03 mayo 2014

tú a sevilla y yo a juriquilla...

En estos momentos. Y cuando decimos en estos momentos, nos referimos al hoy. El hoy inmediato. En estos momentos la Tauromaquia solo tiene una figura del toreo ejerciendo como tal. Y se llama Enrique Ponce. Por figuras, por cierto, entienden las escasas voces capacitadas para discernir semejante entuerto que solo hay cuatro. Uno, dos, tres y cuatro. Como para ir racaneando o pillando vacaciones o días libres. Pero en este artículo sólo nos interesaremos por dos, los que van por delante. Uno es Enrique Ponce. Porque no se lo ha pensado dos veces. Y hoy hará el paseíllo en La Maestranza de Sevilla. Mes y medio después de que un cornadón en València se le quedara rondando a la vida y la clavícula se rompiera en mil pedazos.


Mes y medio. Cornadón. València. Sevilla. La Maestranza. Él mismo se ha dado el ok. ¿Qué ha perdido, dos o tres tardes? ¿Castellón, Arles y Brihuega? Son 25 temporadas consecutivas en activo, la mayoría en lo más alto y, tras mes y medio convaleciente, ayer se le entrecomilló la siguiente frase: "La afición de Sevilla bien merece que haga este esfuerzo". Es como para ponerse en pie y rendirle pleitesía por figurón del toreo que es y que además ejerce como tal a día de hoy.

Porque hoy Enrique Ponce hará el paseíllo en La Maestraza por respeto a su afición mientras otros prefieren cobrar en dólares.

Pero hoy también hace el paseíllo en Juriquilla José Tomás. Otra figura del toreo, pero que no ejerce como tal. Porque Juriquilla es un pueblo pijo mexicano, rollo Sotogrande o La Moraleja. Con una plaza solo un poco más grande que en la que El Soro toreó entre amigos el pasado primero de mayo. Pero bueno, lo de Juriquilla también es un montaje por amistad. Pasemos a Granada.

De verdad: ¿interesa a estas alturas ver a José Tomás en Granada? Personalmente, la respuesta es no.

Tras lo de Nimes --aquel 'solo' del 16 de septiembre de 2012 perfectamente cocinado por Joaquín Ramos en la selección bovina y ni soñado en el resultado e incluso más poncista que nunca en la ejecución--, a los pocos días, una gran duda me atormentó: ¿José Tomás habría vuelto ya a coger una muleta? El tiempo nos dio la respuesta. Sí. Pero desde entonces hasta hoy no ha vuelto a torear en público. Una inoportuna lesión, su recuperación y cientos de rumores, comunicados, misteriosas apariciones, algún que otro discurso aprendido de memoria... Y Juriquilla.


Y luego Granada. Y a lo mejor Málaga, El Puerto de Santa María, Huelva, tal vez València. Donde es seguro que no es Bilbao. O Sevilla y Madrid.

Como tras lo de Nimes, ahora ante la enésima reaparición de José Tomás me ha surgido otra pregunta/duda. Por cierto, cansa el repetitivo cuento de la reaparición (está será en Granada el 19 de junio), ya incontables, tanto oscurantismo, no digas, no publiques, no vaya a fastidiarse. Pero, ¿de verdad, un torero de esa talla puede saciar su voracidad y sentirse figura del toreo aspirando a plazas (y el toro) de Granada, Huelva, Málaga o El Puerto de Santa María y quedar solo en mera anécdota? Porque hecho lo hecho, conseguido lo conseguido: Nimes en 2012, aquel paso por Las Ventas en 2008, varias tardes en La Monumental de Barcelona; el José Tomás planteado igual ya no interesa. Lo grandioso pasa a ser anecdótico.

Ni la Tauromaquia ni la afición que sostiene el cotarro se merecen cuatro tardes a riñón y medio cada una. No. Ahora ya no. Ahora toca ejercer de figura del toreo y las figuras del toreo nunca cayeron en lo anecdótico, lo circunstacial, irrelevante o curioso.

Las figuras del toreo si por algo destacaron fue por sujetar y protagonizar el hilo argumental de la temporada. Y ahí se ha quedado Ponce otra vez: 25 años después, mes y medio después.

Ha dicho: tú a Juriquilla y yo a Sevilla.

Y ya no había nadie más.

5 comentarios:

JCM dijo...

¿Alguien en su sano juicio puede pensar que a José Tomás no le gustaría torear una corrida de Juan Pedro en Sevilla? Vamos, ¿a qué torero no le gustaría torear una de JP en Sevilla?
Si se tratara de una de El Cortijillo en Las Ventas como la de ayer, podría haber dudas.

Este artículo está lleno de tópicos y de verdades a medias. Para empezar, resulta de mal gusto si uno piensa en las connotaciones que tiene esta primera corrida en México, lo más cerca que ha podido de Aguascalientes (cuya plaza gestiona el apoderado de Morante), tras aquel gravísimo percance.

Qué obsesión ha tenido siempre el poncismo y el propio Ponce con José Tomás. La verdad en el toreo que JT encarna como pocos ha irritado siempre mucho a un sector ruidoso del poncismo.

Pero entremos en materia; hablemos de por qué JT no torea en las principales plazas. ¿Los empresarios gestores de esas primeras plazas no tienen nada que ver? ¿Los señores canoreas, choperas y choperitas no tienen nada que ver en que José Tomás no toree en sus plazas? Siempre que se alguien escribe sobre el tema, se olvida de quienes llevan años enviándole al Senegal, de quienes, improvisando argumentos ante una pregunta incómoda inesperada, lo equiparan a un torero de más de 80 años para justificar ni siquiera haberlo llamado para contratarlo, y de quien promovió un boicot colectivo de empresarios contra él.

