07 mayo 2016

leo valádez abre la puerta grande en tarde de argumentos en valència


La temporada recobró el pulso en València con una novillada con la excusa de la Virgen. Una cita que no se debe dejar perder, como ya pasó el año pasado. Un dato es que sin apenas ruido la plaza casi que lució mejor entrada que con las novilladas falleras. Algo más del tercio: unas 4000 personas para ver una novillada. Por lo tanto tarde de ilusión. Y al final, el triunfo. València lució galones de plaza de primera. La tarde, llena de argumentos, se fue poniendo cara y llegados al último asalto, arrolló el mexicano Leo Valádez sin contemplaciones. La tarde merecía algo así. La novillada, entipada y correcta, también. Aunque le faltase un pellizco de raza en los finales y le sobrase mansedumbre. El sexto, recortado y por debajo del conjunto, pero un zapatito, vino a reunir todas las virtudes del lote y Valádez lo aprovechó. Mandón, fresco y valeroso. Hacía un año que debutó con picadores, precisamente en València en una tarde fallera y de perros, de la que pese a todo se guarda buen recuerdo; y en València es donde ha pegado un primer zapatazo. Muy sólido el azteca. El novillo, por mansurrón, en el peto quedó sin picar. Valádez le quitó por zapopinas, destacó en banderillas en dos pares al quiebro y al requiebro e inició de muleta de rodillas y en redondo. Por fin el viento dio tregua. Sometida la embestida. Muleta mandona, aprovechando todo el tranco del novillo. Faena bien trabada, siempre a más. Y la emoción de los pies atornillados y el mucho ajuste. Este Valádez además se tira a matar sin excusas. Dos orejas de verdad, de plaza de primera categoría.

La novillada de Zacarías Moreno aprobó por presentación pero le faltó fondo y le sobró mansedumbre, sobre todo para cumplir en el peto. Pero del lote hubo hasta tres y pico de excelentes condiciones. El más completo fue para Valádez, ese sexto de nombre Volador, al que cuajó sin fisuras. Con el manso primero de su lote ya estuvo por encima.  Desde torerísimos doblones para sujetar la embestida en los medios hasta un epílogo en terrenos de tablas ganando siempre la acción.

Hasta en la diferencia de personalidad de los novillero anunciados tuvo argumento la tarde. Fernando Beltrán acusó la falta de torear para redondear sus actuaciones o dotarlas de mayor suavidad. Brotes de toreo caro al natural en su primero, en una faena muy azotada por el viento, con un novillo que acabó por rajarse y que se finiquitó con pésimo manejo del acero. La falta de experiencia la suplió queriendo siempre. El castaño Forajido fue otro de los novillos de interés. Con un punto de brusquedad todo. Faltó imprimir suavidad y temple en los embroques y los remates. Enrazado y exigente el novillo. Beltrán quiso, la colocación siempre se pudo mejorar, pero al final ganó la mano en el arrimón. Una oreja.

Alejandro Marcos, anodino con su primero, se antojó otro novillero en su segundo turno. Con un novillo más quedado, pero de gran clase, Alejandro Marcos se mostró como novillero capaz de torear despacio y con gusto. Suyos fueron los muletazos más bellos de la tarde y dio una vuelta al ruedo de verdad. Eso es así.