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25 septiembre 2016

las buenas y las malas costumbres (crónica de la segunda de #bousalgemesí16)

No puede ser. Ayer con la provocación antitaurina y su consiguiente calentón a uno se le pasó lo que pensó hacia adentro hace algunos días atrás. Menos mal que Paco Montesinos, previo toque de atención del gran Pepe Rubio, natural de Algemesí, y uno de los dos o tres mejores aficionados a los toros y al toreo que uno conoce de toda València, lo señaló en su blog. Y es que la Comissió Taurina, a saber con qué excusa, prefirió no guardar un minuto de silencio en memoria del maestro Pepe Limeño en la primera de feria. Feo detalle. Más cuando Limeño es uno de los taurinos que, como veedor, más valor le ha dado a Algemesí y a su semana de toros en las últimas décadas. Una buena costumbre que se dejó pasar por alto. Feo detalle.


Como canta Bunbury, "Porque las cosas cambian y no estamos aquí de visita / Espero que me permitan que les contradiga un poco / Porque las cosas cambian y cuidado que nos vigilan / La policía de lo correcto / Y las buenas costumbres de hoy..." Porque unas son las buenas costumbres y otras las que trata de imponernos por buenas esa impertinente policía de lo correcto. Poco costaba, era solo un minuto o ni eso.

Por las buenas costumbres Cebada Gago volvió enviar un lote de novillos de bella estapa y astifinos pitones. De esos que cortan la respiración: como ese cuarto, cornalón incluso. Fino de mazorca, afilado de agujas. El izquierdo cortaba el viento. Limeño fue, por cierto, quien inició esa buena costumbre, respetada con el máximo lujo, de abrir las puertas de Algemesí al viejo don Salvador García Cebada. Él y Limeño (cuatro orejas a los Miuras en Sevilla) lo habrán disfrutado en algún lugar remoto.

Encastado el primero, 'Puntero'. Y además, listo. Repetidor y pegajoso. Venciéndose. Un par de volteretas se llevó Curro Durán más dos o tres sustos. Novillo escarbador de salida, astifino y midiendo. Voltereta seca para empezar ya de capote. Se quedaba muy encima, costaba vaciarlo. Tobillero y bravo. Emocionante sin duda, pero de difícil lucimiento. No volvió la cara Durán pisando terrenos de compromiso. Buena estocada. Y vuelta al ruedo.

'Esquilo' hizo segundo. Muy fino. Afilado como una espada. Abrochado, acaramelado, pero dos puntas. Recta la viga. Excelente son, motor. Por el pitón derecho planea de forma escandalosa. Brega patosa en banderillas. Pese a todo, nobleza y repitición pese a las mil perrerías. Como mandan las malas costumbres, cuando un novillo saca casta en Algemesí las lidias se desordenan con facilidad. Tres tandas al primer toque pero a menos por el pitón derecho. Rafa Serna no se acopla, duda por la mano zurda, rectifica y no se la deja puesta ni por una ni por otra. Se defiende más que torea. Todo a la contra y el novillo, encastado, cada vez más avisado. Lo mejor, que lo mató rápido porque se avecinaba un quinario.

El cuarto se llama 'Estafador'; pero de eso nada. Es el novillo castaño, la mar astifino. De salida luce nobleza y son. Es de ovación. Un toro. Curro Durán tira de oficio ante tanta calidad y clase. Pero por debajo. Embistiendo hasta el final en cada embestida por el derecho. Durán se maneja bien en los terrenos de cercanías y ahí se las apaña, pero todo sucede de uno en uno. Se antoja otro señor novillo. Estocada efectiva y oreja a la voluntad.

El burraco que hace quinto se llama 'Bravío'. Las buenas costumbres siempre dijeron que había que acordarse de los sobresalientes, y Serna lo hizo. Fue entonces cuando Sergio Salas 'El Pijorro' de Sanlúcar de Barrameda hizo lo mejor, lo más torero y más cadencioso de la tarde. Dos chicuelinas la mar de templadas con su remate gustoso. Así se torea, como mandan las buenas costumbres.

Este novillo fue a más. Sacó mal estilo de salida, con las manos por delante. Por eso recibiría dos varas fuertes. Luego llegó el quite de El Pijorro y después: pánico en el túnel, tirones, trayazos y hasta un volteretón. Pese a todo, nobleza y ritmo, profundidad y clase. Serna no se convenció y acabó escuchando dos avisos. Qué pena esa mala costumbre de que una novillada notable se vaya sin triunfo grande.

