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16 diciembre 2009

de las agresiones a terstch y berlusconi

Evidentemente, no son de recibo las agresiones que han recibido últimamente Hermann Terstch y Silvio Berlusconi por tanto o más rechazo social que causen sus opiniones o formas de hacer política. Vamos que se rechazan y se condenan de todas, todas.

Ahora, tampoco es de recibo --¡ni mucho menos!-- utilizar estos casos aislados para inculpar a la ligera al primero que pase por delante. Ni tampoco utilizarlos para sacar rédito --político en el caso de un Berlusconi en horas bajas; mediático en el caso del periodista Terstch-- de estas agresiones y tratar de limpiar sendas imágenes ensuciadas en el contínuo escrutinió al que los somete la opinión pública.

Que se recuperen pronto y bien.



03 septiembre 2009

de profesión, controlador de escotes


Esto es la catedral de Bologna y el hombre que hay en la puerta con gafas de sol se dedica a medir a ojo de buen cubero los escotes de las mujeres y la largura o cortedad de sus faldas o pantolones. Agacha la mirada, refugiado por las gafas, las ve llegar desde 15 o 20 metros, las respasa de arriba a abajo y cuando llegan a su jurisdicción les señalará el cartelito que hay junto a él (que si se amplía la foto podrá verse mejor) y les dirá que nones o no les dirá nada según la cantidad de piel que enseñen, aunque sea verano y el termómetro ronde los 30 grados.

Al parecer en la catedral de Bologna carecen de unos polémicos petos azules que en otras iglesias italianas sí dan a las mujeres para taparse cuando entran y van a hacer turismo. Pero lo que no deben tener muy claro es que lo de la fe ya se está convirtiendo en cosa de marketing y que si siguen en este plan se quedarán sólo con la clientela más fiel, como muestra la foto de abajo de otra iglesia de Bologna que daba misa con las puertas completamente abiertas para cuatro gatos.


01 septiembre 2009

memoria histórica a la italiana


Pese a Berlusconi, la memoria histórica en Italia está bien presente. No como en España, donde condenar a Franco, quitar sus enseñas fascistas, descubrir las fosas que sembró de cadáveres a lo largo y ancho de todo el territorio y recordarlos a algunos les supone un titánico esfuerzo. Y esos remilgos lamentablemente todavía son noticia hoy mismo, por ejemplo en Público.

En Italia la memoria histórica está muy presente y sirve para condenar el fascismo. Así en Bologna una impresionante orla en piazza Nettuno, pleno centro, recuerda a las víctimas del fascismo de la República Social Italiana que instauró Mussolini. Dice: "Bologna, 8 de septiembre de 1943 - 25 de abril de 1945. Caídos de la resistencia por la libertad y la justicia, por el honor y la independencia de la patria".


Y justo al lado una placa de metacrilato recuerda a las víctimas del terrorismo fascista que fallecieron en los atentados ferroviarios un 4 de agosto de 1974 y el 23 de diciembre de 1984 y en la estación de la ciudad el 2 de agosto de 1980.



En la estación de Santa Lucía de Venezia un humilde pilar en uno de los andenes recuerda a los ferroviarios de la región del Veneto caídos por la liberación entre septiembre del 43 y abril del 48.



Y en Pisa, aunque no me tropecé con ningún ejemplo visible de buena memoria --oficial--, lo que sí hay son múltiples pintadas en su calles. Por ejemplo ésta, donde dice claramente: "Antifa".

un giro a italia

Mi particular giro a Italia, en mi cuarto viaje al país con forma de bota, fue de Bologna a Venezia. De la primera, a Pisa y de ahí a Firenze y luego a Siena, haciendo parada a la ida en San Gimignano. Ahí van seis imágenes.

De Bologna, sus calles casi siempre porticadas.


De Venezia, un gondolero echando el rato haciendo un crucigrama.

De Pisa, la típica foto que todo el mundo busca junto a la torre.


