13 octubre 2016

sobre la clase práctica de utiel con erales de daniel ramos (fotos y vídeo)



Clase práctica de la Escuela Taurina de València pasada por agua. Pero la lluvia no frenó ni excusa para el buen ambiente. Además, dio tregua para poder disfrutar de la excelente eralada de Daniel Ramos: solo jarreó en serio en el primer capítulo. De los seis del ganadero de Borriol, embistieron seis. Tres de ellos, tercero --premiado con la vuelta al ruedo--, quinto y sexto, sacaron nota alta.

La Escola ahora tiene dos firmes valores. Son futuro y volvieron a confirmar que también son realidad: Borja Collado y Miguel Polope. Distintos, capaces, despiertos e inteligentes, están ahora conformando su personalidad en el ruedo a pasos agigantados. Salieron por la puerta grande los dos y mañana se las verán en el mismo colegio y en la misma clase. Qué cosas.

A Borja Collado le salió un novillo exigente, encastado, pero informal. Le ganó la acción en todo momento, le aguantó cada oleada y al final le bajó, muy poderoso, las manos. A Miguel Polope le salió un novillo más almibarado y no tan sobrado de raza. El trato delicado fue fenomenal. Esos toques impercetibles. Y la quietud y las formas verticales de Polope pusieron el resto. Cuando no iba por un pitón, le buscaba por el otro sin mover los botos con tremenda naturalidad.

Los dos se tiraron a matar muy de verdad. Uno fue arrollado y el otro se llevó una tremenda paliza. Al final, en cambio, cuando salían a hombros no se cambiaban por nadie.

Con el noble y enclasado quinto sorprendió el mexicano, pero de la ET de València, Rodrigo Ortiz. Dicen que era el primer novillo que mataba, pero se demostró muy capaz, enfibrado y con recursos. Muy encajado, ligó sobre ambas manos y se tiró a matar de un puñetazo. Si cortó solo una oreja fue por la demora al caer el animal. Además, tuvo el detalle de compartir la vuelta al ruedo con el mayoral de Daniel Ramos.

Mario Hueso se acopló de forma intermitente con el exigente primero. El cuarto se hizo el amo. Volteó a Alonso Lorente y con un corte en la mano lo mandó a la enfermería. De ese novillo y todas sus complicaciones propias de la casta se hizo cargo Cristian Ortuño con dignidad. Y el sexto, el novillo más completo de la novillada exigió a Fran de Vane (de la ET de Albacete), que estuvo queriendo siempre, pero muy tensionado. Soportó estoico varias volteretas tremendas.