El que triunfó por la vía rápida fue el rejoneador Mario Pérez Langa. El aragonés es capitán general en Algemesí. Otra buena costumbre de acá es enamorarse de los rejoneadores. Vidrié fue el primero en la saga y Pérez Langa es el centauro del momento. Los banderines de castigo llevaron el logo de la Setmana de Bous. Los guiños al tendido fueron múltiples, de primeras destacó el temple y los diferentes juegos con el Cebadita despuntado. Pero acabó por pasarse de faena. Cabezón como buen aragonés con las rosas. Trabajo costó encontrar la muerte, pero el estallido de felicidad y las dos orejas fueron casi como ganar la Champions de solteros contra casados.

Por mi parte, y retomando, a Bunbury, yo "prefieron bailar charleston donde conviene estar parado".

01 noviembre 2015

#fotosdetemporada/ víctor barrio triunfa en valdemorillo

Foto :: Javier Arroyo

Fue el 8 de febrero en Valdemorillo. Por faroles en los medios inció la faena al sexto de Cebada, un toro al que le acabaría cortando las dos orejas. Ese triunfo le otorgaba una buena posición de cara a la temporada que acababa de arrancar.

24 septiembre 2015

#bousalgemesí/ la bravura ambulante


Aquí todo es especial. Las dimesiones del cajón que como ruedo se tiene en Algemesí, esos cadafals bien atiborrados que parece que se precipitan sobre él, y si a eso añadimos una de Cebada (como en Pamplona, también un clásico de la Setmana de Bous) de hechuras afiladas, astifinura de puntas y carácter enrazado, los recién llegados no es raro que se pregunten 'dónde cojones me han metido'. También por eso Algemesí es especial, diferente y nunca un capricho, sino pura voluntad y esfuerzo popular. Del pueblo.

Y hoy el pueblo celebró la bravura 'Ambulante'. Nombre y virtud. La bravura es, también, ambulante. No es perenne. La bravura puede ser transitoria, como la felicidad. (De)ambulante. El toro tiene la capacidad por su casta, por su animalidad, tiene la capacidad de ser bravo en mayor o menor medida. No son reacciones mecánicas ni mucho menos, gracias a dios.

'Ambulante' salió tercero, justo cuando más tensión sobraba en el ruedo. La primera mitad del festejo se había atravesado de mala manera y no existía comunicación entre la arena y los tendidos.

Pies, casta y poder en la salida de Ambulante, que apenas da opción a Miguel Ángel Silva de agarrarse al piso. El novillo estaba a dos meses de cumplir los cuatro años. Pelea discreta en varas, y si bien es verdad que se dolió en banderillas, galopó al cite de los banderilleros y tomó el capote de brega de Juan Navazo con profundidad y exigencia de bravo. Tarde de buenos capoteros de plata, por cierto.

La bravura ambulante recibió buen trato de Miguel Ángel Silva cuando comprobó la excelente y enrazada calidad de la embestida. Pronto y entregado, de larguísimo viaje por la mano diestra. De repetición casi automática. Queriéndose comer la muleta y sin reducir jamás aquel tranco.

Por la mano zurda trae menos inercia y recorta según la línea natural del los pitones, tirando a abrochados. Tira a dar más de izquierda a derecha, que de abajo a arriba. Hay un intento sin convicción al natural. La mano clara de 'Ambulante', sin duda, es la diestra. Silva por momentos se acopla a esa emocionante y repetidora embestida. La mano por abajo a un novillo bravo que pidió su distancia. En la cercanía el cebada se hacía el amo del terreno y en un de pecho de rodillas casi lo alcanza.

Por la bravura la tarde levantó cabeza. El extremeño Silva se quedó sin espada y sin triunfo. A 'Ambulante' se le concedió la vuelta al ruedo póstuma en homenaje a su condición y para postre unos poco sacaron a saludar al mayoral de Cebada.

Una raspa de Cebada había abierto la novillada. Abrochado, cornidelantero y astifino. Se movió mucho en los primeros tercios. Capotazo va, capotazo viene. Miguel Ángel Silva trató de pararlo rodilla en tierra en el recibo capotero. Pero se impuso la brúsquedad. La movilidad, al final, encontró el fundamento de la mansedumbre y cuando ya Silva se quedó con el tal 'Bonito', éste buscó querencias y no paró un segundo quieto. En su deambular no encontró ni pizca de bravurs. Mucha brusquedad en la persecución y ningún lucimiento. Complicado de matar. Silva lo cazó de espadazo traserísimo frente a la puerta del corro, que es como en Algemesí se conocen los chiqueros.

Dos meses para los cuatro años le faltaban al segundo cebadita. Muy abrochado, pero con interés. Se partió una pata en el peor momento: cuando más se estaba templando. Demasiada susceptibilidad a partir de entonces. A nadie le gusta ver un toro así. Clemente le metió la espada a la segunda, porque le n Algemesí no es fácil devolver un toro a corrales.

