18 agosto 2014

la reaparición de el soro en xàtiva: vídeo y crónica

"El Soro soñó más que nadie y obró el milagro. En Xàtiva. Un día 17 de agosto de 2014. A la misma hora que en su pueblo, Foios, sacaban en procesión al venerado madero de la Virgen del Patrocinio. Él, de carne, hueso y prótesis biónica, vistió de nuevo seda y oro de superhéroe y reescribió la historia de quien fue símbolo, santo y seña, auténtico motor de afición de la renaixença de la Tauromaquia valenciana en plena movida de los 70 y 80, y no quiso acabar convertido por las circunstancias y pozos sin fondo en auténtico antihéroe..."



"Y bajo el calor de Xàtiva nos quitamos unos cuantos tacos de encima. Al enrazado cuarto le dio tela por abajo y a la que se descuidó, sobre las mismas rayas ya le había ligado un manojo en redondo. A compás abierto, cintura engrasada y trazo largo. El Soro mandaba. Temple y mando. Todo ligado. No hubo espacio para el ‘ay’. El olé lo llenaba con muletazos larguísimos. Cuando ya estuvo metido, relajó y afiló la figura, erguida, a compas cerrado. El muletazo con regusto. Al natural también, y al final, la traca. Sempre endavant. La mano al topo --a la testuz--, el péndulo, el sorismo al 100%. El milagro se había consumado. El triunfo era ese. La plaza rugió."

1 comentario:

Gonzalo Ramos Aranda dijo...

EL SORO . . . ASTRO

“Pirotécnico taurino, profeta de su destino.”

Feria de Fallas, bendita,
tu pregón se necesita,
con una brisa, que abraza,
pinturera está la plaza.

Se lidia el cuarto festejo,
alma pura, amor . . . reflejo,
afición, ¡gritos, . . . azoro!,
la reaparición de “El Soro”.

Veintiún años, larga ausencia,
la fiesta brava, en Valencia,
tierra de olor a naranja,
promesa que, bien, se zanja.

Vicente Ruiz, saleroso,
clavó bandera en el coso,
faena nada serena,
pierna biónica en la arena.

Treinta y siete operaciones,
que acompañan oraciones,
¡Padre Nuestro, de los cielos!,
silla, en puerta de “chiqueros”.

Traje verdoso con oros,
de Domecq, fueron los toros,
primero, “Atracador”, ideal,
noble astado, muy cordial.

“Ballenito”, tuvo “teclas”,
manejables, pero . . . a secas,
capote, tandas “marciales”,
valor, valentía a raudales.

Expuesto, en las banderillas,
torero de luces, brillas,
molinete, molinillo,
girador, desde “chiquillo”.

Cual danzarín que suspira,
el quiebro “al violín”, delira;
en muleta, . . . sobresales,
tauromaquia en naturales.

Pegado al toro, muy cerca,
un triunfo que, así, se acerca,
público, ¡oles . . . clamando!,
el teléfono llamando.

De felicidad, alardes,
victoria para tus padres,
esa entrega fue genuina,
majestad está en la cima.

Exito, destreza sella,
buñuelos, churros, paella,
genial, genio que figura,
aplausos, gloria segura.

¡Soro, Soro, corazón,
en la grada una canción!,
sacas fuerzas de flaqueza,
arte fiel, firme entereza.

Tirado a matar, como hombre,
de novillero tu hambre,
pones los pelos de punta,
diestro, con Creador, se junta.

Espada que espanta al miedo,
va plegaria con denuedo,
la cogida se eterniza,
aguantas dura paliza.

Percance, nada letal,
no pasó del hospital;
la oreja, la ovación, . . . de ley,
del espectáculo . . . rey.

Has cumplido terso anhelo,
transformado en “Juan Sin Miedo”,
la huerta está con “El Soro”,
carisma, caro tesoro.

Ganas de ganar, por credo,
en hombros la vuelta al ruedo,
pasas puerta de cuadrillas,
al tendido maravillas.

Con sangre, sudor y llanto,
la Virgen tendió su manto,
Dios ilumine tu mente,
el retiro es . . . inminente.

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
México, D. F., a 16 de marzo del 2015
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