14 septiembre 2014

#feriadealbacete/ rubén pinar se crece ante una encastada victorinada

Volvieron los toros de Victorino Martín a Albacete. 17 o 18 años hacía que no lidiaban. Casi lleno en los tendidos para seguir con la norma de la que es, de lejos, una de las dos o tres ferias con mejor salud. Albacete desde el mediodía de ayer estaba que estallaba y tras los toros, por la noche, la dejamos igual. Los Victorinos eran una de las atracciones del día. La corrida se espero.

Pero, oh, chasco, el primero no era el arqutípico victorino. Negro y fino de cabos, como dibujado algo fuera de tipo, y fue recibido con cierta indiferencia. Emplazado de salida, a verlas venir, ni medio regate, fue rompiendo desde su carácter mansurrón. Dos varas. De los pocos que recibió dos tutes, por cierto. Al último tercio llegó con fijeza y humillando, una virtud ya demostrada en los primeros lances. Ferrera, entre dudas, no ayudó a romper al animal. Era de pronto y en la mano. De quince embestidas emocionantes por el izquierdo. La casta le dio carácter. Lo sacó cuando Ferrera no pasó de las probaturas.

'Porteña' 79 rompió plaza.






Muy soso el segundo. Desrazado. Le faltó entrega al Victorino, y también a Castaño. El toreo al revés, siempre por arriba, sin rematar por abajo.

 'Bosileto' 7, el segundo de la tarde.

Y salió el tercero. Fino, sin un gramo de más. Vareado, fino, con cara de listo y embistiendo como un tejón. Con pies. Largo el saludo de Rubén Pinar, el único realmente dispuesto. Vaya que sí. La casta exigente pidió mando llegados al último tercio. Paciencia en Pinar, que fue haciendo y llevando una embestida en un faena a más. Excelente el comienzo por doblones. Temple y torería. Algo bruto al tomar las telas. A veces con las manos por delante. Llegó el momento en que Pinar enganchó por los vuelos una serie al natural y la faena se posicionó como candidata a premio gordo. Pero, el bajonazo dejó el premio en oreja.



 A 'Verdasco' 4 Rubén Pinar le cortó una oreja.

El cuarto, muy levantado y enmorrillado, también como saliéndose del tipo. Al final el lote de Ferrera fue el menos hechurado en Victorino. Le costó humillar, pero acabó por tomarla repetidamente por el izquierdo. A un Ferrera tirando líneas aquel descubrimiento le puso el público a la contra.

 'Pajarito' 67, el cuarto.


El quinto fue el otro toro de la tarde y puso a Castaño a la deriva. Se recreció el toro en su casta. Repitió, sorprendió y nuncia encontró quien le gobernase. Castaño por arriba y con escasa firmeza, dando todas las ventajas, el Victorino acabó pareciendo un gigante y ganó en todos los terrenos. En banderillas la banda se arracó incomprensiblemente para adornar el tercio de protagonizado por David Adalid y Fernando Sánchez. Una desfachatez. Excelente el tercero par. Se desmonteraron, claro. Sandoval se lució en una sola vara.

 'Verderón' 12, el quinto


Esfuerzo de Pinar en el sexto. Toro incierto, de los que andan de costado y miden por ambos ojos. Valiente y seguro Pinar en terrenos de compromiso. El toro desarrolló más sentido a partir de banderillas, cuando desarmó en la brega. Faena de tragar, de poder e inteligencia. Sobre los pies al final ante toro tobillero. Pinchazo y estocada honda, la muerte del toro encastado y de poder. Rubén Pinar se quedó sin la merecida puerta grande.

 'Porteño' 69, el sexto.


La casta de los Victorinos acabó palpándose. Dos buenos toros, otro de sentido y otros dos exigentes. En verdad, auque faltó que rompiera alguno más, solo uno estuvo por debajo de lo deseado, la tarde estuvo ayuna de mando y verdadera disposición para que la corrida rompiera más. Solo Rubén Pinar se creció ante el reto.