17 enero 2015

el alumbramiento de la fit lo preside el laocoonte (siete primeras consideraciones)

Presidió la escena una réplica del conjunto escultórico Laocoonte y sus hijos, de época helenística. Mitolgía pura. Laocoonte era el sacerdote de Apolo. Pero algo no iba bien entre ellos. Tal vez porque era padre de dos hijos. El caso es que en la guerra de Troya contra los griegos fue Laocoonte de los pocos que avisó de que no le daba buena espina el caballo que a los troyanos habían dejado los griegos tras su retirada, a modo de regalo, en las puertas de la ciudad. Quería advertir que era una trampa, incluso llegó a lanzarle alguna lanza ardiendo para quemarlo. Estaba claro que ese gran caballo, el conocido como Caballo de Troya, no le gustaba. Tenía razón: en el interior del gran caballo se escondieron tropas enemigas. Y para demostrarlo incluso pretendió sacrificar un toro para Neptuno, pero antes llegaron dos serpientes mandadas por Apolo con intención de devorar al propio Laocoonte y a sus dos hijos. En eso hay controversia en la mitología. No se sabe si murieron los tres, los dos hijos o solo uno de ellos.


El caso es que en los museos vaticanos conservan semejante escultura helenística y en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid conservan una réplica. En la sala donde está, concretamente, se presentó la Fusión Internacional por la Tauromaquia.

- Fue el nuevo día D del toreo. No faltó casi nadie, porque este sí que molaba. FIT es el nombre, las siglas con las que hay que quedarse.




- Significa Fusión Internacional por la Tauromaquia, pero bien podría llamarse Financiación e Inversión para la Tauromaquia, que es realmente lo que hace falta a un sector ultimamente siempre con el agua al cuello en lo económico y entre la espada y la pared en lo político y lo social.

- Trabajo hay de sobra: la fusión gestiona 22 plazas entre México, Francia y España. Son unos 120 festejos a programar al año y aun así ese no es el principal objetivo. No lo debería ser.

- La rueda de prensa de presentación, más allá de confirmar el rumor, no anunció mucho más. Ni cifras ni plan ni objetivos concretos. Solo que Alberto Bailleres y su fortuna desembarcan de verdad en el negocio taurino de Europa. Para eso no le hizo ni falta estar presente en acto de tanta expectación. Sí estaba la tripulación y que encabezan Simón Casas y José Cutiño.

- La buena voluntad del multimillonario y su amor por la Tauromaquia es lo primero que se percibe. Esperemos no tener que lamentar la aparición de los clásicos buitres de rapiña que pululan por el sector y que son legión.

- La novedad merece 100 días de rigor para sacar más firmes conclusiones. Poner en marcha y en la buena dirección esta auténtica multinacional no debe ser fácil. A ver el 5 de mayo cómo va todo.

- Porque todo esto, por ahora, no soluciona nada ni despeja el futuro ni acaba con las amenazas con las que le toca convivir a la cultura y artes de la Tauromaquia.



Ahí van unos cuantos tuits a modo de reflexión...