
Juan Pelegrín.
De Alejandro Talavante lo mejor que se puede decir es que ha levantado cabeza, que falta le hacía, a su paso por Madrid. La oreja que cortó ni me va ni me viene. Me importa el cambio que ha dado en apenas quince días. Y de El Cid, que el medio toro no le conviene y que para solucinar sus problemas con la espada le convedría hacer un post-grado del volapié con el doctor José Pedro Prados, El Fundi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario