26 septiembre 2015

#bousalgemesí/ varea se reencuentra y algemesí celebra el toreo

¡Un rabo! Dos y un rabo para cerrar la serie de novilladas picadas. Dos orejas y un rabo para Varea. Exageradamente, pero Algemesí dijo allá voy con total entrega al toreo del de Almassora, y un pellizco de la fuerza sorista hizo el resto. Había transcurrido el ciclo sin acabar de tocar el cielo, y no por falta de ganas. Ya no quedaba otra. Sobre la campana Varea se reencontró y Algemesí celebró el toreo sin complejos...  tots a una veu!

En el cartel estrella las cartas venían marcadas. Todas, salvo las de Cuvillo, que echó un lote tan carente raza como sobrado candidez. Las pruebas de sementales no salieron.

El que vino a durar más fue el castaño chorreado. Fuelle en 'Pajarino'. Novillo apretado, largo, seria la expresión. Un farol de rodillas y un manojo de delantales con Varea yéndose tras la embestida adelante. Sentimiento y emoción. El remate soltando capa, como un tal Juan Serrano de Córdoba. La plaza se entrega. El novillo se reboza. Varea se siente torero. Un tranco de más. El quite por chicuelinas no tocaba, pero la media es de aquella manera. Todo hay que medirlo. Raúl Martí se reúne en el par de la feria y se desmontera.

De foiero a foiero para lanzar a uno de Almassora: Varea brinda a El Soro y echa las rodillas al suelo para empezar con  dos por alto y un molinete inverosímil buscando un talavantazo. La cintura encaja ya desde ahí. Cimbreada, cargando la suerte. En redondo seduce y se empaca. Los de pecho arrebatan. Muy largas esas primeras tandas. El Cuvillo empieza a bajar. Lo parones obligan al esfuerzo de Varea. De nuevo los remates, la forma de irse. Algemesí sedienta de triunfo degusta aquello como si no hubiera mañana. El Cuvillo cada ve pone menos; el pueblo, más. Por la zurda no llega. Circulares con sello propio, el cambio de mano, el parón en la barriga y un de pecho a la hombrera contraria. Algemesí se entrega como no lo hace ninguna otra plaza. El desplante, el arrebato, Varea y las mandíbulas apretadas. Manoletinas al cierre. Muchos fantasmas que despejar y estocada letal tras pinchazo. Dos orejas de mérito y el rabo de regalo. La Setmana de Bous de Algemesí coronaba a su triunfador.

La novillada de Núñez de Cuvillo era la joyita de la feria, y al final le falto casta que la sostuviese ya empujase hacia adelante. Sólo la salvó el último. Varea encontró la luz en un momento de dudas y Lorenzo se quedó sin enemigo y sin poder mostrar que los poderes que atesora si muleta.

Colorado y acapachado fue el primero de Cuvillo. Enseña ritmo y clase. Cierta entrega de salida. Descolgando, pero sin mostrar poder. Lorenzo lo recoge muy con las yemas. Sin brusquedad alguna. No aprieta las tuercas ni una vez. Ni falta que hace. Un picotazo precede el quite por chicuelinas para comprobar toda esa bondad que se iba tras los vuelos. El inicio por alto a pies juntos haciendo la estatua no fue el más apropiado. El escaso fondo aflora a la mínima. Temple y mimo en las telas. Al final a Lorenzo no le queda otra que resolver encima de los pitones y lo hace con suficiencia y arranca una oreja tras pinchazo y estocada.

El tercero se le rajó. El cuadrilátero lo que tiene son esquinas. Y la escasa raza podrida de la cuvillada aquí tocó fondo con el tal Lugareño, que tras banderilla se aculó y apenas se dejó. Imposible ligar tres y el de pecho. Novillo desfondado, y Lorenzo compuesto y sin novillo.

Suelto de carnes fue el primero de Varea. Bizco del izquierdo, el pitón que canta como mejor en la media del recibo. Le falta el son, la profundidad, la entrega y todo lo de más.  A favor sólo el tranco. A la contra, la poca fuerza. No hay tacto en la faena. Se atranca el novillo, protesta y alcanza la tela demasiadas veces. La mano zurda por la que se va medio metro llega tarde y tampoco acaba de vaciar. Se suceden, también, los enganchones. Falta consentimiento en los momentos de compromiso. Pero tras pinchazo le condeden una oreja que paseó en una vuelta al ruedo a toda velocidad.

Varea es el primero que sabe que no era de premio esa faena ni de rabo la otra. Pero se reencontró, sintió y transmitió el toreo y Algemesí lo captó al instante y lo celebró por todo lo alto como pocos son capaces.


FICHA DEL FESTEJO
Algemesí, 26 de septiembre de 2015. Octava de la Setmana de Bous. Novillos de Núñez de Cuvillo de correcta presentación y nobles, pero blandos y sin poder. Álvaro Lorenzo (oreja y palmas) y Varea (oreja y dos orejas y rabo). Lleno (4000 personas).