De Firenze, la todopoderosa cúpula de Brunelleschi.


De San Gimignano, su vistas a la Toscana.


Y de Siena, ver a la Contrada della Pantera en uno de los actos de su fiesta por los alrededores de piazza del Campo.

06 abril 2009

terremoto en roma

Acaba de temblar Roma y la región del Lazio. El terremoto, dicen las primeras noticias, ha alcanzado los 6,7 (o 5,8) en la escala Richter. Roma es una de mis ciudades favoritas y evidentemente el lunes no madrugo. Me he enterado en Público con un breve de última hora.



El País poco tarda en dedicarle una noticia al terremoto. Miro en El Mundo, y también.





Busco en los medios de Italia y no veo mucho. El Corriere della sera tiene esta portada.



Ni La Stampa ni Il Giornale ni la RAI cuentan algo en este momento, 04:38; sólo La Republicca y Il Messaggero a estas horas cuentan algo del terremoto que ha hecho temblar el centro de Italia:





AÑADIDO 6 de abril de 2009 a las 18:46: Las víctimas del temblor en Abruzzo (no en Lazio como decía más arriba, aunque en esta región también se ha sentido), el centro de Italia, ya ronda el centenar. Y ahora sí, el suceso es portada en todos los medios: Corriere della Sera, Il Giornale, La Stampa, la RAI, La Republicca o Il Messaggero.

Y se ha conocido que del posible movimiento sísmico ya había avisado el geógologo Giampaolo Giuliani, pero fue tachado de "alarmista".

20 mayo 2008

lo que se lee en el retrete

"También he leído a columnistas disertar sobre sus "almorranas" o hablar de lo que leen cuando van al retrete"

Pues mira, que ahora, lo segundo -porque de lo primero carezco a día de hoy-, voy a hacerlo. Porque dar con la frase entrecomillada en el último y recomendable artículo de Javier Marías titulado Brutta e povera Italia poco más que te señala y te obliga y provoca a tener un momento blog si la has leído en tan íntimo espacio.

No sé como le sentará al académico Marías, pero es verdad que su cita y la mía de cada semana suele darse en el retrete. Necesitamos intimidad y yo concentración y además aprovechar los tiempos. Una revista, que puede ser cualquiera; el mismo EPS para el que escribe, el Aplausos, 6 Toros 6, o la musical y pedante Rockdelux y la no tanto Mondosonoro, son excelente compañía de retrete. Es la grandeza de las letras impresas, que ni sienten ni huelen, aunque allí corren el peligro de ser empapadas, cuanto menos salpicadas. Pero ahí intervengo y cuando acabo las guardo en un cajón al alcance, el de las lecturas.

También muchas veces han entrado hermanos mayores, los libros, aunque sólo fuera por cuatro o cinco páginas o a lo sumo por un capítulo. Camus, Mendoza, Hemingway o Clarito, todos grandes plumas que me suelen acompañar nada más que por pura dependecia. Sólo uno me viene a la mente que no me enganchase recientemente, ni en el retrete ni fuera de él. Es Señas de identidad, de Juan Goytisolo, y de eso ya hace un par de años. Tendrá otro momento. Porque, que nadie se equivoque, incluso El Quijote, la propia Biblia o Cien años de soledad son firmes candidatos a entrar en el baño por pura necesidad.

PD: Por cierto, cuánta razón tiene Marías; qué habrá hecho Italia para merecer esto.

18 abril 2008

berlusconi y su ministra

Venía diciendo Il Cavaliere, Silvio Berlusconi, que a ver cómo se las arregla Zapatero para controlar un gobierno con tanta ministra, y va y él coloca a Mara Carfagna, la ex miss que le volvía loquito no hace mucho y que casi acaba con la placidez de su dulce hogar, como ministra de Familia.

Ay Silvio, si no fuese por ese acartonamiento agudo que presentas, Sarko no te llegaba ni a la suela de los zapatos, por mucho tacón que se pusiera.

