20 mayo 2014

#sanisidro14/ francisco josé espada impacta en una novillada que ni pintada del montecillo

Lo primero fue una novillada que ni pintada para Madrid. Sin exageraciones ni por arriba ni por abajo y con el sello de un hierro que, se sabe, cuida alguien que se siente ganadero de bravo: El Montecillo de Paco Medina. A quien le interese: así se deberían presentar seis utreros en Las Ventas.


Fotos :: Juan Pelegrín - Las Ventas | Espada e Ilustrado.

Y de ahí salió un 'Ilustrado' para Francisco José Espada, que se encajó, ligó el toreo e impactó con una faena maciza al nivel de la Puerta Grande, pero premiada con un orejón. Cómo toreó Espada y cómo embistió el novillo. Sincera entrega en ambos. El mando sin tirones. Muy por abajo. La facilidad para ligar y colocarse. Sin vicios de la neotauromaquia. Es decir, cargando la suerte y apretándose con el toro, que mantenía constante el viaje humillado y especialmente templado. La tercera tanda en redondo marca una cumbre y es el mejor ejemplo de ello. Al natural se abre un poco demasiado, pero uno consigue traérselo y es un vuelco al corazón hasta que el novillo pisa la muleta en la misma eternidad. Faena redonda y un novillo para el recuerdo. La estocada tal vez cayó algo baja. La oreja tenía sabor de puerta grande.




La colocación es una de las virtudes de este Francisco José Espada. Lo bien que se coloca cuando liga, dando el medio pecho y dejando muy por delante la muleta. Lo demostró ya con su primero, con el también sacó nota. A todo esto, era su presentación en Las Ventas.

Lama de Góngora apuntó madurez. Al invierno y a este inicio de temporada sin eco le ha sacado partido. Lo demostró con el burraquito tercero, muy en manso en los primeros tercios y pésimamente lidiado por unos y otros. Embistió fuerte e intenso en el último tercio. Imprimió mando Lama de Góngora, encontró soluciones: secó el cite, muy llevadas y mandadas las embestidas, sin relajarse y apuntando sevillanía en los remates. Ahí quedaron un trincherazo y otro del desprecio al final. Ovación.

Posada de Maravillas estuvo demasiado etéreo. Poco consistente, no encontró nunca al manso y noblón novillo que hizo segundo, siempre con tendencia a irse. Se le disculpa con el quinto, aunque bravo en el peto, fue raza menos agradecidad y llegó al último tercio sin entrega.

Y claro, para que salga un 'Ilustrado' soñado tiene que salir un 'Cabrero' que sea una pesadilla, hiera a un caballo y marque al torero con mala idea. Algo así dicen que es como se mueve la casta en las ganaderías que la manejan y no huyen de ella.