El sobrero se llamó 'Ofendido' y fue de Guadaira. Muy cuesta arriba su hechura. Mide, pega arreones y lanza su gañafón al final. Jesús Talaya, que había bregado ya al Cebada con temple, se hizo cargo de la lidia tras Clemente verse superado en el recibo por el novillo. Le apretó contra las tablas al tercer lance y le dejó sin salida.

La hechuras de 'Ofendido', claro está, no eran las de embestir. Las ideas tampoco ayudaban. Clemente, totalmente sobrepasado y sin firmeza alguna. Novillo gazapón, embistiendo por el palillo y sin acabar de pasar. Sainete a espadas y bronca.

Pero las cosas no son como empiezan, sino como acaban. El cuarto Cebada, sin clases ni excesiva entrega sacó fondo noble en la muleta del francés Clemente. La faena sin ser lucida ni armoniosa, sí que sirvió para sacarse alguna de las espinas que se había clavado antes viendo como se quedaba sin un novillo de nota y luego salía otro imposible. Faena de convencimiento ante un novillo de escasas virtudes y al que tumbó de un espadazo candidato a premio (con permiso de Juan Antonio Navas y sus estocadas zurdas).

FICHA DEL FESTEJO
Algemesí, 24 de septiembre de 2015. Sexta de la Setmana de Bous. Tres novillos de Cebada Gago vareados y astifinos, al tercero 'Ambulante' se le premió con la vuelta al ruedo y uno de Guadaira muy alto y de mala condición (segundo bis). Miguel Ángel Silva (silencio y silencio) y Clemente (bronca y palmas de despedida). Casi lleno (3700 espectadores).










31 marzo 2015

¡pero qué bonito fue vivirlo! (vídeo de la encerrona de fandiño en las ventas)

Ayer --por el domingo-- se apostó por la esencia de la Fiesta, que es la imprevisibilidad. Y nos llevamos un chasco gordo. Pero se demostró que la gente también quiere eso. Un dato a tener en cuenta es la cantidad de gente joven que se desplazó a Madrid ayer, gente de 17 a 25 años. Era una ilusión, era pura emoción, era ver hasta dónde un torero es capaz de entregarse. Y Fandiño fue más humano que nunca. Ni la corrida puso a prueba de verdad al hombre. Pero ya solo anunciarse, prepararse y mentalizarse para una tarde así era un reto enorme... Y estoy seguro que la preparación era brutal y probablemente no fue suficiente. Ayer no era una tarde de previsiones orejeras. El triunfo era otro. Ayer la misma esencia, la imprevisibilidad, nos estrelló contra el peor resultado posible. Fin... Pero qué bonito fue vivirlo!

PS: Recomentable leer el análisis de Sixto Naranjo.



30 marzo 2015

la ilusión de fandiño a todo o nada... salió nada

La apuesta de Fandiño fue una ilusión. Una alegría. Desde bastante antes del apartado todos los alrededores de Las Ventas hervían de pasión. Era el centro del mundo. Llegaron (llegamos) desde todas partes: València, Castellón, Alicante, Málaga, Catalunya, Euskadi, Salamanca, León, Guadalajara.. Peregrinación de fe que puso el cartel de no hay billetes sin abono que amparase un gesto en pleno domingo de ramos, estratosférico, a todo o nada. Y salió nada.


A eso se expone quien apuesta un día todo, y quiere demostrar que se puede ser diferente, crear una ilusión y arrastrar con ella a 24.000 aficionados, que a eso de las seis de la tarde estallaron en ovación y pasadas las ocho pitaban a Iván Fandiño cuando se iba de la plaza. Era el rostro de la derrota del hombre que apostó todo y nada le regalaron. Ni un guiño de suerte para Fandiño. La amargura teñía la escena. Y dolía la más absoluta nada.

Era protagonista Iván Fandiño, pero solo el tercio de varas de Israel de Pedro con el cuarto, de Escolar, y la brega posterior de Javier Ambel alcanzó el nivel que merecía semejante tarde y así lo disfrutó el público.

Para Iván Fandiño no hubo ni media embestida ni así se equivocase. Y el de Orduña, que vestía de acero y oro, se fue metiendo en un nubarrón de gris espesura conforme la corrida transcurría y pesaba como una losa. Sin ideas ni recursos, sin encontrar luces y ni rendijas, sin dar con ese momento --si es que lo hubo-- en el que de verdad mereciese la pena echar la moneda al aire y buscar la gloria como fuera.

El Partido de Resina fue blando y sin vida. La faena suavona, en el tercio y de trámite. El recibo capotero al Adolfo, descarado, avacado y de palas vueltas, tuvo emoción. El inicio en los medios con la diestra. Hay verdad. Muy a menos el toro. Un desarme por la zurda en el peor momento. Todo se recoge al tercio. No hay estocadas de primeras. La espada no acompaña. Falta confianza. No rueda nada.

