02 marzo 2015

triunfalismo con argumentos en bocairent



Debut en Bocairent. Primera corrida de toros de la temporada. Una fecha perdida. Una aventura con la que estrellarse de todas todas.  Sí, pero todo eso se corrigió o pasó a un segundo plano con una tarde con argumentos. Con chicha. Embistieron los toros de Torrehandilla y Torreherberos. Dos lo hicieron por encima de la media. Un tercero en noble, enclasado y templado y un quinto bis feúco con raza, embistiendo con todo, trasmitiendo y aceptando el reto del toreo bueno --mandón--, que derrochó Juan Bautistas, quien, además, dejó lucir al animal.

Alberto Gómez se reencontró tras la grave lesión del 9 de octubre en València. Reaparecía. Y sintió la mejor embestida, ese tercero que le permitió componer y acompasarse con todo el cuerpo. Sobre todo a derechas. Buscó también las cercanías. Siempre respondió el animal. Incluso se llegó a pedir el indulto. Pero no había lugar. Dos orejas que sabían a gloria.

Juan Bautista, muy fácil, vistoso y con oficio con el primero, cuando de verdad destacó fue con el sobrero avacado que salió de quinto. Lo lució y se lo dejó venir de largo. Sometió y se aferró muy bien de zapatillas. Torero el inicio. Muleta limando asperezas por ambos pitones y la buena respuesta de la casta. Estocada recibiendo tras pinchazo valieron una oreja. Premio menor para faena así de profunda y mandona.

Los detalles de Curro Díaz con el lote más a la contra. Deslucido el primero y más rajado el cuarto. La espada fue su gran baza. Dos espadazos de libro.

Gómez al sexto también le cortó dos orejas. Mucha generosidad. La falta de acople y limpieza la suplió con tremenda voluntad.