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13 junio 2013

un mes de toros en madrid, y como si nada: predomina lo caduco

Un mes de toros en Madrid, y como si nada. Como si de un mal sueño se tratase. Uno ve las ferias que se han programado o se están programando tras todo el mogollón, y tiene que esforzarse para justificarlas sin caer en el embarrado territorio de las mangarrufas de los taurinos.


Del San Isidro y el Arte y la Cultura uno es capaz de deletrear la faena de Iván Fandiño. Desde la salida arrolladora de capote, con ese primer lance casi a degüello, hasta la cornada consciente en la segunda entrada a matar, pasando por cada una de las tandas poderosas y entregadas en redondo y la consecución del natural. Fue reconocida como la faena de la feria, pero se ve que no valió para el triunfo definitivo. Esas varas de medir que luego premiaron igual otras faenas también con pinchazo o sin él, pero sin cornada, ni con tanta verdad en cada uno de los trances que deparó la lidia. Son esas cosas que pasan.

Uno deletrea la faena de Fandiño y se queda con un buen puñado de momentos o detalles: con los naturales de Alejandro Talvante y un par de series enganchadísimas. Del mismo día, el toreo al natural de Castella que no deja de paladearse. Y sobre todo, la verdad de Alberto Aguilar en tres tardes, una de puerta grande birlada. El sitio de Perera demostrado con los alcurrucenes, por repetir lo que todos. La torería en grado maestro de Antonio Ferrera con la de Adolfo Martín, que al final también dio sensaciones de puerta grande. Lo de Castaño con el Adolfo 'Marinero' y sobre todo su cuadrilla ese día y en la de los Cuadri con la vuelta al ruedo. La camada mexicana con la pureza y verdad de Joselito Adame a la cabeza. De los nuevos confirmantes hay que reafirmarse en David Galván. Y varios nombres que se sostuvieron con mucho, poco o lo justo: David Mora, Juan Bautista, Arturo Saldívar, Juan del Álamo o Uceda Leal.

Y por ahí la salsa de un puñado de toros. De Escolar, Adolfo, de procendecia núñez varios --de Alcurrucén o Manolo González--, Victorianos del Río dulce, Parladés encastados, alguno de Carmen Segovia, Montealto o Pedraza.

Pero la sensación es que ese Everest de un mes de toros en Madrid pasa, y pasa como si nada al ver las inminentes ferias veraniegas. Un San Isidro con solo una gesta, y fracasada en su resultado, ahora va y una vez se han sacudido de encima Las Ventas y se abocan al manomanismo, como si no hubiera mañana. ¿No lo hay o no sé quiere ver o no compensa abrir puertas?

Pero lo peor no es eso, que también por los puestos que resta a quien tiene méritos de sobra. Lo peor es cuando los carteles insulsos y comerciales se amontonan y entre dos o tres y todos sus cromos, te apañan media feria hueca, pero y lo barata que les sale. Con los recortes estos taurinos la mar de espabilados han vuelto a encontrar la excusa perfecta. Y lo que diga Madrid se la trae al pairo. Pero si aquí a los que mayor estatus de figura lucen Madrid ni falta que les hace. Pueden incluso fracasar allí repetidamente. Y los que están en nómina lo mismo: tienen equis puestos asegurados por ese mero intercambio.

Y luego está lo de los mano a mano. Bilbao presenta uno, el Perera vs. Fandiño, que tiene todo el sentido. El otro, Juli vs. Manzanares no tiene ninguno. Ni tiene sentido en Bilbao ni un mes antes en València. Tal vez hace dos años. En cambio, ni Perera ni Fandiño están en València. Ni mucho menos los Aguilar, Adame o Ferrera. Para València, a punto de  dar a luz su necesitada Feria de Julio, el sueño era José Tomás, pero como el de Galapagar afincado en la Costa del Sol no viene, la solución al parecer está con Luque (y recordarán que fue el triunfador de Fallas), Padilla o Finito. La solución fácil despachos para adentro, claro.

De despachos para afuera la excusa del supuesto interés del mano a mano preserva el corralito ante los nombres que sale de Madrid diciendo algo, apretando. Y así, unos por otros, es como le va a la Tauromaquia como le va: guiada por intereses ombliguistas, incapaces de mirar más allá de las propias narices, o del propio bolsillo, como si no fuera el público y también el aficionado el que se gasta la tela en un producto caducado como el que le programan.

Exceptuando Pamplona por diferente y en parte Bilbao por su seriedad y porque ha dado entrada a tipos como Escribano, Ferrera o Aguilar, la mayoría de las ferias se anuncian ya caducadas.

06 junio 2013

la gloria de los invisibles, por francisco apaolaza

Vía :: Las Provincias | Un reportaje de Chapu Apaolaza sobre la tarde de toros histórica que cuajó la cuadrilla de Javier Castaño en Las Ventas.


Cuando David Adalid puso el tercer par al quinto toro de Cuadri, una de las banderillas cayó al suelo. Como un niño rabioso llegó a las tablas y dio un puñetazo contra la madera. Todo habría acabado ahí si el matador Javier Castaño no le hubiera cedido el protagonismo. «Ahora pide permiso, ponle otro par y revienta esto». El presidente dijo que sí y después todo pasó muy rápido: las banderillas en el morrillo del toro, Adalid saliendo del encuentro torerísimo, como Lawrence de Arabia en el tren por el desierto, la aclamación cerrada y larga, sostenida hasta que los tres peones desmonterados y el picador Tito Sandoval echaron a andar de la mano de la gloria. Mientras tanto, en la misma circunferencia, Javier Castaño y el astado esperaban a la faena de muleta. ¿La cuadrilla dando la vuelta al ruedo mientras el matador aguarda? Nadie recuerda que hubiera ocurrido antes algo así. No importaba. En sus dos toros habían estado para ponerles un piso en la calle Alcalá. Desde el tendido les decían «¡torero!», los desconocidos se abrazaban entre sí y a más de uno se le mojaron los ojos. [SIGUE]

03 junio 2013

sobre la corrida de cuadri: para la historia la vuelta al ruedo de la cuadrilla de javier castaño

La lidia fue una fiesta, pura emoción, verdad, entrega y pasión. Para la historia la vuelta al ruedo triunfal de los banderilleros David Adalid, Marco Galán, Fernando Sánchez y el picador Tito Sandoval. Pusieron en pie a Las Ventas, el reconocimiento fue de total entrega, sorprendente y muy torero. Histórico. Lo mejor de una corrida con toros de Cuadri que ponía el broche al San Isidro 2013.