PD: Con tanto líder mundial ex céntrico, ZP va a ser de centro y todo.

27 febrero 2008

desde italia: alle cinque della sera


Vía Toro, torero y afición nos enteramos -una vez más- de la existencia de un nuevo blog que habla de toros y lo hace desde Italia y en italiano: Alle cinque della sera. ¿Quién no se alegra? Si nos ponemos a rebuscar es fácil encontrar mucho toro de Nápoles a Pompeia, por poner un ejemplo.

En otro orden, pero sin dejar los cuernos, en Castellón se están cortando orejas a montones. Las últimas, cuatro y un rabo, Abel Valls en la novillada de Fuente Ymbro. Me han dicho que el triunfo ya habría tenido mucha fuerza con tres. De la novillada, demasiado noblona y muy a la suya. No brava precisamente. El mejor lo ha desaprovechado Dámaso González jr. De Diego Lleonart dicen que no ha tenido el lote. A ver si le cambia la suerte a éste porque ahí también hay torero.

Hoy a ver qué tal sale la corrida de Fuente Ymbro, pero por el momento parece que todo va lanzado para recibir al mesías. Allí estaremos; también el viernes en corrida que al final no será televisada (sí lo será, en cambio, la de Victorino).

13 diciembre 2007

tauromaquia de nápoles a pompeia

Del viaje que realice en octubre de 2005 y que tuvo una primera parada en Nápoles, la que es hasta ahora mi primera y única visita hasta el momento a la capital de Campania, la excursión a Pompeia (o Pompeya) a las faldas del Vesubio, y que concluyó en Roma, esta vez ya era la segunda vez que pisaba la ciudad eterna.

En el viaje, sorprendió de nuevo el toro y su cultura. El toro protagonista. Centro de todo. Y también en los más insospechados rincones destilando torería. Ya ves.

En el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles nos recibió el toro en miniatura.


Pero en el mismo museo aguarda la Tauromaquia en su esencia. La mera lucha. La escultura helenística del Toro Farnesio.


Cogiendo el Transvesubiano en el mismo Nápoles, llegamos a Pompeia. En el anfiteatro de la ciudad romana...



Las galerías que llevan al ovalado ruedo, destilan enorme torería y se hace casi inevitable no pasar miedo en ese patio de cuadrillas.


De vuelta a la segunda ciudad del mundo que más adora a Maradona, tal vez, después de Buenos Aires. De noche, en otro rincón te encuentras con uno de los aficionados más universales, Ernest Hemingway.

Y de día no dejes de entrar en otro de los puntos de visita obligada, Castel Nuovo, que inevitablemente recuerdan a las valencianas Torres de Quart. Nada más entrar, media vuelta y mira arriba. Madrid, el año de maría castaña, toros en la plaza. Pero sigue siendo Nápoles.


De Nápoles a Pompeia (octubre de 2005)

de nápoles a pompeia

La región italiana de la Campania la capitaliza Nápoles. Desde lo alto la domina el Vesubio, que en su terrible erupción del año 79 d.C. sepultó en la profundidad su historia. La que luce la vieja y clásica Pompeia. Son tres referentes de Italia, tres más, cargados de enorme personalidad y que conforman una ruta que se hace necesaria.

Italia es uno de los destinos turísticos más solicitados. Del norte al sur de la Calabria, es todo un cúmulo de contrastes. Al norte, las frías y grises ciudades de Turín o Milán y el romanticismo de Venecia; pasando por la embriagadora región de la Toscana de Florencia, Siena o Pisa; la sempiterna y monumental ciudad de Roma, hasta Nápoles -objeto de este viaje- que hace del caos su singular belleza, en plena Costa Amalfitana dominada por el Vesubio, con Pompeia a su sombra. Nápoles, en la región de la Campania, es la tercera ciudad más grande de Italia. Su forma de ser no tiene parangón con el resto del país y se refleja en cada rincón. En sus calles y sus gentes, que a nadie deja indiferente. Abierta en forma de abanico, se deja caer sobre el Mediterráneo.