El Cebada de guapo fue un cabrón. Una prenda, midiendo. Desagradable. No valía ni para el esfuerzo de Fandiño. Ninguna virtud. Se iba. Y llegó el turno del José Escolar. De salida la toma a media altura con cierta emoción. Ovación para el saludo capotero. Emoción en varas con Israel de Pedro en dos puyazos tomados de largo. Atragantón por chicuelinas. La brega excelente de Javier Ambel dejando galopar el animal. Bien Jarocho con los palos. Se desmoteran.

Pero el toro sigue sin entregarse. Por el derecho se recoloca tras cada muletazo y se cruza. Complicada la ligazón. Por el izquierdo pone posibilidades, pero sin hacer nada por abajo. Fandiño no lanza la moneda. La tarde pesa en exceso. Sin espada ni suerte ni media embestida. 

Y en esas salió el Victorino haciéndolo bien. Empujando al peto, tomando con son las telas. Pero cuando parecía que sí, se duele de atrás y avanzado el tercio de banderillas lo devuelven. Definitivamente la suerte no está ni se la espera. El adolfo sorprende en la muleta girando sobre las manos y sin romper. Basto y violento el Palha último. Se estrella con el peto espectacular, pero en el mismo inicio se acula en tablas y Fandiño pone fin como puede a la pesadilla.

De la iluisión a la pesadilla, y al final la nada. Tarde a la contra. Ningún toro embistió ni de casualidad. Muy espeso Iván Fandiño. La presión del reto excesivo, la flaqueza humana, los recursos atascados, más sombras que luces cuando todo parecía que iba a a ser al revés. Siempre muy cerrado en tablas para recibir sus toros. Poco mando en esos inicios. Poco el temple en los escasos momentos puntuales que fue verdaderamente necesario. Fandiño se conformó con el tercio. Pocas veces quiso ganar los medios. No fluyó con naturalidad y la moneda al final se la quedó. Ni cara ni cruz. Salió la amarga nada. Pero eso solo lo sabe quien apuesta. Sólo puede aceptar la derrota quien tuvo la ilusión de alcazar la gloria.

09 febrero 2015

el triunfo de víctor barrio da sentido a una feria de valdemorillo con excesivas dudas

La disposición y el triunfo de Víctor Barrio acabaron por dar sentido a un Feria de Valdemorillo que presentó excesivas dudas y poca verdad. Sospechas, baja presentación, menos raza. Se puede decir que no pasó nada hasta que Barrio echó el resto en los sorprendentes inicios de capote y luego sostuvo aquello con afiladas maneras que no dejaron a nadie indiferente. Sobre todo con la faena al sexto, un cebada con algo de casta en su sangre. El triunfo de tres orejas en la primera feria de la temporada pone a Víctor Barrio en el disparadero de salida de una afición que pide renovación cuando la industria taurina programa carteles idénticos o similares a los de hace 10 o 15 años con la conformidad de muchos. Por cierto, la facilidad, templanza y espada de Manuel Escribano también cotizaron.

En el aspecto positivo, además, la respuesta de público en La Candelaria. Unos 13.000 espectadores para presenciar los tres festejos de Valdemorillo, que además fueron televisado. Y dos más notas más: El novillero Borja Jiménez anda sobrado, listo para dar el salto y si un día a Martín Escudero le sale todo según con la pureza con la que lo empaqueta, nos hará muy felices.

Los premiso a los triunfadores de la Feria de Valdemorillo han sido para Víctor Barrio y Borja Jiménez





PS: Para saber más, las crónicas de Zabala de la Serna en El Mundo (1, 2 y 3), donde se ha contado fenomenal lo de Valdemorillo.

26 septiembre 2014

#bousalgemesí14/ galeria de fotos de la sisena vesprada de la setmana de bous


Meló d'Alger i de Tot l'any de postre en ca Tomás Pla.

#bousalgemesí14/ vídeo del triunfo de borja jiménez y fernando rey con la novillada de cebada gago



LA CRÓNICA.

#bousalgemesí14/ la fuerza de un pueblo y el triunfo de borja jiménez, fernando rey y un novillo de cebada

Fernando Rey en la vuelta al ruedo tras cortar las dos orejas a Cotorrito de Cebada en compañía del mayoral | VÍDEO

Cuesta empezar la crónica ciñéndonos únicamente a la sexta de abono de la Setmana de Bous d'Algemesí. Cuesta porque la amenaza antitaurina se cierne contra el pueblo que levanta su Fiesta y honra a la Tauromaquia levantando su plaza y al toreo le abre el camino a través de su feria de novilladas, que vive con total entrega y pasión. Pero el totalitarismo y terrorismo antitaurino amenaza todo ese entramado social y asociativo. En nombre de la moral. Qué tristeza. Qué impotencia, además, su ruido e intoxicación mediática.