Foto :: Juan Pelegrín

Fue en el quinto: un toro. Con menos casta de la deseada, mucha menos bravura de la soñada, pero un toro. Sandoval, que ya había dado una lección 48 horas antes, fue recibido con una ovación cuando llegó a su territorio en la contraquerencia. Toro de difícil picar por esa falta de casta. Sandoval movió ágil el caballo, toreó, se dejó ver, dio todas las ventajas, todos los terrernos, se agarró fuerte al primer encuentro, cuando se le vino al relance aguantó de riendas sin buscar sangrar en modo defensivo y cuando ya estaba claro que no, acortó terreno y se fue dando los pechos del caballo hasta donde sí o sí el toro debía tomar el peto, y puso un puyazo exacto, en lo alto. La plaza puesta en pie era un clamor.

 

Y luego el tercio de banderillas. Tan espectacular como ajustado. Ni un capotazo de más en Marco Galán, y largo el trazo. Muy templado y exacto. Y Adalid y Sánchez asomándose. Riesgo y belleza, gustándose, jugándose el tipo con tremenda torería. Dos expresiones diferentes para interpretar la suerte de las banderillas con tremenda pureza. La plaza en pie a cada par, la vuelta al ruedo pedida a clamor, Sandoval necesario en el homenaje. Algo histórico y una certeza: la grandeza del toreo es tan grande que no dejará nunca de sorprenderte.

La lidia, la buena lidia, cobró total sentido al realizarse en toda su dimensión. Se enseñó conforme y aquello se vivió como todo un acontecimiento. La comparación en tardes de lidia inexistente, de espectáculo recortado y carente de sentido, como si no fuera más que un trámite administrativo, quedó patente.


Ni era el toro más lucido ni el más bravo ni tampoco el más imposible. Era un toro, sin más. Con su punta de casta, su escaso fondo, con sus posibilidades a poco que se le hicieran bien las cosas y que tenía su lidia y su carácter. Perfecto fue todo. La vara medida de Sandoval, la capa templada de Galan y las ventajas que le dieron en banderillas Adalid y Sánchez. Al último tercio llegó el toro refrescado tras la pausa de la vuelta al ruedo triunfal, clamorosa y celebrada por el público.

Tenía no más 20 de muletazos. Tal vez 15 y solo 10 arrancadas francas. Castaño dio distancia. La primera serie tuvo emoción y menos mando. Pero sumó. De eso se trataba. La segunda, también. Al natural imprimió gusto en un toma y daca largo, con el toro ya parándose. Se acortaron terrenos y el toro ya se puso a la defensiva. Ahí es cuando tenía que haber buscado la muerte, pero llegó el pitonazo a la cara. Meritorio Castaño, torero, lució siempre al toro en la lidia, permitió que su cuadrilla lo luciera y solo se equivoco en tratar de buscar lucimiento cuando el toro ya había entregado las cartas. Enhorabuena.


Javier Castaño con Ebanista y Pilarico de... por blogdetauromaquia

La corrida de Cuadri no cumplió las espectativas. Muy baja de casta, sin hacer las cosas por abajo en ningún momento ni entregarse. Aun así hubo tres toros con interés. El segundo, que fue el de más voluntad por humillar y tomar las telas por abajo cuando lo obligaron. Con se pegó un serio arrimón, llegando mucho y tirando de una embestida muy repensada y ante la que había que tragar.


El cuarto, un castaño de mucho poder que derribó al primer encuentro. Tuvo casta y poder, y por eso le dieron de lo lingo en la segunda vara, pero no lo aflijieron del todo y todavía sacó mucha aspereza en el último tercio. Robleño se puso con gran mérito pese al riesgo claro. Con el primero Fernando Robleño estuvo fácil con el noble primero, tan noble que cuando lo tuvo a merced lo perdonó. Y el otro toro de interés fue el quinto, que deparó el gran espectáculo de la lidia pese a no ser un dechado de bravura y tener la casta muy medida, pero más que suficiente como para emocionar a 24.000 almas con torero como Castaño y su cuadrilla. Por su parte, Luis Bolívar se estrelló con un cuadri muy descastado y otro sin transmisión.


02 junio 2013

san isidro 2013: talavante, triunfador; iván fandiño, mejor faena

Digamos que no hay sorpresas. Talvante vale que es el triunfador, pero la faena maciza de verdad la hizo Iván Fandiño. Aceptaremos Victoriano del Río como mejor ganadería, aunque tuvieron lidias que dejaron mucho que desear y hubo toreo poco profundo --salvo el que hizo Castella--. Lo del toro bravo --tres varas, profundo e intenso en el último tercio-- parece también indiscutible con el tal 'Marinero' de Adolfo Martín. Me gusta que Alberto Aguilar esté en la orla final y echo de menos a Antonio Ferrera, que bien podría aparecer como mejor toreo de capa de matador o premio a la torería.

