaron a saludar al mayoral de Adolfo Martín. La fiesta se había vivido en su máxima expresión en Valencia, justo después del paso de las figuras y sus fofos e impresentables animalitos, que consiguieron dejar el ánimo por los suelos. Y es una pena, que hoy, ante una corrida tan importante que la media entrada se quedará corta en el cierre triunfal de la Feria de Julio. Pero al menos el toro y la emoción del toreo han conseguido elevar el ánimo, y de qué manera.

26 julio 2009

feria de julio 2009/ la oreja de todos



25 de julio de 2009, Valencia. Séptimo festejo de la Feria de Julio. Toros de Los Bayones para Javier Rodríguez, David Esteve y Óscar Sanz.

Se lidió una corrida de Los Bayones en la Feria de Julio y no la mataron las figuras. Eso, echándola larga, hace quince o veinte años hubiera parecido una incongruencia. Pero es así. Por extrañas razones las figuras, de un tiempo a esta parte, poco o nada quieren del hierro de la 'L' con la 'B' de trazo de grueso . Pero la ganadería ahí sigue. Fiel al encaste Lisardo, criando toros la mar de serios, sacando casta, nobleza y sin comerse a nadie. Ellos, las figuras, se lo pierden

La cita de Valencia ha sido la de mayor importancia de su temporada y del lote pocos reproches caben. Con las puntas mirando hacia arriba todos, recogidos de sienes, serios, ofensivos, rematados, con cuajo y hechuras de toro, toro. Un lujo para Valencia, donde debería ser norma, y como no había figuras, quedaba en los tendidos la afición que es para ver un cartel de modestos valencianos dispuestos a todo. Al menos a priori.

Y al final Javier Rodríguez cortó una oreja y fue como la oreja de todos. Fue en el cuarto, el toro de la feria, con el segundo hierro de la casa, Abilio Ramiro, y un nombre que le venía al pelo, Magnífico. Bravo, encastado, noble y con una tranco pastueño de más. Como para disfrutar. Enfrente le quedaba Javier Rodríguez, en entredicho por ser sobrino del empresario. Pero la cosa sucedió tal que no hizo falta acordarse del parentesco. Saludó toreando para el toro, sacándolo a las afueras andando hacia atrás y bajando las manos. Fue un recibo torero, la ovación fue merecida y Rodríguez empezó a sentirse.

Y eso, ese mando y esa fijación desde el primer contacto serviría para la posterior lidia. El toro, con tendencia a marcharse suelto, que llegó a tomar la primera por su cuenta y derribó con estrépito y en el segundo encuentro le dieron largo y fuerte, no buscaría las querencias más y aceptaría el reto de la lidia como bravo. Javier Rodríguez estaba arrebatado, veía al toro claro, se sentía torero y notaba el apoyo del público. Por si quedaba alguna duda de esto último, el cambio se lo florearon en presagio de triunfo.

Toro boyante, con recorrido, fijo. Le faltó acabar de descolgar, también encontrar algo más de mando en las telas. Javier Rodríguez se asentó, se sintió y se templó. Si bien a su toreo le faltó profundidad, de lo que estuvo sobrado fue de emotividad y eso llegó a los tendidos. Había emoción, la de un toro importante y la necesidad de un torero. Y el empuje del público para que cada uno de los muletazos saliera largo y templado, que es como fueron la mayoría presentando la muleta adelante. El toro era un gusto verlo embestir por los dos pitones con recorrido. Lo hacía algo a media altura, pero también si se le levantaba la mano en exceso el bravo lisardo se molestaba. Y Javier Rodríguez metió la estocada y se le pidió la oreja porque esa era la oreja de todos, la más deseada y necesaria. La vuelta al ruedo fue la demostración: fue lenta y parsimoniosa y Javier Rodríguez repartió más abrazos que en su vida. Todos los que andaban por el callejón querían felicitarle.

