24 septiembre 2015

#bousalgemesí/ la bravura ambulante


Aquí todo es especial. Las dimesiones del cajón que como ruedo se tiene en Algemesí, esos cadafals bien atiborrados que parece que se precipitan sobre él, y si a eso añadimos una de Cebada (como en Pamplona, también un clásico de la Setmana de Bous) de hechuras afiladas, astifinura de puntas y carácter enrazado, los recién llegados no es raro que se pregunten 'dónde cojones me han metido'. También por eso Algemesí es especial, diferente y nunca un capricho, sino pura voluntad y esfuerzo popular. Del pueblo.

Y hoy el pueblo celebró la bravura 'Ambulante'. Nombre y virtud. La bravura es, también, ambulante. No es perenne. La bravura puede ser transitoria, como la felicidad. (De)ambulante. El toro tiene la capacidad por su casta, por su animalidad, tiene la capacidad de ser bravo en mayor o menor medida. No son reacciones mecánicas ni mucho menos, gracias a dios.

'Ambulante' salió tercero, justo cuando más tensión sobraba en el ruedo. La primera mitad del festejo se había atravesado de mala manera y no existía comunicación entre la arena y los tendidos.

Pies, casta y poder en la salida de Ambulante, que apenas da opción a Miguel Ángel Silva de agarrarse al piso. El novillo estaba a dos meses de cumplir los cuatro años. Pelea discreta en varas, y si bien es verdad que se dolió en banderillas, galopó al cite de los banderilleros y tomó el capote de brega de Juan Navazo con profundidad y exigencia de bravo. Tarde de buenos capoteros de plata, por cierto.

La bravura ambulante recibió buen trato de Miguel Ángel Silva cuando comprobó la excelente y enrazada calidad de la embestida. Pronto y entregado, de larguísimo viaje por la mano diestra. De repetición casi automática. Queriéndose comer la muleta y sin reducir jamás aquel tranco.

Por la mano zurda trae menos inercia y recorta según la línea natural del los pitones, tirando a abrochados. Tira a dar más de izquierda a derecha, que de abajo a arriba. Hay un intento sin convicción al natural. La mano clara de 'Ambulante', sin duda, es la diestra. Silva por momentos se acopla a esa emocionante y repetidora embestida. La mano por abajo a un novillo bravo que pidió su distancia. En la cercanía el cebada se hacía el amo del terreno y en un de pecho de rodillas casi lo alcanza.

Por la bravura la tarde levantó cabeza. El extremeño Silva se quedó sin espada y sin triunfo. A 'Ambulante' se le concedió la vuelta al ruedo póstuma en homenaje a su condición y para postre unos poco sacaron a saludar al mayoral de Cebada.

Una raspa de Cebada había abierto la novillada. Abrochado, cornidelantero y astifino. Se movió mucho en los primeros tercios. Capotazo va, capotazo viene. Miguel Ángel Silva trató de pararlo rodilla en tierra en el recibo capotero. Pero se impuso la brúsquedad. La movilidad, al final, encontró el fundamento de la mansedumbre y cuando ya Silva se quedó con el tal 'Bonito', éste buscó querencias y no paró un segundo quieto. En su deambular no encontró ni pizca de bravurs. Mucha brusquedad en la persecución y ningún lucimiento. Complicado de matar. Silva lo cazó de espadazo traserísimo frente a la puerta del corro, que es como en Algemesí se conocen los chiqueros.

Dos meses para los cuatro años le faltaban al segundo cebadita. Muy abrochado, pero con interés. Se partió una pata en el peor momento: cuando más se estaba templando. Demasiada susceptibilidad a partir de entonces. A nadie le gusta ver un toro así. Clemente le metió la espada a la segunda, porque le n Algemesí no es fácil devolver un toro a corrales.

El sobrero se llamó 'Ofendido' y fue de Guadaira. Muy cuesta arriba su hechura. Mide, pega arreones y lanza su gañafón al final. Jesús Talaya, que había bregado ya al Cebada con temple, se hizo cargo de la lidia tras Clemente verse superado en el recibo por el novillo. Le apretó contra las tablas al tercer lance y le dejó sin salida.

La hechuras de 'Ofendido', claro está, no eran las de embestir. Las ideas tampoco ayudaban. Clemente, totalmente sobrepasado y sin firmeza alguna. Novillo gazapón, embistiendo por el palillo y sin acabar de pasar. Sainete a espadas y bronca.

Pero las cosas no son como empiezan, sino como acaban. El cuarto Cebada, sin clases ni excesiva entrega sacó fondo noble en la muleta del francés Clemente. La faena sin ser lucida ni armoniosa, sí que sirvió para sacarse alguna de las espinas que se había clavado antes viendo como se quedaba sin un novillo de nota y luego salía otro imposible. Faena de convencimiento ante un novillo de escasas virtudes y al que tumbó de un espadazo candidato a premio (con permiso de Juan Antonio Navas y sus estocadas zurdas).

FICHA DEL FESTEJO
Algemesí, 24 de septiembre de 2015. Sexta de la Setmana de Bous. Tres novillos de Cebada Gago vareados y astifinos, al tercero 'Ambulante' se le premió con la vuelta al ruedo y uno de Guadaira muy alto y de mala condición (segundo bis). Miguel Ángel Silva (silencio y silencio) y Clemente (bronca y palmas de despedida). Casi lleno (3700 espectadores).