Estos señores, que llevan décadas manejando la fiesta a su antojo, son los mismos que maltratan y abusan de ganaderos y toreros y que excluyen sistemáticamente a los que tienen carácter y no se dejan arrastrar como cajas de pescao. Estos empresarios son los que encargan embarcar a la vez dos camiones de toros para la misma corrida (y lo hacen 4 días antes de la corrida), los que pagan menos de lo firmado en contrato, los que abandonan plazas con contratos en vigor, los que vetan también a toreros como Juan Mora y Diego Urdiales. Pero, claro, viene muy bien ignorar todo eso y responsabilizar a JT de ese hurto a la historia de la Tauromaquia que perpetran dichos empresarios.
A nadie más que a mí le gustaría ver torear a JT en Madrid, Sevilla y Bilbao. Pero hay que empezar por exigírselo a estos poderosos empresarios. El problema es que no son tantos los que se atreven a ello (se atreven o les interesa).

Sobre la grandiosidad y las exageraciones relativas a esta reaparición de Ponce en Sevilla, me remito al primer párrafo; y sobre las relativas a esos 24 años (24) toreando 100 corridas de media por temporada, sólo decir que a mí me parece que eso dificulta enormemente que otros (como los aludidos Juan Mora, Urdiales y otros muchos; muchísimos) puedan torear y que, como reconoce ahora El Juli, se torea de forma mecánica la mayoría de las tardes. Ayer toreó El Cid en Almoguera (menos de 1.500 habitantes). Para mí eso no es ni dar la cara ni dar el callo por la Fiesta, como muchos afirman. Bueno, como diría El Cid, compitió con El Fandi y con El Cordobés. Y Sergio Aguilar en su casa.

Un saludo, Andrés.

Andrés Verdeguer Taléns dijo...

yo creo q este blog a lo largo de siete años se ha caracterizado por señalar los principales problemas de fiesta, y no solo eso: además hemos tratado de ofrecer soluciones tan trabajadas o más como prácticamente nunca lo ha hecho el sector. Y todos han recibido sus críticas oportunas y también sus parabienes. Lo que no puedo cuando trato un tema es abrir el espectro a revisar todo el estado de la industria taurina cada vez.

Hoy le ha tocado a JT. Si quieres, busca el resto de artículos aquí sobre el de Galapagar. No creo que JT ahora se haga ningún favor a su toreo ni a la Tauromaquia anunciándose esta temporada en Granada, Huelva, Màlaga, El Puerto y ya.

Es una reflexión en voz alta y no niego que polémica. Pero me parece oportuna. La tenía pensada desde el anuncio de la fecha en Granada. Que Ponce decidiese reaparecer en Sevilla precipitó todo. Y con razón.

Un saludo.

Tomeno dijo...

Estoy con Andrés. Si JT está bien físicamente, y si quiere que le tratemos como lo que es: Figura histórica, debería hacer temporada y llevar el peso de la temporada. Es más, ya ni tan siquiera le pedimos que se pase por Madrid, Pamplona o Bilbao, pero por lo menos haga una temporada de 20-25 festejos en las plazas de circuito, y que solo con eso, pondría a la Fiesta a revientacaldera.
Esto que está haciendo ahora, me da la sensación que, no es más, que estirar el chicle de la exclusividad para torear en cuatro plazas cómodas y hacer la caja suficiente, pues seguramente no necesite más. En cuánto a estirar el chicle de la exclusividad hace que también juegue con muchos empresarios y profesionales, por retrasar en demasía su decisión de torear o no,y en qué plazas.
Y lo dice un tomasista.

JCM dijo...

Andrés: entiendo que en cada artículo no se pueda abordar la degradada situación de la industria taurina, pero lo que tampoco se puede hacer es ignorarla en una cuestión directamente condicionada, si no determinada, por ella; y responsabilizar a quien no es responsable de dicha cuestión o, cuanto menos, no es el único ni principal responsable. Porque, ¿qué puede hacer José Tomás para torear en Sevilla sin renunciar a esa dignidad a la que no debería renunciar ningún torero? Esas prácticas de los empresarios que he señalado son reales. ¿Y en Madrid? ¿De verdad alguien piensa que debe ser él quien llame a Martínez Erice a decirle que quiere torear en Madrid? ¿No son los empresarios los que deben llamar a los toreros, y más a un torero como JT?
José Tomás está renunciando a muchas cosas en su carrera, como también hace algún otro, por defender la dignidad del torero; y en lugar de encontrar el apoyo del sector y de la prensa taurina para cambiar ese tipo de nefastas y sucias prácticas, se le acusa de eludir su responsabilidad.

¿Acaso JT no sale a darlo todo en cualquier plaza? ¿Acaso va a correr más riesgo Ponce esta tarde en Sevilla que José Tomás en Juriquila o en cualquier plaza? La respuesta no es difícil. Pero si torea con verdad hasta en el campo y en plazas a puerta cerrada. Por tanto, si JT no torea en Sevilla no es por eludir ninguna responsabilidad ni eludir correr ningún riesgo.

Otra cosa es que pensemos que se equivoca con esa actitud y que debería hacer lo que hace la mayoría y, como dijo Cuvillo padre, volver al redil. Pero esa es otra cuestión y cada uno es como es. En cualquier caso, no se puede negar el mérito de esa renuncia. Ante el toro y ante la vida, lo correcto no suele ser ni lo más cómodo ni lo más fácil.

Un saludo,

Andrés Verdeguer Taléns dijo...

Si José Tomás no estuviera en posición de hacer mucho más de lo que hace y fuese únicamente una decisión suya el hacerlo, servidor no habría escrito semejante post.