La oreja de todos la ganó por méritos Javier Rodríguez, pero también poría haber sido para David Esteve u Óscar Sanz. Disposición no les faltó, lo que les giró la cara fue la suerte. El lote de Rodríguez fue el mejor. El primero fue otro gran toro, con dos velas y casta. Con profundidad en la embestida por cada pitón. Su matador, por disposición y temple, alcanzó momentos lucidos, y sólo un pichazo previo a la estocada le privó de mayor premio que la ovación recibida.

La chispa de los toros primero y cuarto les faltó al resto, ese punto de raza. Con buen son, eso que dicen clase, nobleza, estuvieron algo justos de fuerzas y les sobró mansedumbre. Esteve y Sanz lo intentaron por activa y por pasiva. La buena embestida, cada vez más cansina, del segundo iba a menos, el tercero acabó encerrándose en tablas, el quinto duró poco y el sexto fue muy parado. Esteve por momentos recordó al novillero de raza y carácter que fue. Se le vio con sitio y dispuesto, dando el pecho, toreando de frente y exprimiendo cada arrancada, como hizo con el segundo de su lote. Su cruz fue la espada. Dio una vuelta al ruedo tras petición.

Óscar Sanz se llevó la peor parte. Practicamente imposible su lote por no decir del todo. El espigado torero pisó terrenos de compromiso para que de su parte no quedase. Lo que pasa es que al final la impotencia se le escapaba en cada uno de sus gestos y tantas ilusiones se le quedaban dentro si más remedio.

25 julio 2009

feria de julio 2009/ los impresentables de parladé

Estos dos ejemplares formaron parte de la impresentable corrida con el hierro de Parladé, lidiada ayer por Morante, El Juli y El Fandi en la plaza de toros de Valencia.


Este fue el primero, y no debioó salir a la plaza. Se llamaba Rabioso, estaba herrado con el número 6, había nacido en noviembre de 2004 y pesaba 514 kilos. Le tocó a Morante


Y este, el quinto. Bullanguero su nombre, herrado con el 47 y nacido en enero de 2005. Le tocó a El Juli.

feria de julio 2009/ vídeo de la tarde de parladé con morante, el juli y el fandi

Tarde de decepción que acabó con bronca a Morante de la Puebla y una corrida impresentable de Parladé y ante la que El Juli y El Fandi, que incluso cortó una oreja, no pasaron de voluntariosos.

feria de julio 2009/ la culpa es de los taurinos



24 de julio de 2009, Valencia. Sexto festejo de la Feria de Julio de Valencia. Tres cuartos largos de plaza. Toros de Parladé para Morante de la Puebla, El Juli y El Fandi.
[VÍDEO]

Si se sienten estafados, si están indignados, si creen que les han tomado el pelo, si han salido de la plaza con un cabreo de tres pares, si son aficionados de pro o público de paso, si son unos iniciados o llevan años padeciendo la misma cantinela o si el espectáculo presenciado en la tarde de ayer en la plaza de toros de Valencia creen que no tiene que ver con el auténtico, genuino y ancestral rito de lidiar toros; no se preocupen, tienen toda la razón.

Si en cambio lo que les apetecía ver era la bulla festiva, la juerga y orejas a espuertas, disculpen, pero estaban en el lugar equivocado.

Uno y otros, los del primer y segundo párrafo, han de tener en cuenta --lo sepan ya o no-- que sin toro no hay fiesta ni verdad que valga. Y ayer pasó eso. El toreo, su verdad, no puede existir con toros sin casta, presencia --esos pitones, como los de primero, clamaban a after shave-- ni trapío, que es como fueron los de Parladé, procendencia directa Juan Pedro Domecq, ya que su hijo es el propietario.

No hace falta que busquen excusas en el palco ni que se ceben con el artista de turno. La cosa esta clara: la culpa es de los taurinos --de todos y empezando por las esferas más altas-- y este es el decadente espectáculo que de tanto apretar la tuercas es el que al final les queda. Que nos queda y que sufrimos.

