14 noviembre 2014

la quiebra (by salvador boix)

Me alegra encontrar la voz de Salvador Boix en defensa de la Tauromaquia y leerle, otra vez. Mucho antes de que apoderase a José Tomás Salvador era uno con los que nos parábamos a tomar una cerveza en el Gran Peña cuando íbamos a los toros a Barcelona. Siempre en catalán. Incluso la última vez que nos encontramos, en Salamanca, en su histórica universadad, en el inicio de aquel curso que finalizariamos con un puñado de amigos y el proyecto de futuro de la Academia de las Artes y Cultura de la Tauromaquia junto a Ángel Moreno.

El artículo que le publica hoy El Mundo s Salvador Boix merece la pena. Se titula La quiebra. Rescatamos un párrafo de clara crítica constructiva en el que más de uno se debería ver reflejado para, a partir de entonces, intentar cambiar.


Lleva años la estética taurina instalada en la impostura. Una generación. En los ruedos de hoy la casta taurina pregona flamencamente un discurso de oro en paño, siendo en realidad simple y vulgar latón y latazo. Casi nada queda de la verdad estética del discurso artístico que el toreo lleva grabado en su ADN: aquello mágico y misterioso que en los toros debe conmover y emocionar. La esencia estética y ritual que ha mantenido 500 años al toreo entre nosotros ha sido traicionada. El pueblo, que siempre buscó en la tauromaquia la trascendencia, la conmoción emocional, un sentido ritual y purificador, ha visto convertido el arte taurino en acontecimiento banal, vacuo e incomprensible y, además, con sangre. Y ya no respalda el invento.


PS: Regeneración o cachondeo (marzo, 2011).