01 febrero 2016

¿qué dicen sobre la vuelta de josé tomás a la méxico?

Jan Martínez Ahrens En El País

"No faenaba contra Bellotero, Platero o Romancero, nacidos para el olvido, sino contra sí mismo. El toro y su deriva no eran el rival. Su gran adversario, aquel que le ganaba en talla y le podía tumbar, era un tipo enjuto y pálido. Vestido como él, quieto como él."



Francisco Apaolaza

En un mundo en el que los que entran en los cines ya saben si les va a gustar la película, en este paraíso de lo predecible, hubo 45.000 personas que cruzaron el mundo para ver cómo un tipo tiraba una moneda al aire. Ese fue el milagro.

 Pablo G. Mancha

Joselito Adame se bebió la gloria de José Tomás en una tarde absolutamente desbocada de expectación en un gigantesco embudo de Insurgentes repleto de aficionados llegados de todo el planeta: más de 45.000 espectadores para celebrar el rito ancestral de la tauromaquia con el mito viviente e inalcanzable del toreo contemporáneo.


Juanma Lamet

Regresaba a México 20 años después de que esta plaza inaugurara la forja de su leyenda. Aquí tomó la alternativa y aquí buscaba ayer cerrar un ciclo por todo lo alto, yendo más lejos que su leyenda. Iba vestido de rosa y oro, como Manolete en Linares. Como él mismo en Linares. Mortal y rosa

Elena Salamanca

No hacía ni 24 horas que había podido cruzar algunas palabras con el protagonista del día. Con un aspecto alejado del estereotipo del clásico torero lo vi salir del ascensor vestido con una sudadera negra, un pantalón vaquero, un pañuelo al cuello y unas cómodas zapatillas de deporte. Se iba a dar un paseo y solo alcanzó a decirme “lo que yo llevo por dentro nadie lo sabe.”