12 junio 2008

el toreo es grandeza y picardía también

Hay un novillero que ha salido de su paso por Madrid con buen sabor de boca y que en breve pasará por Valencia. Le llamamos hace unos días desde la radio para ir creando ambiente. Lo merecía por dos razones; la primera porque había sido capaz de estar frente al novillo encastado y hacerle faena; y la segunda porque por eso mismo había dejado de ser un desconocido y merecía la presentación radiofónica ante la afición valenciana, ya que está anunciado en la plaza de toros de Valencia

Contactamos con el apoderado primero para que nos pasase el teléfono del chaval. Supongo que cuando eres novillero te gusta que te llamen los medios, que en las plazas donde vas a torear te esperen, tengan en cuenta tus triunfos y apunten tu valor y tu capacidad con antelación. Y digo, que al apoderado que apuesta por un chaval también: tanto o más.

El caso es que el apoderado en cuestión, ilusionado con el chaval, por su triunfo y por el interés mostrado por la prensa especializada desde Valencia, cogió el teléfono dispuesto a hacer la reserva del hotel para ir cerrando los pequeños detalles.

Y qué hotel, pues ya que se torea en una plaza de primera que el hotel también sea de primera. Así, el elegido fue uno de los tres mejores hoteles de la ciudad de Valencia. Precisamente uno en el que una amiga trabaja en la central de reservas. Ella atendió la llamada.

- Conoces a este novillero.
- Claro, lo acabo de entrevistar. Viene de triunfar en Madrid y esta anunciado en Valencia.
- Pues eso, su manager ha llamado al hotel.
- ¿Su manager? Que no se dice manager, que se dice apoderao.
- Bueno, pues su apoderao quería reservar una habitación y que le regalasemos tres más. Que venía de Madrid, que allí se lo habían arreglado así y que además había triunfado.
- Claro que sí: ¡El toreo es grandeza! ¿Y qué le habéis dicho?
- Pues que no. Que no podía ser.
- No puede ser. Las formas se están perdiendo.

El apoderado del novillero, al parecer, se lo había explicado todo: el trato del hotel en Madrid, el triunfo en Las Ventas y que un novillero con esta trayectoria no merecía menos en su presentación en Valencia. Ante la negación de mi amiga, que tuvo que consultar con sus superiores el caso, me imagino al apoderado, tras colgar el teléfono, mirando alrededor y sintiéndose un extraño: apoderado de los de antes, cuando en el toreo la grandeza y la picardía iban de la mano y tras un triunfo en Madrid cualquier milonga se la tragaban allá donde fuese.

No queda más que desear al novillero, al apoderao y a la cuadrilla la mejor estancia en Valencia, en un buen hotel para atarse mejor los machos, y sobre todo que repitan el éxito cosechado en Las Ventas. Tal vez, a la próxima, el hotel ponga a disposición cuantas habitaciones sean necesarias y saque el mejor cava para celebrar los triunfos.

3 comentarios:

Admin dijo...

si es que ya se ha perdío toas las formas....

MaestroValencia dijo...

Buenas Andrés soy Ignacio, la feria de julio que parece que plantean no me parece mala.

Despues de las fallas Ponce se merece el doble y parece que van a estar "casi" todos (Morante y José Tomás aparte).

Me sobra, como casi siempre el cartel de los valencianos, pero bueno...

Pegale un vistazo a mi blog, lo monté hace unos días y no me aclaro mucho, pero bien... este es muy bueno!!!

http://terciodevaras.blogspot.com/

Unknown dijo...

Hola Ignacio,

Mañana veremos cómo queda la presentación.

A mi el cartel de valencianos no me sobra, pero me gustaría que fuesen abiertos y no el gheto donde siempre los meten.

Me falta también variedad de ganaderías, que es algo que siempre tuvo la feria de julio.

un saludo.

por cierto, tu blog bueno también... has empezado con buen pie.