01 octubre 2014

sobre el nuevo pliego de condiciones para la plaza de toros de valència

Otro otoño-invierno se presenta con demasiadas cosas por hacer en la industria de Tauromaquia. Ya se irá despejando el panorama y, al tiempo, torpedeando el futuro. Como siempre. Y ya cansa. Es momento de cambios, disputas, guerras frías y pliegos y concesiones con un telón de fondo de alta tensión con las elecciones municipales y autonómicas anunciando vuelcos para mayo y las generales para octubre-noviembre del 15. El acojone o el hasta los cojones es generalizado. Y en el toro no hay 'podemos' que valga.

La primera joya de la corona que se mueve es la Plaza de Toros de València, que sale a concurso para su contenido meramente taurino tras cinco temporadas de gestión de la UTE Simon Casas Productions sin contratiempos reseñables.


El pliego ha sido aprobado en comisión de gobierno extraordinaria con los votos del PP y el PSPV, mientras que Esquerra Unida votó en contra con un discurso meramente antitaurino y, por lo tanto, destructivo. Qué miedo esa costumbre actual de hacer política desde una supuesta superioridad moral. Los diputados de Compromís, acostumbrados a dar la callada por respuesta y no mojarse --por el momento-- en los temas taurinos (como si ellos no fuesen dignos de semejante bajeza o les molestase tan estrecha relación de lo taurino con la cultura valenciana o el olor a boñiga), optaron por no hacer ni acto de presencia en la comisión. A ver si cuando toquen poder siguen dejando hacer y no molestando. Parece que algún voto se le mueve entre els bous, y lo saben.

El nuevo pliego de condiciones de la plaza de toros de València plantea escasos cambios, algunos significativos, otros más aparentes e incluso otros que se antojan envenenados. En general es un pliego que resta. Algo que ha sido la norma en la gestión de la plaza de toros del carrer Xàtiva por parte de la Diputació de València durante esta legislatura que agoniza. Restar. Todo empezó con la remodelación de la plaza, la resta de aforo, el encarecimiento del precio de las entradas (un tendido alto de sol se encareció casi un 100%), la consiguiente pérdida de público (los que iban dos o tres tardes ahora con una ya llenan su cupo) y con la salida a concurso de solo la gestión taurina, el coso de Monleón también ha visto cómo se restaba su peso como espacio de grandes eventos. Así por ejemplo, en las pasadas navidades la plaza de toros se quedó sin circo por primera vez en décadas por la pésima gestión directa la Diputación, muy alejada de la realidad económica de la calle. El pliego para asuntos extrataurinos que se prometió hace cinco años nunca vio la luz.

La plaza de toros de València para asuntos taurinos sale a concurso para los próximos 4 años más dos de prórroga. En el mejor de los casos, la nueva empresa podría estar al frente hasta finalizar la temporada de 2020. El dinero de partida se ha fijado en 200.000 euros, y dicen "se ha establecido una baja temeraria del 15% y también al alza, con el objetivo de que este criterio no sea el absolutamente determinante para la adjudicación". Respecto al anterior pliego (sobre los 300.000 €) la rebaja es de unos 100.000 euros, aunque actualmente, con impuestos y demás, por el arrendamiento anual se está pagando cerca de 400.000 euros. Así, la variación tampoco es que sea tan sustanciosa y, además, igue siendo el apartado de más valoración e importancia.

Se habla de liberalización de precios y festejos. En ese aspecto, el pliego resta también. Los festejos de mayo y octubre no son obligados, aunque su inclusión se valorará con hasta 10 puntos por el incremento. Pero lo cierto es que la temporada en València de marzo, mayo, julio y octubre se empieza a difuminar. La liberalización de festejos viene condicionada de unos mínimos de partida para Fallas --6 corridas, 2 novilladas, 2 sin caballos y una de rejones-- y Julio --3 corridas, 2 novilladas y 1 sin caballos--. Por lo tanto, hablar de liberalización de festejos es un eufemismo.

La mayor novedad llega por la liberalización de precios. La próxima empresa que acceda a los despachos del coso de la calle Xàtiva tendrá que hacer encaje de bolillos para cuadrar el abono y sobre todo poner precio a los diferentes festejos que vaya a programar. ¿Seguirán sosteniendo los festejos más baratos de producir a los caros? ¿Las figuras querrán tomar cartas en el asunto ante el temor de dejar demasiado cemento en sus tardes o aceptarán abrir carteles a la competencia y el interés? ¿Se ofrecerán precios populares en los festejos de producción más económica?

La novedad de la liberalización de precios ofrece todo un territorio por explorar. Festejos a diferente precio, que existan diferentes precios de abono (15 puntos y 5 puntos en abonos especiales para colectivos) o incluso incentivar la venta anticipada como se hace en otro tipo de espectáculos. Pero la medida se antoja envenenada. Contentar y convencer a todos puede no resultar fácil. Es posible que se creen nuevos problemas a solucionar para el empresario. Pero sin duda así se alcanza una de las grandes demandas de los últimos años.

El nuevo pliego también da pie al despotismo ilustrado ofreciendo a un jurado ajeno al cuerpo administrativo de la Diputació la valoración de las ofertas artísticas presentadas. Su puntuación no es crucial (solo 5 puntos), pero contenta a aquellos que siempre quieren figurar y toman parte del jurado habitual de la Diputación para valorar la mejor oferta. Pero esta novedad no significa que el aficionado o las asociaciones vayan a tener peso específico en la nueva gestión. Así, se ha perdido otra oportunidad de involucrar a la afición en la programación, gestión y difusión que es el referente de miles de aficionados y cientos de colectivos taurinos de València y todas sus comarcas.

De las nuevas ofertas que se presenten se valorará de forma destacada la colaboración la Escola de Tauromaquia de València (15 puntos), las propuestas de gestión (10 puntos) o de programación, difusión y promoción (10 puntos).

Seguiremos contando el transcurso...

AÑADIMOS (como ya recogimos en un post anterior):

Se exigen de experiencia los tres últimos años al frente de las plazas de primera.




PS: Una cifra: 11.754 euros son lo que ingresaría la Diputación de València de ceñirse la empresa a solo programar los festejos mínimos que exige el pliego.