17 abril 2015

feria de abril 2015/ fuenteymbros como hacía tiempo no veíamos embestir

Hacía tiempo que no veíamos embestir una corrida de Fuente Ymbro a ese nivel. Sobre todo en dos toros, incluso en tres. Me gustó 'Largapuya' --que fue por donde empecé a ver la ver la segunda corrida de la Feria de Abril, por el tercero. Me gustaba ya desde que lo vi en la foto campestre de alguna revista.  La finura de cabos, de hocico. Y me gustó como se empleó, incluso soltando la carita o yéndose con temple. Con ese punto de casta exigente y notoria en las telas. Me gustó también Javier Jiménez en los inicios. La decisión de ponerse en redondo sin probaturas en el mismo tercio. Pero en dos momentos claves, en un de pecho que sobraba tras uno del desdén y otro cuando apuntaba al natural, llegó el desarme. Los tiempos perdidos, los muletazos al limbo. Y tocó arreglar ya encima lo que no se había logrado enganchando, mandando y soltando. Y no es que fuera mala la intención de la faena, al contrario. Pero Largapuya fue para más.


Fotos :: La Maestranza

También gustó Turulato, el cuarto de Fuente Ymbro. Y mucho. Por cómo convirtió la movilidad en entrega y profundidad. Empujando con temple por el derecho, de puro bravo. Por momentos, como de verdad gusta y emociona ver embestir. Fue a más y mejor. Nazaré se llevó una oreja. Por estar a la altura de las expectativas, pero sin acabar romper, crear, sorprender. Tandas muy ligadas, sí. Empalmadas. En una baldosa. Los de pecho sacados de acá hasta a allá. Sobre la zurda faltó limpieza e igual rotundidad.




El quinto quiso hacerlo con tremenda calidad. Pero le faltó poder para expresarse y sobre todo encontrar a un Saldívar con suavidad y más intención que, simplemente, pegar pases. Es decir, sentirlos.



Al sexto a la calidad le faltó el celo. Por esa carecia se le fueron escapando las virtudes. Un par de tandas iniciales para luego estrellas las ganas de Javier Jiménez.

El primero, en bruto y muy a media altura, tuvo emoción. Por el izquierdo cazó a Nazaré de mala manera. Fea y seca la caíada de la votereta. Y el genio del segundo también apretó a Saldívar y añadió interés a una seria, bien presentada y completa corrida.


PS: En El Mundo, Carlos Crivell: 'Antonio Nazaré sobrevive a un gran toro'.