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Estos son los premios de la ya concluída Feria de San Isidro 2013:

- Triunfador de la feria: Alejandro Talavante

- Mejor faena: Iván Fandiño

- Mejor novillero: Sebastián Ritter

- Mejor rejoneador: Diego Ventura

- Torero revelación: Alberto Aguilar

- Mejor estocada: Iván Fandiño

- Mejor picador: Plácido Sandoval "Tito" (Cuadrilla Javier Castaño)

- Mejor brega de subalterno: Marco Galán (Cuadrilla Javier Castaño)

- Mejor par de banderillas: Ex aequo David Adalid y Fernando Sánchez (Cuadrilla Javier Castaño)

- Mejor ganadería: Victoriano del Río

- Mejor toro: Marinero de la ganadería de Adolfo Martín


El Jurado estuvo compuesto por:
D. Carlos Abella, D. Ignacio Álvarez Vara "Barquerito", D. Andrés Amorós, D. Federico Arnás, D. José Luis Benlloch, Pedro Javier Caceres, D. José Luis de la Chica, D. José Manuel Durán, D. Jorge Fajardo, D. José Luis González  Aldana, D. Carlos Ilián, D. Javier López, D. Antonio Lorca, D. Enrique Mazas, Juan Carlos Mesa, D. Manuel Molés, D. Miguel Ángel Moncholi, D. José Luis Ramón, D. Francisco Serrano y D. Vicente Zabala.
Actuó como secretario del Jurado D. José María Baviano, Director de Comunicación de Taurodelta.

01 junio 2013

sobre la corrida de adolfo martín: una tarde para devolver el sentido

Una tarde para devolver el sentido: al toro, a la lidia, al toreo, al sentirse torero, al arte de la tauromaquia y su modo heróico. Era necesario escribir una líneas. La tarde lo merecía, aunque ya hayan pasado más de 24 horas. El recuerdo permanecerá, el ejemplo, sus múltiples detalles.

 
Fotos :: Juan Pelegrín

Una corrida de toros. Seis de Adolfo Martín y tres toreros: Antonio Ferrera, Javier Castaño y Alberto Aguilar; y sus cuadrillas. Y un argumento emocionante, inspirado e inesperado, tan racional como apasionado. Imprevisible, como la casta del toro bravo que lo es. Así, sobre esos hilos, pilares fundamentales, transcurrió la que sin duda es la tarde de la feria, o una de ellas.

Y lo fue desde el principio porque Antonio Ferrera, curtido y herido, derrochó insultante torería. Desde el minuto uno ganando terreno, buscando la embestida, embarcándola, mandándola. El toro suelto, con los pies, recién levantado y Ferrera, verónica va, verónica viene, una chucuelina, un remate, el ruedo de costa a costa. A las primeras de cambio tuiteábamos: "¡Coño, un toro y un torero en Las Ventas!"

De toreros hubo tres. Muy capaces. Muy toreros. Y seis toros con todo su aquel. Dos asaltilladamente cornipasos fuertes y cuajados, hondos, que tuvieron bravura para dar y tomar. Otros dos menos descarados, también de menos fondo, pero pidiendo los papeles, exigiendo colocación y muleta al hocico, con un pitón o los dos para irse tras los vuelos en embestida que pesaban en su viaje varios quilates. Y otros dos con mayor sentido. Una corrida de toros en la que no se regalo nada, ni media embestida, y la entrega siempre a los vuelos en embestidas a ralentí no permitía el menor descuido. Por eso cada muletazo que se extrajo y deparó la tarde --y hubo muchos, los justos, y buenos y necesarios--, cada vez que se ligaron las suertes, cada pasó al frente que se dio, y se hudían los talones y se metían los riñones, precisamente por todo eso, todo tenía tanto mérito.

La tarde de Antonio Ferrera fue de puerta grande. Así lo dejábamos claro en otro tuit: "Si la sociedad, y por lo tanto la afición, no estuviese lobotomizada por espurios e infantiles intereses, hoy a Ferrera lo sacaban a hombros". Y es que la insultante torería que derrochó, la capacidad lidiadora, la entrega y sinceridad con la que anduvo toda la tarde, las líneas que sobrepasó, lo que llegó a su primero para tirar de él hasta la embriaguez, totalmente rebozado de toro; la lidia que dirigió ante el cuarto, la exposición y pureza en los emocionantes tercios de banderillas, el sentirse torero toda la tarde y el trascender a partir de lo que tenía delante que torear.




Las verónicas intensas al cuarto, torrente de bravura. Muy de verdad, los galleos, los recortes para deajar en suerte al toro, lo quites originales (de como eran en el origen) y tantas cosas más. Cortó una oreja de ese cuarto, uno de los asaltillados. Le faltó el fondo de lo mucho que prometío de salida, cierto. Pero la casta se fue detras de las telas templadas de un Ferrera metido en el toro literalmente, meritorio el toreo. La estocada y la oreja.



Javier Castaño lo único que sacó en claro del carbón del segundo fue un puntazo en la mano derecha y Alberto Aguilar descubrió un pitón izquierdo que embestía dormido al temple exacto. Otra reflexión que soltábamos por Twitter al ver la tercera tarde de Aguilar --Escolar, Montealto y Adolfo-- era que "Te paras a pensar la de embestidas complejas q han pasado por la muleta de y te das cuenta de toda la dimensión del toreo". No fue su tarde más rendoda, el sentido que sacó el quinto (adelantó turno por el puntazo de Castaño) obligó a abreviar. Pero eso no borraba el paso más serio de un matador de toros por San Isidro: tres tardes, dos de ellas ganadas por la vía de la sustitución, una puerta grande birlada, una faena con méritos de oreja ante la de Escolar y lo más importante: querer hacer el toreo siempre bien, en pureza.



Y la faena de la tarde, la lidia total, la cumbre del tercio de varas por Tito Sandoval, David Adalid y Fernando Sánchez con los palos, la brega de Galán. La tarde una vez volvía a ofrecer un enorme espectáculo, otro más. El sexto, Marinero, de pitones vueltos, serio y hondo, tuvo temple y tranco despaciosos al embestir tras una lidia auténtica en la que hubo toro y toreo en todo momento. No se escatimó nada, no se ahorró nada, se lució el toro, se lucieron los de oro y los de plata, se apasionó el público del cemento y también el sillón de casa.




Castaño, montera calada, imprimió torería, profundidad al natural. Por ahí lo bordó, cuajó al toro, sobre todo cuando ofrecía los vuelos. El toreo fue necesario y bello. Pero con la espada, la mano herida, falló. El trofeo se esfumaba...



