30 enero 2017

plaza 1 y su primera gran sandez: la corrida de la cultura

Cuando todavía no se ha anunciado un miserable cartel ni una novedad (más allá de las rebajas del 10 y 20%) para atraer clientes ni ningún gesto extrataurino para dotar de contenido ese continente inmenso que es Las Ventas ni todavía sabemos cómo se integrarán temporada taurina y extrataurina o si habrá posibilidad de que se retroalimenten la una a la otra o si irán cada una por su lado... y sólo, por ahora, se ha presentado el nombre y el logo --en FITUR muy bien, eso sí-- de la nueva empresa, UTE o lo que sea: Plaza 1...

Pues en esas, ayer, se propuso, por boca de Simón Casas, crear la Corrida de la Cultura "y que el ministro de Cultura presida la corrida".

Más retrógrado imposible. Pero ahí está el toreo, ahí está el sector taurino. Inmerso en su postureo hueco hacia ninguna parte. O a lo mejor lo que pretenden --por ahí van los tiros porque es lo único que les resulta rentable por ahora hasta que ya no quede nada-- es hacer de la fiesta algo elitista para una minoría uniforme y acrítica, quedarse con sus grandes ferias vacuas y dar por perdido todo lo demás, a la base, al pueblo. Pero si es así, que no se aprovechen luego de la tauromaquia popular del pueblo para decir que tantos son. Porque  sin verdadera base, ahí se quedan en cuatro gatos y la ruina de sus élites.


Cual república bananera: Invitar a presidir a ese ministro, "sea el que sea", con el que nunca se ha reunido el sector de forma oficial ni se le han exigido subvenciones como materia cultural ni se le ha pedido formalmente la rebaja del IVA ni demandado ayudas para el fomento y producción de la Tauromaquia allá donde más difícil resulta la inversión; a ese ministro le vamos a hacer la pelota en una corrida para seguir mareando la perdiz en nuestro corralito. No traigan a la plaza al ministro de Cultura: vayan a su despacho si es que de verdad quieren liderar y marcar el camino de la industria taurina. Para lo demás, todo el oscurantismo miedoso que se pelea por La Malagueta y sus ridículas cuotas de 'poder'. 

PS: El sector taurino todavía sigue anclado en el pasado. Como si formara parte de una vetusta corte y fuese entretenimiento de nobles: modernidad 0