Nápoles derrocha vida y se enreda entre sus callejuelas. No se abre en grandes avenidas, al revés: se recoge en sí misa y se asoma al mar. Los puestos de venta ambulante, las terrazas, el tráfico ágil en el que mandan los ciclomotores, el mismo vecindario que desde su balcones adquiere protagonismo en la misma calle y el ir y venir de los napolitanos y de los cientos de turistas consiguen todos el orden en el mismo caos. Es necesario hacerse a la idea de que uno es una pieza más de ese puzzle con las piezas esparcidas. No hace falta preguntarse cómo, pero al final todas acaban encajando. Eso es Nápoles, todo un organismo vivo.

Descubrir los atractivos de la ciudad es un reto, y en el mismo reto está el encanto. Lo mejor es un buen paseo dejándose llevar. Que sea la ciudad misma la que sorprenda. El consejo es dosificarse por etapas. Adaptarse a la ciudad merece un día, otro sus monumentos y varias horas el Museo Arqueológico, que es una auténtica maravilla y un referente entre los de su especie.

Es de obligación también encontrar un rato para degustar la pizza más auténtica, porque Nápoles es su cuna. Lo mejor será realizar el paseo lo más relajado posible. Es una advertencia. Las aceras no son muy holgadas, tampoco las calles, pero las vespas siempre conseguirán esquivar al sufrido peatón. Además, los puestos de venta se multiplican. Bien de frutas o verduras o de belenes, que es otra de las especialidades napolitanas: los nacimientos típicos de las fechas navideñas.

En cada esquina es probable encontrar pequeños altares dedicados a santos repletos de fotografías de difuntos e incluso alguno dedicado al crack argentino, Diego Armando Maradona, que allí es todo un ídolo.

Hay que pasearse por Corso Umberto I, Vía Toledo y el popular Barrio Spagnolo, donde el aroma de sus estrechas calles es el del suavizante que desprenden las prendas tendidas en los balcones.

Tras la visita al Museo Arqueológico, por las espectaculares Galerías Umberto, llegas a Castel Nuevo. Lo primero, sus torres recordarán a las valencianas Torres de Quart. Claro, porque éstas copiaron el estilo de las napolitanas.

Subir a lo alto de Castel Nuevo y dominaremos con la vista toda la bahía, que tiene en el Vesubio su referente. Hasta su falda nos dirigimos a bordo del Transvesubiano. Son apenas 20 minutos de trayecto.

El destino es Pompeia, la mítica ciudad romana que el 24 de agosto del año 79 d.C. sepultó la terrible erupción del Vesubio y que a mediados del siglo XVII comenzó a desenterrarse. Todavía continúan las excavaciones, pero la mayor parte de la ciudad está ya al descubierto.

Es una auténtica gozada andar sus calles empedradas con enormes adoquines. Es como si el tiempo hubiese quedado detenido, porque así ocurrió tras la erupción. La vida de Pompeia se interrumpió entonces hasta hoy devolviendo todo su esplendor.

Era una ciudad estival para los adinerados ciudadanos de Roma, lo que explica la cantidad de palacios que conservan su estructura y distribución casi intacta. Las esculturas decorativas. Los relieves y hasta los frescos se han ido descubriendo con las excavaciones. La mayoría se conservan en el Museo Arqueológico napolitano. Pompeia es un auténtico filón para la arqueología. La mayor y más morbosa atracción son los cuerpos petrificados que intentaron escapar y que el Vesubio sorprendió en sus acciones cotidianas. Además, el Foro y sus templos, sus teatros y anfiteatros. Perderse por Pompeia en tiempo y espacio es la mejor opción.

Octubre de 2005. Publicado en el nº 20 (tercer trimestre de 2006) de la Revista Actualidad Omnium del Grupo Aguas de Valencia.