07 octubre 2016

las ciudades taurinas de francia entregan al presidente del senado la carta por las libertades y la diversidad de la cultura

Vía :: Pureza y Emoción |



El pasado martes se llevaron a cabo las ponencias acogidas en el Senado de Francia sobre "El hombre y los animales, ¿hacia un conflicto de civilizaciones?", organizadas por el Observatorio Nacional de las Culturas Taurinas que preside André Viard. Tal y como estaba previsto, ayer miércoles los alcaldes de las 7 ciudades taurinas más importantes de Francia firmaron y proclamaron la "Carta por las libertades y la diversidad de la cultura", que fue entregada al presidente del Senado, Gérard Larcher (segunda personalidad del Estado francés).

Hay que tener en cuenta que cada uno de los alcaldes pertenece a un partido distinto y todos, menos los ecologistas, han sido representados.

Además, el Senado francés podría iniciar una investigación del movimiento animalista, sus ramificación y financiación.

La carta íntegra, firmada por los alcaldes de Arles, Bayona, Béziers, Dax, Mont de Marsan, Nîmes y Vic Fezensac, dice lo siguiente:

Espíritu del Sur

Carta por las libertades y la diversidad de la cultura

En un mundo que se globaliza hasta el riesgo de provocar la desaparición de numerosas culturas minoritarias, es indispensable recordar (tal y como los Estados miembros se han comprometido por las convenciones de la UNESCO 2003 y 2005 en pro de la protección y promoción del Patrimonio Cultural Inmaterial y en pro de la diversidad de las expresiones culturales) que las mismas, mientras no atenten contra los Derechos del Hombre, deben ser respetadas y podrán transmitirse en total libertad.

A semejanza de las diversas formas de caza, pesca, artes y prácticas agrícolas que, en conjunto, participan en este Espíritu del Sur, el cual se fundamenta en un patrimonio ancestral ampliamente compartido en las regiones de Midi, Gascoña y Provenza, y aún más allá, como es el caso de la Tauromaquia cuyo marco jurídico quedó certificado conforme a la Constitución por decisión del Consejo Constitucional del 21 de septiembre de 2012 y que, igualmente respecto a la legislación europea, constituye una excepción cultural legítima en la tradición de estas regiones.

En el nombre de todas las ciudades taurinas de Francia y de millones de ciudadanos franceses que se identifican con los valores de la cultura taurina, exigimos al Estado francés tomar en consideración este patrimonio ancestral, cuyos primeros testimonios aparecieron en las cuevas de Dordoña hace 23.000 años, y cuyas diversas manifestaciones han acompañado a la historia de Francia desde su creación, y garantizar su preservación tal y como se comprometió en 2011, al quedar inscrita en el Inventario del Patrimonio Cultural Inmaterial de Francia.


París, 5 de octubre de 2016
Palacio de Luxemburgo