28 mayo 2014

#sanisidro14/ fuente ymbro echa una corrida para mojarse


Fotos :: Juan Pelegrín - Las Ventas |

Un corrida de toros de rebote. Como si lo barato ya hubiese salido demasiado caro, una de Fuente Ymbro entró como sustituta de otra de Pereda que por arte de magia se cayó del cartel sin más explicación. Y Ricardo Gallardo apareció con un corrida de toros cuajadas anatomías en conjunto, seria y sin exageraciones. Ni por arriba ni por abajo. Una corrida de toros. El primero abierto de cara, pero bajo. El segundo, zancudo, pero de seria expresión. Tercero de cartes prietas, perfecto el dibujo. Y en la senguda mitad tres de pelo encendido, del colorado al castaño, a más en seriedad. Así por fuera. Y por dentro tres, que se puesieron a embestir, cada uno con sus matices, con esas embestidas que dan importancia al toreo. Una pena que la terna fuera de las que hace tiempo pilló el gustirrinin a la segunda fila, donde apenas es necesario mojarse.

Quien más se mojó, fue hasta la rodilla y cortó una oreja. Anda si a alguno le da por ponerse a bracear y llegar a donde cubre y ponerse a hacer el toreo. Se lía la mundial. Por lo menos en esos tres primeros de Gallardo.

Cómo repitió el primero de la tarde. Tanto que pilló a más de uno desprevenido. Toro con cosas de bravo: ese afán por perseguir las telas, humillado cuando no tropezaba, y expresión y fijeza entre tandas, esperando un nuevo cite, un nuevo reto. El redondo, muy abierto. Se acopló el toro de primeras por el derecho. Sin apenas darse cuenta, Uceda ya estaba con el agua por la pantorrilla. Se descargó al natural. Los vuelos alargaban el trazo. El animal se iba hasta el final y presto repetía. Más voluntad y clasicismo que limpieza en Uceda. Deslabazada la faena, una velocidad de más. La sensación de que la faena quedó inconclusa. La marea ya había bajado y todavía andaba Uceda por allí. La emotiva embestida había puntuado o transmitido. Con eso y un espadazo de libro, Uceda se llevó la oreja. La ovación unánime fue para 'Gritador', un nombre y un toro para recordar.

Se mató muy bien en los dos primeros capítulos. Y se banderilleó mejor en el resto de la corrida: Jesús Romero y Ángel Otero de la cuadrilla de Tejela y José Manuel Montoliu de la de Curro Díaz no tuvieron otra que desmonterarse. Hasta por ahí tuvo la corrida detalles que guardar.

Pesó el segundo. Mejor que ninguno en los primeros tercios. Un par de poder a poder soberbio de Montoliu y una embestida exigente. Curro Díaz tapó aquello quedándose muy encima, retirando la muleta. La apuesta venía por dejarla adelante y romper la embestida y romperse con ella. O esa es la impresión. La faena no fue por ahí, sino a peor en las relaciones de toro y torero. La estocada fue otra obra de arte en su ejecución.

El tercero, 'Informador', fue un manso de pastueña embestida. Un jaleo su lidia, pero al fuenteymbro se le veía venir. Matías Tejela tuvo clara la idea, pero su desarrollo no fluyó. Por momentos se medio abandonó en redondo, pero como forzado. No saltaron las chispas necesarias. Pulcra corrección cuando se trataba de embraguetarse.


La segunda parte de la corrida marcó tendencia a la baja. La mansedumbre se impuso en la embestida del cuarto en forma de deslucida informalidad. Uceda puso de broche otra buena estocada. El quinto se lo pensó más de la cuenta sin tampoco encontrar muchas ventajas en la propuesta encimista de Curro Díaz. Mientras que el sexto, tras el brillante tercio de banderillas cuajado por Ángel Otero, se paró en terrenos de adentro sin que Matías Tejela encontrase más soluciones.

Se mojaron, pues, lo justo, poco o casi nada con un corrida de Fuente Ymbro que de repente apareció en  pleno San Isidro por la vía de la sustitución y, cuanto menos, echó tres toros.




Arriba Montoliu y Ángel Otero; abajo, Jesús Romero.