Pero como que daba igual. La emoción del toreo, de la lidia, del toro había quedado patente, quedaba en la memoria. Por toros y toreros. Por el interés de la corrida de Adolfo Martín y por la torería derrochada por Ferrera, Castaño y Albrto Aguilar. Había sido sin duda la tarde del San Isidro 2013.

PS: A esta película en un principio se había apuntado Iván Fandiño. Para él fueron los brindis de Castaño y Aguilar.


26 mayo 2013

la puerta grande que le negaron a alberto aguilar un mulo y un presidente


Soy de la teoría de que Julio Martínez se equivocó adrede, a propósito, consciente de que se equivocaba al no concerderle a Alberto Aguilar la oreja del sexto y abrirle así la puerta grande. Y se equivocó porque la tarde cuajada por Alberto Aguilar sumó todos los méritos para el triunfo y no admitía dudas. Es más, desde el momento en que empezó a sacarle naturales a su primero se intuyó que todo iba encaminado hacia la puerta grande.

Alberto Aguilar de buena mañana se apuntó en lugar de Fernando Cruz a una tarde que molestaba más que atraía y respondío como si llevase la vida esperando una tarde así con un auténtico derroche de torería. Se fue directo a por el triunfo y solo un mulo y un presidente que se equivocó adrede se lo impidieron. El mulo por inepto y hueco de casta y bravura; El presidente, por dárselas de enterado y retratarse por pésimo aficionado.


Fotos :: Juan Pelegrín

Alberto Aguilar encajó su menudo cuerpo, se aferró a la arena y desplegó una capacidad y claridad insultante. Ni una duda. El riesgo asumido. La suavidad de las telas, la suerte cargada, recreada, el natural limpio y ligado, ese momento de los toreros en sazó en los que te embiste un toro sí o sí. La estocada, y caía la primera oreja.

La tarde había herido a Chechu. No el toro, que solo hizo que meterle el pitón, sino la tarde: un compromiso excesivo que acabó en la enfermería con una cornada de 25 centímetros. Y El Capea había demostrado tanta profesionalidad, oficio y suficiencia como escaso gusto y temple. El buen puñado de embestidas del quinto merecieron mejor trato. Fue el mejor de una corrida de Montealto escasa de casta, de poco fondo, protestona a vece, pero noble. Quinto y sexto lo de mejor condición.


Y salió el sexto y en los medios le pegó un puñado de verónicas Alberto Aguilar, que volvía al camino de la Puerta Grande. El toro gateó, pareció dormirse. Derribó al primer encuentro y Aguilar amplió la fiesta al dar distancia en el segundo encuentro.  Allá que se fue el toro, ovación, la felicidad.

La inteligencia al servicio de la lidia y el espectáculo: valor y torería. Cosas de bravo en el toro, escaso el fondo. Primera serie rotunda en los mismos medios. Mucha distancia y las zapatillas atornilladas. Mucho esfuerzo para el toro. La bravura encotraba agüjeros. Aguilar administró distancias y no se amilanó en los cabezazos defensivos y por la zurda otra vez volvió a lucir.  Remontó en redondo. Qué naturalidad, lo fácil que le salió el toreo y con qué pureza, oiga. Pinchó y de segundas dejó la estocada definitiva. La petición fue mayoritaria, el presidente no sólo le negó la oreja a Alberto Aguilar, sino que negó el toreo mismo. Y lo peor es que se equivocaba adrede. Lo que no sé es de qué pretendía dárselas.

En cambio, Alberto Aguilar se las dio de torero enorme con razones más que demostradas. Simplemente.


25 mayo 2013

el triunfo de blur y de talavante: lo que va de la admiración a la falta de respeto

Ayer 24 de mayo, el día histórico en el que se presentó el proyecto de la Academia de las Artes y Cultura de la Tauromaquia para el futuro de la Fiesta en Las Ventas, hubo además otros dos triunfos separados por varios kilometros de distancias.

Uno fue en Madrid, en la misma plaza de Las Ventas: el triunfo de Talavante en salida por la Puerta Grande pasadas las 21 horas.

Talavante Puerta Grande.
Foto :: Juan Pelegrín (se recomienda ampliar)

Y el otro en Barcelona en el epicentro del Primavera Sound 2013, cuando Blur desplegó toda su clase y caterva de hits y pasadas las tres de la madrugada cerraba el concierto que todos esperaban y que demostraba lo conseguido por Blur: marcar toda una época.


Foto :: Eric Pàmies

Damon Albarn es adorado foco de luz, manos alzadas, son incapaces de tocar al icono. La imagen es de respeto. El que se pierde conforme el torero es destrozado, desnudado por esa pasión irracional que ni mucho menos se sostiene por la envergadura del triunfo y se convierte en una total falta de respeto.

La admiración a Blur que ofrece la imagen es totalmente consciente: un buen pellizco del sonido de los últimos 20 años lo creo Blur. El público que manoseó al héroe Alejandro Talavante en Madrid es de admiración ignorante y en su rostro lo reflejan.

talavante vuelve a sentirse poderoso


Foto :: @rosannacabo

La corrida empezó lenta. Plúmbea. Las lidias se nos hicieron largas o ineficafes. Nada fluidas. Primero la de Castella con ese Batatero, de hechuras, remate y cuajo como para silbarle y echarle un piropo y que se venía a las telas tranco y entrega acompasada. Pero a Batatero apenas lo disfrutamos en el capote de Chacón y en el galope a un lucido Ambel con los palos. Luego se partió la mano, y la lidia de Manzanares y los suyos también hizo aguas en el primer tercio. Ni efectividad ni fluidez. Pero el toro lo guardaba. Mucho guardaba.

La corrida de Victoriano del Río, dibujada. Tuvo cuatro toros para enmarcar contando al primero, que habría sido el mejor, seguro, pero que se partió una mano. Ya ves. Valió el manso hasta abrir la puerta grande o el de embestida menos profunda, pero mayor seriedad.


