17 marzo 2017

toros #fallas2017/ la hora de roca rey


He visto cosas que no creeriáis. He visto resucitar a El Soro, una época entera en la cumbre a Enrique Ponce, crecer al niño prodigio El Juli, hacer el silencio a José Tomás, soñar el toreo a Morante o mandar a Espartaco... Todos esos momentos se guardarán en la memoria. Pero sino lo hubiéramos visto, tampoco nadie lo creería: Es la hora de Roca Rey.

La era Roca Rey empezó en València hace justo un año. Por ahí titulamos entonces. Fue como un estallido. Un año después en 48 horas apenas quedaban ya entradas para su corrida en Fallas. Lleno de no hay billetes y el runrún de las tardes grandes. El toreo reivindicándose como pieza fundamental en el engranaje fallero con casi 12.000 personas en la reunión ancestral con el toro y un peruano de Lima en el centro del huracán de esta tormenta casi perfecta.

Casi, porque la corrida de Cuvillo se quedó corta, por los suelos, para tanta efusividad. Por la falta de toro el espectáculo brutal quedó reducido al misterio de la demostración de toreo y valor de Andrés. Roca y Rey.

Un quite histórico fue el cenit de la tarde. Al sexto, un cuvillo colorado serio y acapachado de nombre 'Novelero', al que ya cuajó por verónicas de inicio y galleó por tapatías.

En el entreacto que va de varas a banderillas paró los relojes. Citó impávido en los medios. Roca Rey de frente por detrás, por saltilleras. La emoción del no movimiento. Al remate con una larga siguió el desiderátum de tres naturales inmensos con el capote y uno de pecho. La plaza, en pie. Ni las naves en llamas más allá de Orión, nada como esos tres naturales con el capote de La Roca en València en Fallas.

Los cambiados de inicio y una arrucina toreada. El pulso impávido ante la embestida rebrincada. El valor atado a la arena. Corazón y temple donde el piso arde. El pecho lleno de torería. El valor y el silencio expectante. Un mundo pasar y tirar de él y más metido entre los pitones, imposible. Una oreja tras pinchazo y estocada. La puerta grande se tenía que abrir sí o sí.

La tarde estaba para él. Era suya. Las faenas de El Fandi y Manzanares en su primeros turnos se hicieron demasiado largas para el personal. Les pitaron incluso. Es otra lectura más que viene a confirmar lo sucedido.

Cuando Roca Rey apareció en escena el silencio se hizo. Aunque 'Asustadizo', el tercero de 520 kilos, hiciera como si la cosa no fuese con él. Muy escaso el celo. Como nada ocurría, la solución de Roca para conectar arriba llegó por chicuelinas.

El caballo de picar fue un trámite, como en toda la tarde. El quite por navarras fandiñistas las replicó Roca Rey por caleserinas, tafalleras y gaoneras sin mover un pie. Riqueza capotera en el peruano. Otro dato.

Está faena empezó por ayudados. El toro a menos. El imán muletero, la inteligencia de cambiar terrenos para que la fuente no se secara antes de tiempo y el arrimón definitivo como si llevara media vida ahí. Espadazo.

El Fandi cumplió su papel en la tarde. Abría los frentes, calentaba al personal e incluso un poco más le tocó hacer. Largas cambiadas, zapopinas y hasta ocho pares de banderillas colocó. Cuando 'Luminoso', el cuarto de la tarde, enseñó su mucha clase, a Fandila no le quedó otra que emplearse a fondo. Fue obligado conjugar algún muletazo y hasta alguna tanda apetecible para los sentidos que paladean el toreo. Por ambos pitones, pero sobre todo por la mano zurda, tuvo especial son el Cuvillo 'Luminoso'. Su enclasada nobleza duró una eternidad y tras los circulares y desplantes de rigor aún sonó un aviso antes de entrar a matar. La estocada y la oreja.

El trasteo del primero el público lo soportó menos. Innecesariamente largo, hubo pitos porque el personal venía, fundamentalmente, a otra cosa. Y parecido con ocurrió con el endeble 'Manzanillo' para Manzanares. No estaba el personal para medias tintas.

La devolución del quinto a corrales a Manzanares no le sentó demasiado bien. El sobrero 'Barbazul' de Victoriano del Río era feo por donde lo mirases. Montado, larguirucho y silleto. El de Alicante le aguanta el tirón pegajoso y rebrincado en los medios en la primera tanda en redondo. Lo soba en la segunda y le vuelve a apretar en la tercera, serie que también sale caliente. Al natural se atranca y se le queda debajo al segundo intento y aborta misión.  La faena se le difumina al alicantino. Incómoda la tarde de Manzanares en València.

Menos mal que el toreo no se va como lágrimas en la lluvia. Es la hora de Roca Rey.


FICHA DEL FESTEJO 

Plaza de toros de València, 17 de marzo de 2017. Octava de la Feria de Fallas. Toros de Núñez del Cuvillo y uno de Victoriano del Río (5º bis) lidiado como sobrero. Correctos de presentación los Cuvillos, pero muy bajos de poder y raza, solo el cuarto tuvo más fondo. El Fandi (estocada trasera: silencio; estocada: oreja) José María Manzanares (pinchazo muy en largo y estocada: silencio; pinchazo sin soltar y estocada caída: ) y Roca Rey (estocada: oreja; pinchazo y estocada desprendida tras aviso: oreja). Lleno de no hay billetes.