13 noviembre 2015

#fotosdetemporada/ el regreso de el soro a valència



La felicidad era el gesto del Soro en el paseíllo. No cabía en sí. Estaba dispuesto a jugarse el tipo. Por eso ya valía la pena la tarde. La felicidad cada uno la alcanza como quiere o puede. Y ya lo dijo aquel: Vivir sin torear...