27 octubre 2016

la fiesta del herradero en la ganadería de juan vicente mora (vídeo)

La vida real a veces se agradece que sea más vida y más real. Si encima lo convierten en un día de fiesta, en plena naturaleza, en un apoteósico valle de los Montes Universales y la sierra de Albarracín a punto de dejarse llevar por el otoño destino al frío invierno, la sensación es vivir un ritual donde comulgan tierra, barro y animalidad al que vale la pena asistir porque nada se olvidará.

El bravo vive ahí, cerca de Frías de Albarracín, por una temporada. Sobre todo nace. La ganadería de Juan Vicente Mora no hace mucho que dejó de transhumar. La temporada cálida en Aragón, la fría en Ciudad Real. Ese trayecto ahora se hace en camión. Faltan unos 15 días para abandonar esa tierra donde también, muy cerca, nace el río Tajo. La ganadería de Juan Vicente Mora celebra la fiesta del herradero. Este hombre de desmedida afición y romanticismo una faena clásica la convierte en acontecimiento al abrir las puerta de la naturaleza, paraíso de la bravura, a cientos de aficionados y amigos. Más de 90 añojos y añojas del 6 para herrar durante toda una mañana. Ese abrazo bruto con el animal, el fuego purificador, las señas de identidad, también las vacunas de turno y, sobre todo, el ritual iniciático para los más pequeños que en la naturaleza de repente, encuentran lo natural. No hay asfalto y sí la necesidad de abrazarse al becerro que sale aunque huela a vida. Porque no es valor, lo que vemos ahí es simplemente capacidad de vivir la vida.