31 marzo 2015

¡pero qué bonito fue vivirlo! (vídeo de la encerrona de fandiño en las ventas)

Ayer --por el domingo-- se apostó por la esencia de la Fiesta, que es la imprevisibilidad. Y nos llevamos un chasco gordo. Pero se demostró que la gente también quiere eso. Un dato a tener en cuenta es la cantidad de gente joven que se desplazó a Madrid ayer, gente de 17 a 25 años. Era una ilusión, era pura emoción, era ver hasta dónde un torero es capaz de entregarse. Y Fandiño fue más humano que nunca. Ni la corrida puso a prueba de verdad al hombre. Pero ya solo anunciarse, prepararse y mentalizarse para una tarde así era un reto enorme... Y estoy seguro que la preparación era brutal y probablemente no fue suficiente. Ayer no era una tarde de previsiones orejeras. El triunfo era otro. Ayer la misma esencia, la imprevisibilidad, nos estrelló contra el peor resultado posible. Fin... Pero qué bonito fue vivirlo!

PS: Recomentable leer el análisis de Sixto Naranjo.