Hoy hemos comido en el pueblo de La Ribera, en la casa de un ilustre algemesinenc. Uno de esos vecinos, que, solo por la cultura que atesora del pueblo, es fuente de consulta constante por las autoridades y vecinos. Durante toda la comida y posterior sobremesa no ha habido una sola palabra de la amenaza antitaurina porque en verdad no aporta nada ni suma a lo que nos interesa: el pueblo y su gente. Hemos hablando de toros, de cómo iba la Setmana, de qué se ha hecho y qué se puede hacer, y de cómo fueron las fiestas en honor a la Mare de Déu de la Salut o de cómo jode el IVA a la Cultura  en general y a la Setmana Taurina en particular. Pero en el paseo por Algemesí sí hemos escuchado a la gente debatir y decir que "qué es eso de que vengan a insultarte a tu casa" --porque los antitaurinos, unos 200 dicen, vienen la mayoría de fuera-- o a los niños contarse que "anoche vinieron los antitaurinos esos y quieren cortar las cuerdas de la plaza (con madera y cuerdas se levanta la plaza)  y quemar el pueblo".

El insulto, el miedo, la amenaza y la agresión verbal o física tiene un nombre: Terrorismo Antitaurino.

El ataque antitaurino sucedió la noche del miércoles y probablemente se repetirá, la amenaza ahí está, otra vez el jueves. Durante el resto del día Algemesí ha vivido desde las nueve de la mañana un día más de los diez que componen su Setmana de Bous. El encierro, el almuerzo, los niños en la calle jugando al toro, el sorteo, la comida en el parque Salvador Castell y por la tarde, en pasacalle, todas las peñas cadafaleras abrazadas camino a la plaza, ese símbolo que es un auténtico tesoro cultural y espacio de múltiples emociones. Como las que se han vivido hoy con la novillada de Cebada Gago y dos novilleros con hambre y personalidad; oficio y valor.

Borja Jiménez y Fernando Rey han abierto la puerta grande. El primero cortó una oreja a cada toro y el otro una a su primero y dos al cuarto y último. En total cinco, que pudieron ser más si la novillada de Cebada Gago, astifina toda y entipada sin exageraciones de más ni de menos, se hubiera empleado con mayor entrega. Pero al final solo salió uno, Cotorrito-28, que sacó toda esa profundidad y casta atemperada para elevar la pasión de la tarde. Un novillo y la disposición de un novillero bastaron para sacar a relucir todos los motivos por los que Algemesí hace todo esto y un día más se llenaban los cadafals casi en su totalidad: por la pasión y la bravura; por la emoción de ver un toro embestir con toda esa animalidad --otro tesoro de la naturaleza y la genética así pasen los siglos-- y el respeto por la que, tras su Festa Major de la Mare de Déu de la Salut, es su otra gran celebración, ¡la del bou!

Este Cotorrito chorreado de Cebada sacó esa casta capaz de ir adelante con entrega y no rehuir la pelea. Embistiendo con intensidad. Empujando al peto y viniéndose de largo. Su pelea en varas la mejor de la tarde. La única aceptable. También al único al que se agarraron en firme y con acierto. Fernando Rey dio un paso al frente cargado de valor. El derroche de valor, por cierto, con su primero ya fue de órdago. De hacer pasar un mal rato. Novillo tobillero sin fijeza, algo bizco cuerna y con las puntas astifinas por delante. Agresivo y a la defensiva. El atragantón: Arriñonado el torero, metido en los terrenos y tratando de sacar los muletazos imposibles. Los pitones señalando las medias. La embestida furtiva tratando de sorprender. El ay, la cornada se libró un puñado de veces. Fernando Rey asustaba de valor en su presentación y por si había una duda, se tiró a matar en total rectitud. Espadazo de premio.

Pero salió Cotorrito y la versión de Fernando Rey se expandió. De capa, la variedad. El gesto, siempre muy intenso y entregado. El quite variado. Capote a la espalda en sus dos toros. Brilló su cuadrilla en banderillas. Un capotazo de brega monumental. El brindis a Cristian Climent, el novillero de El Puig que sería conveniente saber por qué no estaba anunciado en Algemesí. Lo mismo que el Varea de Almassora.

El caso es que este Rey de Málaga se fue al centro del cuadrilátero, citó en la lejanía, cambió por la espada, lo vació por delante y lo volvió a cambiar para traérselo ya toreado. Emoción. En redondo muy por abajo y sostenida la embestida en toda la dimensión del muletazo. Largura. La cintura rota, y el de pecho despatarrado y enfrontilado, así toda la embestida por delante. La plaza estallaba. El toreo bueno pone de acuerdo a todos en esta plaza que, seguro, es la de la edad media más baja de todo el planeta (difícil que supere los 40 años de media). Faltó explorar más por la zurda, pero una colada le fue suficiente para decidir seguir abriendo los caminos en redondo sobre la destra.

