10 mayo 2014

el nobel y enrique ponce, por carlos ilián

Vía :: Marca |

La feria entra en su recta final y Sevilla está atiborrada de notables. Por ejemplo, en una contrabarrera del tendido 7 se encontraba el premio Nobel de literatura Mario Vargas Llosa. Y sobre el ruedo el matador de toros y premio Paquiro 2013 Enrique Ponce. Dos maestros en lo suyo y que en mutua reverencia se saludaron cuando el torero pasaba por delante del escritor en su vuelta al ruedo después de matar al cuarto toro. Todo un simbolismo. Dos grandes, el de la pluma y el de la espada que se admiran mutuamente, aunque ayer el escritor cedía al torero todo el protagonismo. ¿Qué había sucedido?. Muy sencillo, Ponce echó mano de su técnica privilegiada para meter en la muleta a un toro sin fuerza y sin fondo. Con el toque infalible de su muñeca lo hechizó y compuso tres tandas de derechazos ligadísimos. Luego los circulares genuflexos que no fallan y luego la espada, que esa si que falla para perder las orejas.


 Fotos :: La Maestranza