El toreo del parar, templar y mandar se ha convertido un rara avis en estos tiempos. Hoy los críticos hablan de ochos y ochentayochos, de trenzas y tirabuzones para justificar lo injustificable. Hablan de una nueva pseudotauromaquia, que es la que se practica y roza la pantomima. Un mero recurso ante el mediotoro descastado y carente de poder que surte efecto y ante el que hay que tragar porque parece ser que no queda otro remedio.

Lamentablemente la plaza de toros de Valencia es la que más traga con todo esto. Es plaza de primera, pero los feriantes de postín saben lo aliviados que pueden pasar por aquí, y eso no es de ahora precisamente. Y saben también todo lo que es capaz de soportar el bendito público valenciano. Ya les pueden dar pases a granel, uno tras otro, amontados, ligados o de uno en uno, que se conforman con poder aplaudir los paseos de los espadas y sus desplantes. Lo del olé merecido ese ya ni se sabe como suena aquí. El que se lleva ahora es el bullanguero. Así, por ejemplo, el más sonoro que se escuchó en la tarde de ayer fue el que le pegaron a El Fandi cuando brindó al público y la montera cayó boca abajo. Algo tremendo. Y al final, al público valenciano lo que verdaderamente le interesa es cortar orejas y si al final sólo pueden contar una, como pasó, la decepción es gorda. Y eso, visto con frialdad, produce, con todos los respetos, muchísima vergüenza.

Morante fue el más sincero. El primero tenía que ser devuelto por inválido y por falta de trapío no tenía ni que haber salido al ruedo. Y el de la Puebla abrevió. Y no hubo musas, sino una espantá en toda regla. Ese Morante, capaz de lo mejor y lo peor, hizo lo peor que sabe hacer. Al segundo, que se quedó sin picar porque al presidente le dio por cambiar el tercio tras un tumbo y un puyazo ligero, ni lo quiso ver y así completó su pasó por Valencia sin dejar nada que llevarse al alma, con una buena colección de sartenazos con la espada y una bronca de las de época.

Así es Morante, un torero que no es capaz de justificarse. Justo lo contrario que El Juli o El Fandi.

Julián López lo intento sin demasiado compromiso, pero echando mano del efectismo que tan bien cunde por estos lares. Y al final nada. Tras una buena colección de pases, como Morante, El Juli llegó a la misma conclusión pero sin embroncar a nadie. Lo mejor su tarde fue el saludo capotero ganando terreno a su primero.

Y El Fandi se los llevó a todos de calle con las banderillas, pero luego quedó al descubierto si vulgaridad muleta en mano. Los dos a los que se enfrentó acabaron recortando el viaje por el evidente mal manejo de las telas, y aún así cortó una oreja. Y hay que decirlo, el sexto fue un buen toro que galopó y embistió con alegría. Es por ahora el toro de la feria y lo será hasta que no salte uno de Los Bayones o Adolfo Martín, que seguro uno cualquiera lo acaba superando porque tampoco es tan difícil.

Por cierto, entre las ternas que matarán las corridas de Los Bayones, hoy, y Adolfo Martín no la busquen que no hay ninguna figura. Y eso también culpa y responsabilidad de las más altas esferas del estamento taurino, es decir, de los propios feriantes de postín y sus secuaces.

24 julio 2009

feria de julio 2009/ la blogsfera taurina

Artículo que publiqué ayer en El Tendido, el periódico que edita la empresa de la Plaza de Toros de Valencia, Servicios Taurinos Serolo y que se reparte los días de corrida.

El artículo se titula 'Blogosfera Taurina'. Justo al lado también puede leerse la opinión del periodista y crítico taurino de Levante-EMV Ignacio García Campos titulada 'Reforma sí, pero no a cualquier precio'.


(No fuerces la vista, si pinchas en la imagen la verás más grande)

feria de julio 2009/ vídeo de la tarde de ponce, castella y perera con toros de valdefresno

Vídeo de la mansada de Valdefresno en tarde de insoportable poniente, a plaza llena, con Enrique Ponce, Sebastián Castella, que cortó la única oreja de la tarde, y Miguel Ángel Perera.

feria de julio 2009/ lo que es un toro de valdefresno infame para la plaza de toros de valencia

No. Un toro como este, así tan escaso de trapío, no de debería saltar nunca a la plaza de toros de Valencia presentando estos pitones y levantando todas las sospechas de afeitado. Y lo peor de todo es que el público valenciano apenas ha levantado cuatro voces protestando y sólo un poco antes se había desgañitado pidiendo una miserable oreja.