Las series se compactaban e iban a más a partir del tercer muletazo. Al novillo le faltó ese empuje final, le quedaba la expresión de querer embestir con entrega. Fernando Rey pulseó con más empaque y suavidad en el útlimo tramo de una faena que mantuvo la intensidad hasta que se empeñó en el epílogo de las manoletinas. Sobraron. La estocada casi entera y algo tendida. Dos orejas. Esto es por lo que lucha Algemesí. Sembrar y recoger. Vivir y apasionarse.

En el haber de Borja Jiménez quedó patente el oficio y que, como casi todos los de Espartinas, es más listo que el hambre. Así, prácticamente, se inventó dos faenas a un lote sin mayores profundidades. Al astifino, con las puntas hacia arriba cardeno-claro que abrió la tarde le andó con temple y valor. Pisó terrenos comprometidos para manejar una actitud bovina sin exceso de fijeza, protestón y tendiendo a rajarse. La colocación fue fundamental. Y el temple. Y también esa seguridad que da el valor. Hubo una estocada.

La soltura con la que le dio fiesta al cuarto, novillo de embestida a media altura, algo gazapón y cara suelta, fue otra demostración técnica, de novillero hecho, capaz de cuajar así o asá lo que se le presente. Su disposición, intachable. El saludo de capa a este tercero fue variado. Dos largas, verónicas, chicuelinas y un intento de larga para rematar ya en los medios y de la que salió peligrosamente prendido: la talaguilla abierta por el frontal y un varetazo considerable del que fue a mirarse a la enfermería, pero solo después de salir en compañía de Fernando Rey por la Puerta Grande de Algemesí, esa que construye todo un pueblo para que toquen la gloria los toreros.



Algemesí, 25 de septiembre de 2014. Sexto festejo de la Setmana de Bous. Novillos de Cebada Gago astifinos y correcta presetanción, faltos de entrega en general, salvo el bravo cuarto, Cotorrito-28. Borja Jiménez (oreja y oreja) y Fernando Rey (oreja y dos orejas). Casi lleno (cerca de 4.000 personas)

17 marzo 2014

toros en vic 2014: carteles

Esto es otra historia, vaya.

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj4edgqSHuqG3djX3LRv4j1349ATG4x5xn8CvkK4FU0AotbTDFQJR8y6cLlTKjvAEs7VYIrLogCvIymxTBZNWCwYlPt4D85mGAx6ePsknwARR-uSBScALJBlPJAtzOAew3QkY4_jmrw7Z0/s1600/2.jpg


- 7 de junio. Toros de Adolfo Martín para Antonio Ferrera y Manuel Escribano

- 8 de junio (matinal). Toros de Cebada Gago para Luis Vilches, Alberto Aguilar y Pérez Mota

- 8 de junio. Toros de Pagés-Mailhan para Morenito de Aranda, Joselito Adame y Thomas Dufau

- 9 de junio. Toros de Dolores Aguirre para Fernando Robleño, Javier Castaño y Alberto Lamelas

22 septiembre 2013

#bousalgemesí / un 'lapicero' entre cebadas de casta

Plaça de Bous d'Algemesí, 22 de septiembre de 2013. Segunda de la Setmana de Bous d'Algemesí. Novillos de Cebada Gago bajos de presentación, salvo el complicado tercero con mucho cuajo, encastados y bravos. Sobre todo el primero, 'Lapicero'. Francisco Damas (silencio en ambos) y Vicente Soler (silencio y una oreja). Casi lleno. [VÍDEO Y GALERÍA]

La novillada de Cebada Gago venía cargada por dentro. De casta. Personalidad. Animalidad. Otros le llaman raza. Y su expresión entre las cuatro paredes y en la arena Algemesí fue de bravura. Dicho y hecho. El primero marcó la corrida. Encastado, repetidor, de constante entrega. De salida demostró su carácter alcanzando las telas cuando parecía que su embestida ya había sido vaciada. Ese tranco y, sobre todo, ese final en su viaje era la traducción del poder y codicia que atesoraba.

Se llamaba 'Lapicero', de trapío muy liviano. Negro y astifino. Con cuello y viva mirada. Se llevó dos varas. Va para novillo de la Setmana de Bous d'Algemesí, que un día más volvió a llenar sus cadafals.

El problema de 'Lapicero' fue que enfrente se encontró con un Francisco Damas quien, más allá de una sincera voluntad, demostró todas sus carencias, las normales del que torea esta temporada por primera vez y hacía una año que no enfundaba el chispeante. El trasteo estuvo falto de poso y reposo. Damas quería, pero se estrellaba ante la cruda realidad y un novillo encastado, bravo, que pedía los papeles y no necesitaba abrir la boca para alentar. Predominó la defensa, siempre por la mano diestra, sobre el temple necesario para un novillo como 'Lapicero', bravo y encastado, que exigió manos y corazones con experiencia. Damas cobró la estocada casi entera de primeras, ahí estuvo hábil.

