06 mayo 2015

en el centenario de orson welles: la paella que se comió en la plaza de toros de valència

El genio Orson Welles habría cumplido hoy 100 años. Qué bueno habría sido celebrarlo en la plaza de toros de València, así: comiéndose una paella como hizo una vez (o alguna más) y retrató Cano. Una paella a las puertas de la plaza. Bajo sus arcos, con los aficionados del terreno. Ninguno aflamencado ni estirado como se ponen ahora. En la imagen --que me encanta e incluso la tengo en la nevera bajo un imán-- son por lo menos 10 o 12 los que comen paella, como se han sentado toda la vida los hombres de l'Horta alrededor de una paella. Dejando espacio, abriendo el círculo alrededor para caber todos... i quants més millor!


 
Ahí estaba Orson Welles viviendo un día de toros. Tal vez la Fira de Juliol ¿o era mayo, la previa del festejo de la Virgen del que nos privan este año 2015? Orson feliz con la gente del pueblo. Ahí no está ni Ordoñez ni Dominguín ni Rita ni el político de turno buscando la foto, como pasa ahora. Ahí hay un genio que ríe con todos como el que más, sentado a un metro de la paella, cuchara en mano. Por cierto, siempre me dieron un poco de pena los que comen paella con tenedor.

“Arriba los de la cuchara,
abajo los del tenedor,
que mueran todos los fascistas,
Visca el braç traballador”
Que cantaba Raimon en Punxa el temps.

Pocos genios hoy podrían deparar una estampa así. Ya lo escribimos: Calamaro podría. El propio Orson sentía una espacial atracción por el toro, la tauromaquia, su cultura y sus gentes. Un película se le quedó pendiente sobre la Fiesta y sus aficionados. Seguro que la tenía en la cabeza y bien vivida. Un breve documental de Albert Maysles en 1966 presenta el esbozo de lo que podría haber sido.