El toro de nombre Pitito estaba herrado con el número 45, había nacido en febrero de 2005 y pesaba 536 kilos. Fue lidiado por Miguel Ángel Perera el 23 de julio de 2009 en la plaza de toros de Valencia, en una tarde en la que estaban anunciados también Enrique Ponce y Sebastián Castella.

feria de julio 2009/ el poniente tumba la casta y multiplica la mansedumbre



23 de julio de 2009, Valencia. Quinto festejo de la Feria de Julio. Toros de Valdefresno y uno (el cuarto) de Hermanos Fraile para Enrique Ponce, Sebastián Castella y Miguel Ángel Perera. [VÍDEO]

Un día de poniente en Valencia es un día para valientes y apto para ver un mansada en toda regla. Valientes hubo muchos, todos los que casi poblaban en su totalidad los tendidos de sol y los que se sentaron llenando la piedra recalentada de la sombra. Y mansos, seis Valdefresnos, seis. Mansos y descastados hasta decir basta.

Atontados y de andares cansinos todos. Con el motor escaso, sin fondo. Más preocupados por encontrar refugio en las tablas que por seguir los engaños. Todos, los seis, tendieron a la querencia de la puerta de toriles de manera descarada. Un par de ellos incluso se acercaron por allí y llamaron al timbre a ver si alguien abría y uno hasta con la espada metida trató de saltar al callejón. Vamos, que jugaron en equipo y se llevaron la palma.

Las querencias las tenían tan acusadas porque el camino de vuelta ya lo conocían. Anoche, en la desencajonada, salieron de los corrales acompañados por los cabestros, se dieron una vuelta por el ruedo, y volvieron para dentro sin chistar. Y hoy, al pisar el ruedo conocían bien dónde estaba la vuelta, y uno incluso, conforme ha pisado de nuevo el albero se ha vuelto a meter para dentro.

Y además de todo esto, la presentación. Si bien la mayoría, por delante o por detrás se podía medio tapar, los pitones del sexto levantaban todas las sospechas, pero sólo a tres o cuatro les dio por protestar sensatamente. La cosa entre el público no estaba para enfados, que bastante tenía con los calores. Lo que querían eran orejas y al final sólo cayó una para Castella y le pidieron otra que el presidente, que debió estar todo el santo día bajo del aire acondicionado, se mantuvo frío ante la calurosa pasión, se la guardó y le dijeron de todo menos bonito.

Son las cosas del poniente sofocante, que elevaba los termómetros a los 40 grados, desbocaba el triunfalismo y hacía desaparecer la casta. Enrique Ponce, Sebastián Castella y Miguel Ángel Perera lo han intentado, pero a la mínima que se ponían exigentes, los animalitos tomaban las de villadiego y si te he visto no me acuerdo. Y ni qué decir, que lo del picador fue pura pantomima. La corrida ha ido a base de puyazitos.

Ponce le ligó dos tandas en redondo sujetántolo mucho al primero, pero se le acobardó, se encerró en tablas y el de Chiva debió pensar que luego más, que mucha calor para ir jugando al gato y al ratón. Y el otro, con el hierro de Hermanos Fraile y el más serio de la corrida por delante, resulta que fue peor. Simple y aburrido, Ponce sacó los polvos mágicos y por un momento parecío que sí, pero acabó siendo no sobre todo también por dos pinchazos antes de una efectiva estocada baja. Dejó un buen comienzo por abajo, un cambio de mano y una trincherilla de cartel, mucho pulso y temple y un más que evidente afán de triunfo que le llevó a dar incluso un par de molinetes de rodillas para al final recibir una sonora ovación.

De eso, afán, tampoco andaron escasos ni Castella ni Perera, siempre fieles a su concepto. El francés fue quien más suerte tuvo. El primero de su lote fue el único que soportó los medios pese a su mansedumbre y el toreo en redondo ligado en una baldosa. Naturales no hubo. Para no decir mentira, una tanda mal hilvanada sin mando. Lo demás todo fue a derechas hasta exprimir la última embestida y pararse el toro. Y todo eso tras una estocada desprendida valió una oreja.

La opciones de Puerta Grande ahí estaban y el público valenciano estaba loquito de ganas de sacarlo en volandas y al principio pareció que sí. Con poca cara y acusando la querencia del chiquero --hay que ver la memoria de estos toros, se ve que en vez de pienso les deben haber dado ginseng--, flojeó aunque también empujo en el peto, pero con la cara alta. El material se sostenía, Curro Molina le había soplado dos pares para desmonterarse y Castella se fue a los medios para dar un cambiado. Y luego dar otro porque el toro conforme venía se volvía a ir.

Mal comienzo paras las condiciones del animal, manso sin contemplaciones. La continuación hizo pensar en el triunfo, asentado el torero y corriendo la diestra con temple. Luego vino un desarme y el toro, que sólo que quería ser libre porque lo habían parido descastado, se fue yendo siempre que encontraba un hueco. La faena se había quedado sin argumento y Castella mató de estocada defectuosa. Luego, la petición, la acertada frialdad del presidente y el cabreo del respetable, que se sentía incomprendido.

Pero a unos y a otros se les ve demasiado el plumero. El público denota escaso criterio cuando se cabrea por una oreja de menos y acto seguido se traga unos pitones escasos como los que lucía el sexto, y el presidente lo mismo. Mientras guarda la seriedad desde su atalaya durante la corrida, a mediodía en el sorteo se le intuye complaciente ante los todopoderosos taurinos.

Miguel Ángel Perera también estaba dispuesto y dio motivos de sobra, pero la espada y el desencanto final borraron toda expectativa. Las dos series en redondo a su primero fueron lo mejor de la tarde. Bien ligadas y templadas, además tuvieron el punto de la emoción de un toro embistiendo con profundidad. Pero de ahí salió exhausto y no hubo otra que montarse encima o lo que es un arrimón en toda regla, que de poco valió tras un pinchazo y estocada caída.

Salió con ganas ante el impresentable sexto y lo recibió sorprendentemente con una larga de rodillas. Midió su mansedumbre, ilusionó, le birló los trastos y se perdió el hilo. Justo cuando acabó la corrida se pudo respirar. El poniente ya había hecho de las suyas. Enhorabuena a todos los valientes.

PS: Por cierto, certificada la desaparición del toro ¿dónde está el toreo? Dónde está aquello del parar templar y mandar. El toreo de adelante a atrás y de arriba a abajo. Que está claro que los de Valdefresno servían para bien poco, pero de verdad, ¿tanto les gusta a las figuras liarse a dar vueltas, hacer el poste y darse arrimones? Según concibo, el toreo viene siendo otra cosa y suele realizarse con un toro con poder. Pero en fin, no sé si será el poniente, pero es la reflexión más alta a la que llegado tras una tarde con estas temperaturas y la más absoluta mansedumbre y falta de casta. Y me he acordado de esto.

feria de julio 2009/ muy bien valientes

La Feria de Julio la empredió con las corridas de toros con un ponentazo de los gordos. Media hora antes de entrar a la plaza el termómetro de la esquina de Colón con Russafa marcaba la friolera de 40º. Pero la plaza se llenó. Digan tres cuartos muy, muy largos o casi lleno. Como para que luego vayan matando a la Feria de Julio, que con Ponce, Castella y Perera en el cartel presentaba una entrada mejor que cualquiera de los días fuertes de las pasadas Fallas.

La tarde fue de valientes y los que más estaban apretados en unos policromados tendidos de sol. Así es la Feria de Julio, sólo un mero rumor en el resto de la ciudad de Valencia y una explosión de calor humano en la plaza de toros. Muy bien, ¡valientes!



