27 septiembre 2016

simón casas es el cambio en la temporada del cambio tras ganar el concurso de las ventas

¿Os acordáis? La temporada empezó como la del cambio. De los primeros en acuñar el término, tras escuchar el clamor popular que lo reclamaba, fue la propia empresa de Simon Casas. Al frente de València armaron una feria fallera que se llamó, precisamente, las Fallas del cambio. Entre bambalinas, concretamente en los despachos, lo que realmente importaba era cómo se cocía el concurso y la carrera por la plaza de toros de Las Ventas que ahora acaba de concluir. Y ha concluido con cambio. Simón Casas junto a Nautalia y Nacho Lloret como gerente son la nueva empresa de la primera plaza de toros del mundo. Éste ha sido el gran y más sustancioso cambio de la temporada con un golpe de efecto que cuesta en 2.800.000 euros de cánon a ingresar por la Comunidad de Madrid.


Todos quisieron leer gestos y pruebas de fuerza desde un primer momento. Posicionamientos y enfrentamientos. Guerras frías en una temporada caliente en ruedos y despachos. Al menos hasta que el pliego de marras se hizo público. La palabra CAMBIO ya se había situado para entonces como protagonista. Pocos fueron los que no sucumbieron a ella, aunque hasta ahora solo se había materializado de forma discreta. Simón Casas apostó por el cambio en Fallas y también en Nimes concediendo tres alternativas, pero el cambio que él pretendía era otro.

Desde mayo, dicen, empezó a gestarse el asalto al cambio definitivo. Justo cuando más visible estaban la Sole y su cenote de la mano de Nautalia. El pliego era una nueva cadena sujetada por una administración con escasa cintura y ninguna afición. Pero nada nuevo, el pliego era como siempre son casi todos los pliegos con los que bregan los taurinos.

Por su parte la temporada del cambio sólo había conseguido poner a Roca Rey en la cima del interés. El tiempo que hacía que una novedad no se encaramaba a lo alto del escalafón superior con un importante tirón taquillero. El peruano Roca Rey es una de las tres joyas de la temporada. La otra, un tal Talavante, que a mitad de temporada se fue con Matilla y abandonó la FIT. Otro gesto que sumar al guiso. Y la tercera, claro, era Las Ventas, la gran joya de la corona y la que debe comandar el rumbo de la Tauromaquia.

Todos callaron tras despotricar de primeras nada más conocerse el pliego. Todos callaron pese al juego sucio que trató de desestabilizar a unas y otras empresas. Todos callaron, pero quien más y mejor calló fue Simón Casas, y si habló fue en petit comité y para despistar. Pero cuando Status Quo tocó en Alicante este verano, la oferta que presentarían junto a Nautalia ya estaba prácticamente cerrada.

Hoy ya se ha confirmado: el productor Simón Casas y Nautalia son los nuevos gestores de Las Ventas tras ganar de paliza a Taurodelta y al multimillonario Bailleres. Un apabullante 98 a 51,13 ha reflejado el marcador final.


Por delante cuatro años de gestión para:

- Frenar la pérdida de abonados y recuperar los más de 5.000 que se han ido en los últimos 10 años. Aquí la excusa de la herencia recibida de Taurodelta no sirve, hay que trabajar.

- Por lo tanto, hay que dar incentivos y privilegios al abonado de Las Ventas porque hasta ahora ser abonado no tenía consideración alguna. Pagaba igual que cualquier otro. Ahora el pliego anuncia un 10% de descuento.

- Recuperar y hacer atractiva la temporada de verano en Las Ventas. Es necesario recuperar las noches.

- Hacer de Las Ventas un auténtico centro cultural, de ocio y turismo es el otro gran reto.

- Para ello hace falta una importante inversión en comunicación y publicidad.

- Y por supuesto relanzar la nueva Escuela Taurina de Madrid para la que también destinan una importante suma; apoyar de verdad a los novilleros con auténticas oportunidades; respetar al toro de Madrid; y que a las figuras no les cueste tanto anunciarse en la primera plaza del mundo.

Mucho trabajo hay por delante. Suerte.