17 abril 2016

padilla 'balboa'


Lo de Padilla es de película. Toda una saga, como la de Rocky. Con un detalle: una vida cierta como la vida misma. Un vida a sangre y fuego, gloria y tragedia, sufrimiento y triunfo. Hay un Padilla I, el que vence a un Miura en Pamplona; un Padilla II que conquista Bilbao; un Padilla III que indulta un Victorino en Donosti; otro que encadena las hazañas de miuras, victorinos, cebadas y lo que le echen desde el mismo filo y que pese a todo es un incomprendido; definitivamente hay un Padilla V que se asoma a la muerte un día en Zaragoza y resucita contrapronóstico vestido de verde esperanza en Olivenza; y ya por fin surge un Padilla, que se entrega como en uno de sus últimos grandes esfuerzos en los ruedos, con La Maestranza como escenario, y por su sinceridad tras tantas batallas libradas se le abre la soñada Puerta del Príncipe a la gloria. Es Padilla 'Balboa' a hombros del pueblo ganando su última batalla frente a toros de Fuente Ymbro. Tal vez el colofón que su carrera merecía y que tanto había buscado, tentando a la suerte más de la cuenta.

No lo tratemos de justificar de otra manera. El toreo a su manera, la entrega sincera y un vida como de película, pero real como la vida de Juan José, bien merecía conocer a qué sabe esa gloria solo al alcance de esos héroes a los que sólo los niños observan así, como en la foto de arriba.