23 julio 2009

fira de juliol 2009/ el vídeo de la desencaixonà

Desencaixonada de les quatre corregudes de la Fira de Julio: Valdefresno (per hui mateix amb Ponce, Castella i Perera), Parladé (per demá amb Morante, El Juli i El Fandi), Los Bayones (per al dissabte 25 de juliol amb Javier Rodríguez, David Esteve i Óscar Sanz) i Adolfo Martín (que es lidiarà en el tancament de la Fira per Juan José Padilla, José Calvo i José Luis Moreno).

fira de juliol 2009/ la desencaixonà



[VÍDEO]

Per primera vegada he gaudit de la desencaixonada, encara que millor la 'desencaixonà'. Més de mitja plaça i bon nit d'estiu d'ambient familiar. Pares amb fills, nets amb iaios, sogres amb gendres i els tios i els seus nebots. També joves parelletes d'ací o d'on Déu sap on. I a mi se m'ha fet curta.

La desencaixonada és, diguem, l'espectacle del bou. A banda dels dos erals lidiats per José Kargbo i Dorian, la gent que acudeix només vol vore el bou en el seu esplendor, d'un en un, correguda per correguda. I l'aficionat vol fer-se un idea d'allò què vorà a la fira. I dirà que la presentació de les corregudes que mataran les figures no és la millor i que les altres són tremendes. I això ha passat.

La correguda de Valdefresno, què es lidia hui per Ponce, Castella i Perera, és correcta encara que té algun bou que baixa el nivell. Això si, estan en el tipo de la ramaderia. El lot amb el ferro dels Fraile que vingut des de Salamanca, però, no ha estat desecaixonada. Com ja estava als corrals pel reconeixement que es fa una dia abans de la correguda, ha eixit directament per la porta de torils.

La de Parladé es massa discreta i a més, tota la correguda ha fet un eixida prou parada dels caixons. Es massa discreta per davant i no seria estrany que donara problemes als corrals alhora del reconeixement veterinari. Però, tot i això, està ben feta. Com es sol dir, té 'hechuras' per embestir. A Morante, El Juli i El Fandi segur que els agrada.

La de Los Bayones es la correguda de la Fira de Juliol, a vore si no ens equivoquem. Guapa, amb 'trapío', estreta i amb els pitons com agulles. Està molt ben rematada. Esperem que l'oportunitat per als valencians Javier Rodríguez, David Esteve i Óscar Sanz siga bona.

I per a tancar la fira, el diumenge dia 26, sis d'Adolfo Martín molt en el tipo de l'encast Albaserrada. La correguda ho té tot per a donar espectacle. Altra cosa és que ho aconseguisca. El ramader, Adolfo Martín, i els tres matadors, Juan José Padilla, José Calvo i José Luis Moreno, s'ho mereixen, i l'afició de València també.

feria de julio 2009/ actuación de josé kargbo y dorian en la desencajonada



Por primera vez en mi vida, y es que no tengo vergüenza, he ido a la desencajonada. Me gustó, cómo no iba a gustarme. Pero vayamos a lo que toca. Antes del plato fuerte hicieron el paseíllo los becerristas José Kargbó, de la Escuela Taurina de Valencia y Dorian, de la de Beziers.

Kargbo es de color y es alto, muy alto, y fuerte. Tiene temple y no se jalea. Se queda quieto y torea cerrando el compás, buscando la verticalidad, pero echándola adelante y bajando la mano. Para expresarse tuvo un novillo de Guardiola noble que no le puso demasiados aprietos, lo suficiente como para mostrar cosas interesantes.

El francés Dorian no tuvo la misma suerte. Su villamarta de Guardiola arreaba descompuesto y no sabías por dónde iba a venir. Cumplió el trámite con decoro.

Francisco Damas actuó como sobresaliente. Le fue mejor el quite por chicuelinas al primero que a las verónicas a pies juntos del segundo. Además, también clavó un par al eral de su compañero en la Escuela de Tauromaquia de Valencia, José Kargbo.

Ahí va el vídeo: