25 septiembre 2015

#bousalgemesí/ sólo ginés marín saca partido de los torrestrellas


Ginés Marín resolvió la tarde fácil. Su primero no le llegó ni a los tobillos y ante las complicaciones del cuarto, tiró de oficio y buena espada. Torrestrella defendió el hierro, mientras que Filiberto navegó monótono con un lote al que había que ponerle cierto mando. Para ser cartel de indiscutibles novilleros punteros no hubo estallido. Y no será por falta de material. Algemesí, lleno de nuevo, puso el resto.

El primero planeó con ritmo de salida. Parándose y buscando por abajo los vuelos. Castaño y listón, estrecho y agradable de cara. 'Aguafiestas' se llama este primer Torrestrella. Fijeza y gran obediencia al estímulo. Dando esos segundos para afinar la colocación. En el quite por chicuelo se abre perfecto. Pero durante la faena Filiberto amontona sin prisas los muletazos, sin sentir ni comunicar nada. 'Aguafiestas' se torea solo. No hay sometimiento alguno. A su aire vino siempre, sin que le sometiesen. Calidad, temple y ritmo a media altura. A espadas, mal.

Muy vareado el segundo Torrestrella. Chorreado. Avacado. En el caballo, ni para un análisis. Ginés Marín sale arrollando. Una larga cambiada. Cadencia a la verónica y una media de rodillas al remate. El quite por lopecinas sale un garabato, salvo el cierre con una lopecina inversa o algo así. Mucho novillero y poco novillo. El arranque de rodillas en los mismos medios ya deja bien claro que va a faltar material. Encogido el animal ya mediada la faena, como pidiendo la hora. Con la gorra el extremeño, buenas maneras y capacidad para transmitir con tan poco. Estocada y oreja.

Pocavida-57 es negro, bragado, axiblanco,  gargantillo y ligeramente lucero. Algo zancudo. Luce su trapío. Está bien comido. Enmorrillado y bien rematado. En muchas cosas se parece al primero. Un trámite lo del peto. Tirando de imaginación, Filiberto repite quite por chicuelinas sin apreturas.

El novillo queda exigente. Su embestida natural es a media altura, pero éste ya no se viene solo. Hay que engancharlo. Ya lo canta en banderillas y en el telonazo de los estatuarios de inicio se mete por dentro. Filiberto pocas veces somete por abajo para que se descuelgue el animal. Las otras viene a su aire. Avisa una vez y a la siguiente se lo echa a los lomos y le abre la taleguilla por delante y por detrás. Arrestos y poco mando. Estocada tras pinchazo y oreja.

El cuarto se puso a la defensiva tras el encuentro con el peto. No le sentó bien eso, ni tampoco el recurso de la chicuelinas para salvar las primeras trombas de embestida. Fueron dos y una serpentina las que le dejaron mal recuerdo.

Serranita le pusieron en la ficha al novillo. Serio, suelto de carnes y bien puesto, remataba la novillada mejor presentada de la Setmana (con el borrón del segundo). Pero sacó genio y guasa. Atrancado sin acabar de desplazarse. Novillo de mucho esperar, de empujar y tragarle. Por el izquierdo ni medio. A Javier Ambel le destrozó un capote y a Ginés por ahí se le quedó en las zapatillas. Por el derecho, muy áspero. Exigió colocación, temple y todo muy por abajo. Marín tragó con solvencia, pero sin arrebatos. Lo mejor, la estocada para justificar la oreja y la puerta grande.

FICHA DEL FESTEJO
Algemesí, 25 de septiembre de 2015. Séptima de la Setmana de Bous. Novillos de Torrestrella bien presentados, salvo el blando segundo. Enrazados aunque sin entregarse del todo. Filiberto (silencio tras aviso y oreja) y Ginés Marín (oreja y oreja). Lleno (3900 espectadores).