Fotos :: Juan Pelegrín

Alejandro Talavante quiso quitarse fantasmas rapidito. Las gaoneras al segundo así se intuyeron. El petardo con los seis de Victorino no es de los que se borra fácil. Pero salió 'Artillero' oliendo, midiendo,  rebotando en los petos como buen manso y arrollando con todo cuando se quedó sin forma. Pero sacó el genio, la casta del manso y cuando se puso a embestir lo hizo con todo. Se merendaba la muleta templada de Talavante. La voltereta sin herida cuando se confió y perdió la cara al animal, fue un guiño del destino. El error no tuvo consecuencias que lamentar y sumar a lo que venía de atrás. Talavante se sintió poderoso. Era su muleta la que arrastraba la tromba del manso con mando y temple. El cambio de mano, larguísimo el natural. Y luego la batalla en tablas, mismo terreno donde en 2007 también cuajó a otro manso de puerta grande. Y ya lleva cuatro en su carrera. Aunque cada vez merece menos la pena salir por ahí: de vergüenza es la paliza y la falta de respeto con que tratan al torero. Lamentable.



 Manzanares imprimío estética de más. Los remates los bordó. Ahí es donde más se rebozó. En los cambios de mano sobre todo. El toro era de clase y tranco, de humillada formas, y que fue a más. Boyante, de embestida a galope. Mucha belleza, menos profundidad. Más empaque que rotundidad, y a todo eso Madrid y su esquizofrenia. Que sí, que no. La estocada recibiendo de Manzanares, un monumento. Caía la primera oreja de la tarde.

Luego vendrían las dos de Talavante y salía el cuarto. A Castella se le había quedado una única oportunidad: 'Embarrado'. Que se venía siempre a media altura. Tras la primera vara ordenó Castella a Ambel bajar manos. Y ahí vino el mucho mérito de la faena de Castella. Toro de distancias, alturas, temple y velocidades muy peliagudas, pero serio, agradecido, pero nada tonto. El inicio cambiado, las apretuas al pasarlo de frente y por detrás. Incomodaron. Sobre la diestra sometió incluso demasiado, protestó, amagó la colada y pasó a izquierdas donde por temple, letintud y aguante Castella extrajó los muletazos de mayor mérito de la tarde y acabó metido entre los pitones. Tal vez faltó una tanda más de apretón y, sobre todo, que la estocada hubiera sido efectiva del todo. Pero pese a un descabello, cortó una oreja.

El quinto, con 600 kilos, apuntó al tercer capotazo falta de poder y por eso acabó muy a la defensiva. La faena de Manzanares fue otra vez coreada por esas Ventas demostrando su esquizofrenia de unos contra otros y otros contra todo. Y al sexto, toro encastado y con genio, llegó la peor noticia: el cornadón a Valentín Luján en banderillas.

Cogida de Valentín Luján

El parte, asusta: herida por asta de toro en fosa iliaca izquierda con una trayectoria ascendente de 20 cms, penetrando en cavidad abdominal. Se practica laparotomía media Infra y supra umbilical. Se encuentra hemoperitoneo, con rotura de mesenterio que se sutura. Revisión de cavidad, observándose contusión de asas intestinales sin perforación. Cierre por planos. Pronostico muy grave que le impide continuar la lidia. Intervenido bajo anestesia general en la Enfermería de la Plaza, se traslada a la Clínica La Fraternidad. Fdo: Dr. García Padros.

Era toro de esfuerzo y compromiso, tal vez sin fruto. La puerta grande de Madrid esperaba a Talavante. La paliza, también.

El triunfalismo se medio desbordó, Madrid matuvo esa lucha consigo misma y lo que si es innegable es que la corrida de Victoriano del Río fue una pintura pintada para lo sucedido.

24 mayo 2013

la academia de la tauromaquia se presenta como el instrumento de acción necesario para el futuro de la fiesta de los toros

- Los autores del proyecto creen necesario despertar la iniciativa del sector, despertar sus conciencias



Madrid, 24 de mayo de 2013.- El proyecto universitario de la Academia de las Artes y Cultura de la Tauromaquia se presentó este mediodía en el aula cultural José María de Cossío de Las Ventas con la intención de compartir lo que podría ser el nuevo punto de partida que reclama la actual situación de la Tauromaquia.


La presentación del trabajo fue realizada por los autores del mismo, Ángel Moreno y Andrés Verdeguer. El acto, además, contó con la presencia de Mónica Pérez Alaejos, Vicedecana de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Salamanca; Ignacio Lloret, abogado y empresario de Valencia; Juanma Lamet, redactor del diario Expansión; y Lucía Martín, responsable de comunicación en la Unión de Criadores de Toros de Lidia. Carlos Abella, gerente del Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad Madrid, introdujo el acto destacando lo interesante, necesario y novedoso que era el proyecto.

“No es una utopía”
La Academia de las Artes y Cultura de la Tauromaquia fue presentada por sus autores como “el proyecto de futuro que necesita la tauromaquia, pero para ello es necesario despertar la iniciativa del sector, despertar sus conciencias”. Se afirmó, además, que la propia presentación constituía una acción de “activismo taurino” ya el proyecto plantea “afrontar la realidad desde todos sus ámbitos y proponer un cambio que no puede considerarse utópico. Para ello el proyecto se comparó con la iniciativa de José Gómez ‘Gallito’ de las plazas monumentales hace un siglo y con la realidad de la Francia taurina, que cuando van a cumplirse 160 años desde la primera corrida de toros allí, la tauromaquia a la otra parte de los Pirineos goza de total respeto democrático y es considerada Patrimonio Cultural.

El gran reto de la Academia se planteó en el objetivo de poner en valor la fiesta y en la capacidad desde el trabajo, el compromiso, el conocimiento y la dirección estratégica para “dejar de sobrivivir por la inercia de su riqueza, a vivir potenciándola y anticipándose a las circunstancias”.

Mónica Pérez Alaejos, impulsora del título universitario que generó este trabajo, mostró su satisfacción por el momento histórico que supone la presentación de un proyecto así en la catedral del toreo, la plaza de toros de Las Ventas, con unas propuestas de futuro. Juanma Lamet destacó la riqueza que genera la fiesta (2.000 millones por temporada; 970 millones en las grandes ferias; 50 millones en la feria de San Isidro) y se mostró convencido de que la propia industria taurina podría mantener y beneficiarse de un proyecto como el de la Academia de la Tauromaquia. En la mesa de debate se barajaron diversos modos de financiación: desde los derechos de imagen, de los cuales en la industria taurina no se reinvierte ninguno, a la posible creación de una tasa taurina de no más de 0,20 céntimos por cada una de los siete millones de entradas que se venden por temporada.

Por su parte Lucía Martín destacó la necesidad de una estrategia de comunicación como la que plantean los autores del proyecto. Y por último, el empresario Nacho Lloret destacó que “uno de los próximos retos que debe afrontar el toreo es la creación de un organismo como el que se propone y que más que empresarios, la Fiesta de los Toros lo que necesita son buenos gestores”.

23 mayo 2013

el proyecto para la academia de la tauromaquia se presenta en las ventas como impulso de futuro para la fiesta

El próximo viernes 24 de mayo a las 12.30 en el Aula José María Cossío

En estos tiempos la Tauromaquia necesita de iniciativas que impulsen su riqueza cultural, artística y ecológica. Con esa finalidad surge la propuesta para la creación de la Academia de las Artes y Cultura de la Tauromaquia, un trabajo que busca estimular a los principales protagonistas de la Fiesta, buscando su compromiso en la consecución de unos objetivos comunes que inspiren a la sociedad, afiancen el presente y ayuden a construir el futuro.


El proyecto, resultado de la experiencia en el Curso de Experto Universitario en Dirección de Empresas y Actividades Taurinas, es obra de Ángel Moreno y Andrés Verdeguer, quienes durante el pasado invierno presentaron esta iniciativa a los diferentes estamentos de la industria taurina.

Ahora el proyecto de la Academia de la Tauromaquia llega a Las Ventas, donde el próximo viernes 24 de mayo, a las 12:30, será presentado en el Aula Cultural José María Cossío. El acto contará con la presencia de los propios autores del trabajo y una mesa para el debate con cuatro invitados que desde sus diferentes ámbitos profesionales aportan a la Fiesta nuevas ideas, trabajo, conocimiento, y, sobre todo, juventud y futuro.

Mónica Pérez Alaejos es Videcana de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Salamanca y una de las impulsoras del título que propició este trabajo; Ignacio Lloret, licenciado en Derecho, es empresario taurino; Lucía Martín es periodista y responsable de comunicación en la Unión de Criadores de Toros de Lidia; y Juan Medina es profesor de Teoría Económica en la Universidad de Extremadura.

iván fandiño, un animal

Así estuvo hecho Iván Fandiño: un animal. Por su disposición y entrega, por lo poderoso que fue su toreo. Tremebundo. Todopoderoso sobre ambas manos. Un seguridad brutal desde que se abrió de capa y profundizó el toreó a la verónica: bello y eficiente. Y de muleta sobre ambas manos, se atornilló, cargó la suerte y sometió la embestida encastada, suelta y protestona del Parladé.

En la profunda inmensidad sometió --temple, valor y belleza-- lo que pareciá imposible. Por debajo de la pala del pitón y más ajustado imposible. Cuajado el redondo, obró el milagro al natural. Faenón de puerta grande.

El toro, de cara muy suelta, obligó a Fandiño a lucir una muleta mandona. La suerte suprema, muy complicada. La buscó en la suerte natural, y pinchó. Asumió el riesgo en la suerte contraria y fue la estocada y el cornadón.

Así es como debe estar un torero en Madrid, una figura del toreo: como estuvo ayer Iván Fandiño. Hecho un animal.








Fotos :: Juan Pelegrín

19 mayo 2013

san isidro 2013/ talavante merece hacerlo otra vez

Y como tantas tarde en Madrid, no pasó nada. Así más o menos fueron unas de las primeras palabras de Alejandro Talavante al finalizar en dos horas escasas la lidia de seis Victorinos. No pasó todo lo soñado, no se hicieron realidad todas las ilusiones depositadas. Pero pasar, pasó. Tarde amarga y gris, y de mucho cavilar.

Fotos :: Juan Pelegrín

Alejandro Talavante iniciaba el camino del paseíllo --se hace camino al andar-- desmonterándose, desnudándose, para afrontar la tarde. Salía de su mundo, de la sala de los toreros, directo a la luz del ruedo: donde se cruzanban las rachas de viento y 24.000 miradas sabedoras de que la tarde de toros no era una más ni mucho menos una tarde de toros al uso. O no había intención de que fuera. La previa así lo hacía parecer, vaya, por la cuidada, efectiva y necesaria para la Fiesta promoción y difusión. Pero salió el toro...


Salió el toro de Victorino Martín y no era la corrida de Victorino para Madrid. La presentación, raspada. Y el contenido, decepcionante. Hubo nobleza, sí. Se diferenció la casta de forma tímida. Pero el conjunto dormido y la falta de celo predominaron. Como si se hubiera buscado la normalidad para lo que se había vendido como todo lo contrario a un corrida de toros al uso. Pero pese a todo, salió el toro...

Salío el toro de Victorino Martín y sin comerse a nadie, la lidia brilló por su ausencia. La partida de inicio se la llevaron unos albaserradas pese a lo demasiado normalizados que fueron. Ahí marcaban su (escaso) poder. Talavante ya en el manejo capotero sufrió y pagó el peaje que supone enfrentarse por vez primera a los de la A cornada.

Había que lidiar, ordenar embestidas, esperarlas, empujarlas, no desesperar y cavilar con frescura. Y ahí, es donde se atragantó la corrida. En la cabeza.


El pitón izquierdo del tercero, la cantada nobleza y buen son del quinto o el esfuerzo sobre la mano diestra que pudieron tener primero y segundo merecieron antes una buena lidia que se anticipara a toda sorpresa. Con la espada, mal.

Fracaso o decepción. La tarde cumplió apenas dos horas y sigue todavía indescifrable. Es el mérito y la grandeza de la Tauromaquia, el solo intento de Talavante, que quedó en mera quimera y la importancia que guarda todavía la lidia cuando un hombre se mide a según que toros.

Creo que Talavante tiene que volver a hacerlo. Se hace camino al andar y lo andado siempre es aprendizaje. El sueño merece la pena y la Tauromaquia también. Esa es la mejor conclusión.

[VÍDEO]


16 mayo 2013

san isidro 2013/ toros de juan pedro para la primera de morante y manzanares y la confirmación de jiménez fortes

El de esta tarde es uno de los carteles estrella del San Isidro 2013, si la corrida de Juan Pedro Domecq no lo impide y Morante, Manazanares y Jiménez Fortes cuajan a alguno.


Foto :: Juan Pelegrín

'Humareda' --el de la foto-- es el cuarto, segundo de Morante de la Puebla. En las fotos se antoja el más bajo, el de más finos cabos. Luego vas y miras la ficha, y es el que más pesa (584 kilos). Así que mejor no hacerle caso a la tablilla: el secreto está en las hechuras y en el trapío, no en los números.

san isidro 2013/ el sitio de perera, la zurda del cid y dos de alcurrucén de puerta grande

Empieza San Isidro a ser tomada por las figuras, que es lo de verdad da sentido al ciclo: Madrid, Las Ventas, su toro y los mejores en los carteles. Esta semana llegan escudadas por confirmantes varios, pero siempre en corridas de 'garantías'. Menos mal que a nadie le da por anunciarlos así en los carteles: '6 toros de garantías, 6'. Lo hacen y con la corrida del Puerto de San Lorenzo más de uno al acabar se habría ido a devolver la entrada: 'oiga, que estaba en garantía y nada, así no embiste un toro de casta'. En cambio, la de Alcurrucén, tras disfrutarla, el mismo aficionado se habría ido a casa a enmarcarla: 'esta entrada garantizaba una corrida de toros y por éstas que la vi'. Y con ella se encajó Perera y por poco o nada no se fue en triunfo por la Puerta Grande.

 
FOTOS :: Juan Pelegrín

Anteayer la del Puerto de San Lorenzo fue mansa, descastada, pero sobre todo lució poca fijeza o ninguna. Su comportamiento fue anovillado, inmaduro. Por fuera, eso sí, era una corrida de toros para Madrid. Confirmó López Simón, que se llevó un golpe tremendo y por poco se la lía al manso que cerraba tarde bajo el diluvio. Luque no acabó de centrarse con embestidas tan descompuestas y El Cid sacó a pasear la zurda que le dio fama. La dejó donde se embarcan las embestidas, tiró de ella y por un momento: ocho, nueve o diez naturales --¡que ya son!-- desengañó y convenció al del Puerto de San Lorenzo con mando, temple y largura. Por la diestra también robó varios... hasta que la baja casta afloró y pinchó un faena que llevaba oreja. 

Ese nivel al natural no se volvió a ver el día del patrón. Ese día dos cosas fueron muy claras: la casta y seriedad de la de Alcurrucén y el sitio de Miguel Ángel Perera. Por partes, dos toros pusieron alto el listón. El primero de la tarde, 'Pandero' en noble y enclasado, planeando por el derecho; y el tercero, 'Peladito', una tromba embistiendo, con fijeza, pies y mucho que torear. Con éste Miguel Ángel Perera marcó la diferencia. Mucho sitio, temple y seguridad en su mano diestra, que movió baja y certera, llevando agarrada la embestida. Las dos orejas no cayeron por la falta de redondez con la zurda, aunque por ahí también tragó y hubo nivel, porque la espada no fue rotunda del todo o porque el puntillero --y me da que es por esto-- marró. Fue una oreja, la primera de a pie de la isidrada. 


Mediada la corrida ya habían saltado dos toros de puerta grande y ni cortos ni perezosos, tuiteábamos: "Hablaremos de que Victorino es el mejor ganadero de los últimos 40-50 años. Los Lozano serán los segundos, no?" Porque la media de los núñez de Alcurrucén, en Madrid por lo menos, es como para detenerse.

Y luego salió otro, en lote de Perera otra vez, más en manso en sus arreones, que también metió a diestras, su mano de confianza y poderes. Con la que somete y puede de verdad. Con la zurda no hubo acomple, es decir, no impuso su orden el toreo. La faena quedó coja y al final pareció rellenarla perfectamente con las manoletinas, pero la estocada no fue en regla y la petición no cuajó. Ovación. Las vueltas al ruedo ya no existen. La torería anda tímida o no se lo acaba de creer cuando de verdad se la merece.

A Ángel Teruel el salió un toro para confirmar, que ni en sueños. Fue ese 'Pandero' con un temple y nobleza especial. Teruel, pese a lo nuevo que está sacó oficio y añejo gusto en las formas, muy recias. El incio por abajo y ganando terreno. El sobrio toreo en redondo. O ese lujo de trinchera enorme que dejó. Más no se sintió del todo y por la izquierda tampoco cuajó aquello. Era toro de triunfo, pero fue de confianza, de sentirse capaz. Se captó la idea, pero faltó creérselo de verdad. Y la pena es que toros así, de tan cantada clase al embestir, a la ida y a la vuelta, no salen todos los días, y menos en Madrid. Mansote le salió el sexto, buena oportunidad para mostrar la otra cara, pero se le medio rajó.


Castella no vio el momento de arrear de verdad. Chocó contra la sosez de su primero, que ni humilló ni tuvo fondo. Y con el manso cuarto medio lo convenció a derechas y la izquierda ni la cató. A Castella le faltó convicción y material.

