01 diciembre 2015

el odio antitaurino de joan ribó choca con la realidad cultural de l'horta y de la plaza de toros de valència

Tio Canya, ja ens han tornat a furtar les claus de casa. Mira qui ha sigut...

 

Las polémicas declaraciones de Joan Ribó hoy en la Cadena Ser han encontrado respuesta rápida por parte de miembros de su propio gobierno, alcaldes pedáneos y también desde la empresa de la Plaza de Toros de València. Ribó ha demostrado con sus palabras que sería capaz de gobernar desde el autoodio a la diversidad cultural y festiva del pueblo valenciano, a favor de la discriminación, desde la ignorancia del totalitarismo antitaurino.

Además, las inoportunas palabras de Joan Ribó contra la cultura taurina llegan en una semana en la que la estatua de Manolo Montoliu y la sede la Escola de Tauromàquia de València ha sido atacadas de manera incívica. Pésimo ejemplo pues del alcalde de la ciudad a favor del civismo, el respeto y la diversidad; más bien, las palabras de Ribó tienden a sembrar odio y división.


Las siguientes declaraciones han supuesto el choque del antitaurinismo de Ribó con la realidad cultural de l'Horta, esa que pretende recuperar y que desconoce de manera preocupante tal y como ha demostrado hoy, dividiendo, creando un debate inexistente y tratando de borrar una de las formas más genuínas de hacer pueblo.

La Concejalía de Agricultura y Pobles que dirige Consol Castillo (Compromís) se ha mostrado reacia a eliminar esta festividad puesto que es "una tradición muy arraigada en pedanías como Borbotó o Carpesa".
Si las peñas cumplen todos los requisitos legales, ha dicho, difícilmente se les podrán denegar los permisos
El alcalde pedáneo de Borbotó, José Ramón (PSPV), ha segurado que la mayoría de los vecinos participan en las peñas y que hasta ahora no ha oído "ninguna voz crítica contra el toro embolado", por lo que en la población "no hay debate alguno sobre este tema". Ramón ha defendido que los toros en Borbotó son "una tradición antiquísima" y ha asegurado que la festividad no recibe subvenciones públicas.

Simón Casas, empresario de la Plaza de toros de Valènica, ha declarado:
Nunca, en mis años como empresario de Valencia, he recibido una palabra oficial del Ayuntamiento de Valencia con respecto a los toros. Ni para bien ni para mal. Ni antes, con el PP, ni ahora, con Compromís. Por tanto, los responsables municipales no tienen ni competencia ni presencia en asuntos taurinos