15 junio 2010

la espantá

Al torero el valor se le presupone. O es dice la máxima. Otra es la sinceridad del toreo, que se puede afrontar de varias maneras, aunque de trampas la fiesta está a parir.

El novillero méxicano Cristian Hernández pasó un mal rato el pasado domingo. Se quedó huerfano de valor, lo atrapó el miedo atroz, pegó la espantá y afrontó la situación con sinceridad.

Torero a la fuga: ’Me faltaron huevos’


3 comentarios:

Antonio Díaz dijo...

Todos mis respetos para este chaval. Hay que tener un par de huevos para hablar así después de hacer el ridículo y asumir la responsabilidad. Lo mismo no tiene el valor que tienen otros, pero tiene más vergüenza torera que muchos que tienen cortijos y puertas grandes. Un ejemplo de honradez para muchos. Léase Paco Chaves, por ejemplo.


Saludos

Paco Montesinos dijo...

Aquestes noticies i les agarrades si que es fan resó a la TV pública, pero dedicar el més mínim al triomfs, res de res.

Delacalle dijo...

Como era de esperar por los medios de comunicacion, le dan mas noticia a las maldades del toreo que a los exitos.
Cuando sale una noticia de toros es por algo malo, la foto de Aparicio dio la vuelta al mundo, de lo de MOrante en Nimes, nos hemos enterado cuatro.