05 abril 2016

'el limpiabotas que quería ser torero'

Ayer se fue Manolo Tena. Una especie de verso suelto en un espacio musico-temporal lo suficientemente prolongado como para señalarlo como pieza fundamental en la historia reciente de la musica en este país. Batalló con discurso propio a través de proyectos claramente diferenciales en el momento del estallido de todas las modernidades: esa movida de la transición y todos sus vicios y virtudes. De ahí, de 1979 es 'El limpiabotas que quería ser torero', primer y único LP de Cucharada, que anoche decubrí y escuché por primera vez en mi vida.


Hacían del rock toda una representación artística y desbaratada. Patética y tremendista. Rock de lucha y protesta. Psicodelia de raíces, esas que nunca perdió Manolo Tena y que, finalmente, enmarcó en el enorme 'Sangre Española' de 1992 y que tantos tuvimos grabado en una cinta TDK.

 

'El limpiabotas que quería ser torero' es rock, psicodelia, fusión flamenca y esbozos de fusión latina. Crítica y sueños, como los define el propio título del álbum. Un disco que 36 años después palpita una vida tremenda. Y suena a clásico. La foto de abajo es del 78, la banda en el estudio de grabación Kirios de Madrid.

 

La contraportada y setlist:

http://3.bp.blogspot.com/_pPd4TtUMp1A/SVizfz4NGvI/AAAAAAAABBY/NJR2i62kHVw/s400/Copia+de+CCI00000.jpg 

Luego vino Alarma. De ese proyecto es la canción que han colgado en el muro de Los Enemigos para despedir a Tena: 'Preparado para el rock and roll'. La ligazón es evidente. Las fronteras se van más allá de lo obvio. Por hacernos una idea del artista que se ha ido. ¿Estás preparado para el rock and roll?


"Soy solo un verso que está equivocado... Soy un extraño en el paraíso, soy un juguete de la desolación", cantaba en la enorme 'Frío' de Alarma (1985). Por cierto, así se llama el documental: un extraño en el paraíso. 'Frío' es uno de esos himnos que todos han querido cantar. Tena lo hizo con Miguel Ríos: ojo con la camisa que luce aquí Ríos.


Un verso suelto, un verso equivocado, un artista con toda su grandeza y miseria. Una obra enorme que empezó así, con un grupo medio punk, medio psicodélico que nos presentó aquel limpiabotas que quería ser torero.

Porque de toros también habló Tena sin complejos. Como hacía rock en castellano, sin caer en la cursilería. Así...


Manolo Tena, extremeño pero más castizo que ninguno, ya se fue hacia el mar, ese que tanto le inspiró. 



Gracias.