Lo placeado que está Vicente Soler marcó la diferencia. Curtido en una temporada en la que no se le han permitido muchas exigencias en lo que respecta a la elección de plazas y ganaderías, su respuesta al lote de Cebada fue siempre desde la disposición y la clarividencia. Ahí se notó lo que curten varias excursiones por el sur de Francia.

Sus formas muy de cara a la galería también encajaron a la perfección en Algemesí, y si no abrió la puerta grande fue por el fallo a espadas con su primero. También liviano de trapío, muy escurrido de atrás, negro y tirando a a abrochadito. La casta se resolvió en una manejable nobleza, más aún porque no estuvo sobrado de fuerzas. Vicente Soler no perdonó la mínima ocasión desde que entró en quites por chicuelinas al primero de la tarde, llenó la plaza desde el mismo inicio saludando por faroles de rodillas al suyo, lo galleó vistoso, lo quitó y lo banderilleó con soltura cuarteando y al quiebro. El inicio fue de rodillas, lo que siguió tuvo temple y asiento, pero en el fondo trató de enganchar a los tendidos. Al natural quedó lo más destacado. Lo peor al fallar repetidamente con los aceros.

Primero y segundo serían al final lo mejor de la novillada de Cebada Gago, que en tercer lugar echó un novillo burraquito con un trapío que desentonaba por arriba del resto del lote. Mucho cuajo, remate, casta y poder. En el tercio de varas llevó el mando siempre buscando el peto, apretando en los primeros encuentros: tres varas y la pedrea se llevó. De casta y poderes muy complicados, de formas muy áperas. Sin ninguna entrega, Damas se estrelló ante las complicaciones. Se dobló y mató, otra vez, con habilidad. Su rostro era la amargura del toreo. Hacía un año salía echo un Cristo de Algemesí, pero por la puerta grande. Un año después, y sin torear en público en todo ese tiempo, una de Cebada dibujaba la realidad...

... Mientras, Algemesí vivía su particular fiesta: los más pequeños exigían al resto de la plaza una ola que surcó los cadafales tres o cuatro veces. Era el contraste, así en crudo.

Soler tiró de ofició y se la jugó también en su segundo turno. El cuarto de la tarde volvía al trapío escaso, pero casta y pies no le faltaban. De pelearse con él o imprimir mucho mando. Novillo reponedor, siempre volviendo presto tras sus pasos cuando ganaba la acción, metiéndose por dentro, apretando, buscando los tobillos y las tripas. Varias veces se libró Soler por estar muy metido en faena, con los cinco sentidos puestos en una faena que fue de pelea y escaso mando. Pero sí, cerró esta vez de estocada, algo trasera, pero suficiente.

Para Soler fue la única oreja de la tarde a una novillada de Cebada Gago encastada y brava que, por pedir, pudo estar mucho mejor presentada.

01 abril 2013

'lagarto', un toro bravo de cebada gago lidiado en arles (vídeo)


Marco Leal con Lagarto de Cebada Gago en Arles... por blogdetauromaquia

Así lo ha contado Barquerito:
Un hito: la vuelta al ruedo en el arrastre para un toro Lagarto, tercero de corrida, sardo de pinta, cuajado, de ancha corona y finas palas, bizquito. Un Lagarto que se comió un caballo de pica en cuanto lo tuvo a la vista: tres veces por derecho, en ataques no tanto al galope como desatados, y recargando sin dolerse al castigo. No todos los puyazos del picador arlesiano Gabin Rehabi fueron igual de certeros, pero todos fueron de piquero valeroso. Brazo de hierro, pundonor.
Marco Leal, matador en turno, sintió el clamor de la gente, supo atenderlo y decidió que el toro tomara una cuarta vara en la contraquerencia, donde se pican los toros de las corridas concurso de Arles, tan célebres. Acudió el toro rampante sin cansarse de pelear. Lo curioso es que después de la tercera vara, y suelto porque nadie lo llamaba, el toro estuvo a punto de saltar la barrera y se quedó colgado de ella un rato.
Un toro particular: bufidos escalofriantes, ataques en la muleta más ásperos que elásticos, un par de oleadas descompuestas y una gana irrenunciable de pelea. Toro de público y de ganadero, por tanto. No se asustó el joven Marco Leal, penúltimo vástago de una larguísima dinastía de toreros del país. Tampoco pudo recrearse. No era toro de hacerle versos ni encaje de blonda. Lo mató por arriba con mucha verdad. Pasó el tiempo, un aviso, un descabello. No dejaron a Marco dar la vuelta al ruedo.

