01 enero 2016

17 discos de 2015

Este blog ha cumplido nueve años. Esperemos llegar a los diez. Sería todo un logro (o no; según se mire). El caso es que en todo este tiempo creo que nunca hemos dejado de hacer al final de año nuestra lista de discos. Ahí van los que señalamos de 2015.


_Kelley Stoltz (In triangle time)
Puede que sea el artista que más veces he escuchado este 2015. No precisamente su último trabajo, pero por razones obvias se merece el primer puesto de la lista. Sus discos 'Double exposure' (2013) y 'To dreamers' (2009) me han conquistado en 2015, qué le vamos a hacer. En 2015 ha presentado 'In a Triangle Time' y con el pseudónimo de Willie Weird ha publicado 'The Scuzzy Inputs of Willie Weird', un experiencia sónica más.
 

_Sufjan Steven (Carrie and Lowell)
Es una de las joyas indiscutibles que deja 2015. Está copando casi todas las listas hechas con el mejor criterio y ésta, mucho más modesta, también.


_Destroyer (Poison Season)
Es otra maravilla. Dan Bejar ofrece lo mejor de sí una vez más. Personalmente, lo he echado a faltar en muchas listas. Discazo.

_Deerhunter (Fading Frontier)
Un álbum bello. Y, sobre todo, digerible para todos. Más luminoso que nunca Bradford Cox.


_Xoel López (Paramales)
Un artista en estado de gracia. A los que hemos seguido a este ser desde siempre, no nos extraña nada. Ahí hay trazas de genio. 'Paramales' se ha llevado todos los reconocimientos que ya empezó a merecer el todavía mejor 'Atlántico'.

_Sleater-Kinney (No Cities to Love)
Descarga eléctrica sin contemplaciones. Un disco para escuchar a todo volumen y difrutarlo. Te reconcilia con el rock. Pero que a nadie se le ocurra regalármelo, que ya lo poseo.

_Crocodiles (Boys)
Cuando el shoegazing logra no parecerse a nadie y evolucionar. Pedazo de banda Crocodiles. 'Boys' sigue marcando una trayectoria al alza.

_Blur (The Magic Whip)
Y 12 años después, Blur volvieron con nuevo álbum. Bien amarrado, fieles y valientes. Como deben hacerlo las auténticas vacas sagradas. Pero lo mejor de todo fue contemplarlos sobre el escenario grande de Benicàssim. Qué lección.

_My Morning Jacket (The Waterfall)
Infalibles los My Morning Jacket en sus últimas entregas. La madurez es lo que tiene. The Waterfall depara momentos de enorme belleza y tranquila emoción. Un gustazo.

_Tachenko (El Comportamiento Privado)
Cinco años después han vuelto con nuevo material. Seguramente, la mejor colección de canciones que han presentado nunca. Y mira que de canciones estos tipos saben un rato.

_Nueva Vulcano (Novelería)
'Novelería' es la vuelta de los Nueva Vulcano a la primera línea del frente. Sin perder un ápice de contundencia. Canciones y letras bien crudas. Ahí reside su pureza. En breve los podremos ver directo por València.

_Maronda (Vibraciones)
Melodía, pop y letras inteligentes sin dar la espalda a la realidad. Maronda y su mundo siguen avanzando en su tercera entrega.

_Los Radiadores (Gasolina, Santos y Calaveras)
Un disco que a la segunda o tercera escucha se revela en todo un tesoro del rock en castellano. Sin posturas. Dale volúmen y kilómetros que conducir. Un tratado rock que además es un homenaje al legado de tres bandas tremendas y a las que Raúl Tamarit ama sin rubor.

McEnroe (Rugen las Flores)
La carga emocional de los discos de McEnroe sigue bien arriba. Aunque solo fuera por 'Caballos y Palmeras', la última entrega de los de Getxo merece un hueco aquí.

_Coleccionistas (Coleccionistas)
Una superbanda intergeneracional de raíces valencianas. Pop mediterráneo en un disco pulido al detalle.

_Ramírez (Book of Youth)
Juventud, frescura, inteligencia, electricidad, experiencia, genialidad, sencillez, inocencia. Todo eso es el primer disco de Ramírez, otro tipo valenciano que debería dar que hablar.

_Manolo Tarancón (Historias Mínimas)
La clase de Manolo Tarancón sigue demostrándose a través de las seis cuerdas y canciones de cuidada escritura. Abre con 'Casa vacía' mano a mano con Xoel López. Íntimo y, al mismo tiempo, un paso hacia adelante de un tipo que siempre quiere seguir avanzando.