29 agosto 2016

el sueño temerario, un documental de giovanna ribes a la memoria del torero antonio carpio


El pasado 27 de agosto pusimos desde aquí nuestro granito para recordar al torero Antonio Carpio, muerto hace un siglo y dos días en Astorga a consecuencia de las heridas provocadas por el novillo 'Aborrecido'. La de Carpio es una historia taurina breve e intensa, apegada a los riesgos y propósitos vanguardistas de Belmonte. Porque tal vez Carpio, un valenciano de Catarroja, es el primero en asimilar las nuevas formas del torero de Triana. Porque València, su plaza de toros, es también en la que un Belmonte becerrista sorprende primero que en ninguna otra en 1912 y porque es a partir de entonces cuando Carpio emprende una carrera taurina que debuta en 1914 y se apaga el 27 de agosto de 1916, sin llegar a matador de toros y pese a todo todavía se le sigue recordando: el maestro de escuela al que pudo su pasión taurina y que se fue tras la estela de Belmonte con todas sus consecuencias.

Revisando al final de este 27 de agosto, 100 años después, todo lo que ha generado Antonio Carpio --hasta una calle en Catarroja en la que viví desde 1998 a 2010--, me encontré con el documental 'El Sueño Temerario', de Giovanna Ribes, cineasta y, además, sobrina nieta de Carpio.

De documental poético o literario se le podría calificar. La vida intensa, el recuerdo y en su caso (el de Ribes) el ADN de Carpio sirve para acercarse hoy al torero y a todo lo que es capaz de asumir, hasta la misma muerte, con tal de convertirse en referente o héroe. La sinopsis de la película producida por Taranna Films cuenta: "A través de un novillero, Antonio Carpio 'El Maestro, que murió en Astorga de una cornada en la femoral a principios del siglo XX y de los novilleros actuales Juan Ávila y Juan Francisco Prados, 'El Sueño Temerario' es un documental personal que pretende indagar sobre la conciencia del ser humano, el temor al fracaso y su deseo de realizar grandes acciones, a veces incluso capaces de determinar el proceso histórico, acciones que los convierte en héroes cautivos de su propio sueño y que los lleva a la decisión de recibir la muerte, gustosos, antes que la figura del héroe que ellos han soñado se desvanezca entre la multitud."

En lo personal el documental también viene cargado de referencias. La escena en el mítico y vivo Casa La Barila, hoy cerrado. Espacio de referencia de una Catarroja ya desaparecida. Un bar en el que uno se perdía entre centenares de fotografías de toros y futbolistas y que estaba presidido por una imagen torerístima de Paco Camino, ídolo del regente del local, Juanito 'el Baril', quien aparece en tertulia con el torero de plata José Luis Villaverde, hijo del torero cómico, Francisco Villaverde 'Don Canuto'.


Luego aparecen aprendices de torero de aquella época (2004-2005) en la Escola de Tauromàquia de València: Juan Ávila, Raúl Martí, Maria Morillas, Sergio Cerezos o Roberto Chulià; los profesores Copete, Vera o Blázquez. Toreros de plata como Vicente Luis Murcia, Valentín Arenas o Luciano Núñez, éste en funciones de apoderado, Andrés Blanco o un jovencísmo César Fernández.

Espacios como Benassal y su 'Maestranza del Maestrazgo', y allí también Vicente Barrera. Una becerrada en Montserrat; Vicente Ruiz 'El Soro' antes de caer y volver a levantarse; una novillada sin caballos de los Pedrajas que ya no quedan de Maria Luisa Domínguez Pérez de Vargas en València... y de eso solo hace 11 o 12 años. Y 100 años y dos días de la muerte de Antonio Carpio.

Disfrutad del documental: El Sueño Temerario (Givanna Ribes, 2005).