31 marzo 2013

y el toreo fue trending topic: el juli, david mora y arles

En el domingo de resurrección el toreo traspasó fronteras. Desde Arles o Sevilla, a través de la televisión o de la radio, la tauromaquia alcanzó cuotas de Trending Topic en Twitter. No es nuevo, pero en una sociedad acomplejada, que niega la mayor con sus 'razones' y prohíbe o censura en nombre de no se qué democracia o denuncias como puñaladas por la espalda, vale la pena decirlo, recordarlo, alzar la voz incluso, que del arte del toreo interesa; que no se defiende, sino que se vive desde la pasión y une, como gran acontecimiento cultural que es.

Fue El Juli en Sevilla quien arrolló en una actitud de rebosante torería y nos llegó su clamorosa Puerta del Príncipe a través del Carrusel Taurino de Radio Andalucía Información. Sin verlo, el mazazo de Julián López es de figurón. Por la fecha, el marco y el compromiso.

Y por Canal Plus Toros llegó la casta de los Cebada Gago, que con un toro bravo de vuelta al ruedo puso a la ciudad de Arles en TT. En esa corrida David Mora, también alcanzó esos niveles al cortar ua oreja.

Enhorabuena a todos. El activismo taurino se demuestra desde la pasión, cuando el toreo y la casta se hacen presentes. Como pasó hoy en Sevilla o en la francesa Arles.

27 septiembre 2012

bous a algemesí/ vídeo de la novillada de cebada gago


CRÓNICA.

bous a algemesí/ galería del quinto festejo de la setmana taurina

Imágenes del quinto festejo de la Setmana de Bous con novillos de Cebada Gago para Ángel Jiménez y Javier Ortiz.





























bous a algemesí/ cebadas de un astifino poco de moda

Remate de Ángel Jiménez en el quite  que hizo al cuarto Cebada, el de mejores condiciones.

 Algemesí, 26 de septiembre. Quinta de la Setmana de Bous. Novillos de Cebada Gago de correcta presentación, astifinos y de variado comportamiento. El primero, con peligro. El cuarto, noble y pastueño. Ángel Jiménez (silencio y vuelta al ruedo) y Javier Ortiz (silencio en ambos). Tres cuartos de entrada. [VÍDEO]

En el ecuador de la Setmana de Bous de Algemesí pasó poco o mejor que no pasó más. Me explico, la novillada de Cebada Gago no fue fácil para quien tuvo delante y además lució un astifino que está muy poco de moda.

No traían el cuajo de los utreros de estos días atrás, pero más vareados, novillos más normalizados, el respeto de sus finas puntas, la viva mirada que es sello cebadagago y las intenciones que sacaban hacían el resto al medirse con los inexpertos Ángel Jiménez y Javier Ortiz, ya entre los dos no suman 10 novilladas picadas. Por eso, si no pasó nada, es mucho mejor que si hubiese pasado algo, porque el mando siempre lo llevaron los de Cebada.

El primero fue una auténtica prenda. Orientado desde banderillas, recortando, revolviéndose gañafón va, gañafón viene, el sevillano Ángel Jiménez le tragó tarascadas y salió indemne. Y eso ya es bastante.

El segundo, ligeramente burraco, de salida atravesó con el pitón un burladero y dejó un boquete como el puño. Aquelló sonó como si hubiese crujido la plaza entera y la punta del asta quedó intacta. Todo un detalle. Luego el toro ni cabrón ni bendito quedó en un termino medio con el que tampoco acabó de encontrarse Javier Ortiz, que es hijo del picador de El Juli, Diego Ortiz. Muy al hilo y sin romperse, cierto temple, en sus manos al menos no se agrió aquello, pero tampoco pasó nada.

Tras una merienda para la que las gentes de Algemesí se toman su tiempo, salió un cebada más bajo de agujas, negro mulato, que embistió con fuerza y apretando por el derecho. Un mansurrón de dos puyazos, como fue la media de la novillada, y exigente. De mando y somentimiento y ni una ventaja por arriba. De no dudar y tragar. Para corazones de mucho bombeo. Ángel Jiménez fue asimilando conforme el toro exigía y soportó lo suyo, porque el toro se venía siempre por abajo. Aún se dio la vuelta al ruedo.

Pero había un noble y pastueño cebada en el lote, el que hacía cuarto y último, engatilladito de cuerna. Javier Ortiz le dio incontables pases, sin fuste ni ajuste, pero tan largos conforme era el viaje del novillo. Por allá, con la pierna atrás. Definitivamente se le fue el novillo de la tarde. Y lo peor no es eso, sino la poca actitud. Con la espada, un sainete. Era la prueba del poco convencimiento.