Alcurrucén, en definitiva, echó dos toros como para abrir la puerta grande Madrid. Perera estuvo a punto. La zurda y la espada no la acabaron de empujar. Pero demostró sitio y poderes con creces. La zurda mandona surgió con El Cid la víspera con toros inmaduros del Puerto de San Lorenzo.

[VÍDEO 14 DE MAYO] [VÍDEO 15 DE MAYO]

14 mayo 2013

san isidro 2013/ toros del puerto de san lorenzo para esta tarde


Foto :: Juan Pelegrín

Toros de El Puerto de San Lorenzo para esta tarde en Madrid, con el San Isidro ya listo para su primer tramo de carteles fuertes. Esta tarde, confirmación de alternativa de López Simón con El Cid y Daniel Luque. El toro de la foto es 'Caratuerta'. Se lidiará en segundo lugar.

"varias lecciones de buena lidia" (vídeo de la corrida de josé escolar)

"...Viendo la de Escolar se pudieron repasar varias lecciones taurómacas de buena lidia y nadie se aburrió. La clase, digo, la tarde fue amena, intensa, con sus cimas de emoción y con sus fallos evidentes. Y de esos hubo dos: al principio y al final. Ahí solamente falló la corrida. Entre tanto, se lidiaron cuatro con mucho contenido y por eso se sigue hablando de la corrida."


san isidro 2013/ david galván tiene forma y fondo

En claro de la tarde de ayer, que fue de menos a más en lo que aburrimiento y tostonaco se refiere, una cosa sacamos: que David Galván tiene forma y fondo, que es diferente. Tiene tanto gusto como tierno está. Su gesto de torero es inconfundible y el valor lo lleva bien calado. Lo enseñó en València y Madrid con dos días de diferencia con la misma naturalidad.





[VÍDEO]

Vía :: El Mundo | Por Zabala de la Serna.

Confirmó alternativa David Galván con una serenidad pasmosa. Ordenadas las ideas en el peso de la lidia que dirigió personalmente. Ordenado el ruedo. La primera vez que se paró fue en el quite. Capote a la espalda y medido. El toro de la confirmación escondía más de lo que enseñaba. Armónico y serio, preciosas hechuras. Ni una arista. Irían por dentro. Genio. Sin terminar de humillar, ya se le venció en el cite en largo de la primera tanda tras la apertura. ¡Uy! Dos derechazos y otra vez por dentro el toro. La izquierda en los medios. Tres naturales buenos y se cayó la muleta de las manos al ir al rematar el de pecho. En la siguiente tanda, el de La Palmosilla, que se iba mordiendo la mala baba, se lo echó a los lomos. Mucha suerte no salir herido con esas dagas. Volvió a ponerse sin perder la tranquilidad por la izquierda ya con el toro desarrollando todo al final de la serie. Lo quiso coger de nuevo. Resolvió bien.





Fotos :: Juan Pelegrín

digo la mía sobre la de josé escolar

La resaca dejada por la corrida de José Escolar ha sido duradera y ayer vimos cómo pasaba por encima del tostón de La Palmosilla y sus excusas y todavía se seguía hablando de ella. Tantos matices sacó la de Escolar, tan variada fue, que descolocó a casi todos. Porque no se comió a nadie cuando muchos esperaban las peores de las ideas y vender eso del toro imposible de torear, y porque al mismo tiempo sacó casta evidente y palpable, bravura en ciertas en ocasiones y una gama de posibilidades muleta en mano, siempre desde la disposición plena, la claridad y la ausencia de dudas.


No, que no, que el toreo no surge así como si nada. Y de seis hubo cuatro que exigieron, eso: el toreo. El que impone el mando. Embestidas no regalaron ni una los Escolares. Hasta el caso más evidente de bravura exigió una disposición tremenda, casi diría que inhumana. Por eso tal vez a más de uno le faltó un toro rompiendo a embestir con franqueza. Eso no pasó, es verdad. Como también lo es que  viendo la de Escolar se pudieron repasar varias lecciones taurómacas de buena lidia y nadie se aburrió. La clase, digo, la tarde fue amena, intensa, con sus cimas de emoción y con sus fallos evidentes. Y de esos hubo dos: al principio y al final. Ahí solamente falló la corrida. Entre tanto, se lidiaron cuatro con mucho contenido y por eso se sigue hablando de la corrida. De si el cuarto fue tan bravo o más. Qué intenciones escondió el quinto. La disposición que exigieron tercero o el segundo.

Delante de tan seria corrida de José Escolar, porque además de eso, esto: fue seria y no admitió reproche en su presentación; tres tíos: Rafaelillo, Fernando Robleño y Alberto Aguilar, que ya de partida, desde el mismo momento en que se anuncian sumán ese mérito. Respirar conforme y verse anunciado con una de José Escolar, ya debe de ser una hazaña. Y luego, ir sumando más méritos según el toro va planteando retos a la lidia.

Destacó Alberto Aguilar, que hizo faena de oreja, de vuelta al ruedo, y 'esa afición' no le dejó disfrutar después de tragar paquete para hacer el toreo ante aquel albaserrada cárdeno claro, avacado livianidad y trapío sobrado, pitones vueltos y hechuras de antes. Así lo exprimió: muy serio y capaz, firme y templado. Y el toro sacó la bravura y, por cierto, nobleza: a merced lo tuvo y lo perdonó. Le movió muy bien los pitones tras un inicio perfecto por abajo y dominando los terrenos en todo momento --en eso destacó también Aguilar, en el dominio de terrenos en sus dos toros, lo que pasa es el sexto se rajó--. Más claro el derecho, tras una primera serie por ahí, se fue a convencer por el izquierdo y a la vuelta se apuntaba otro tanto: había mandado sobre ambas manos. No darle la oreja o permitirle dar la vuelta al ruedo dice poco de la afición de Las Ventas: había méritos sobrados.



El segundo de la tarde también le dio opciones a un Fernando Robleño arropadísimo por Las Ventas. Fe ciega, fue la afición la que fue cantando aquello. Casi por delante vio que Robleño debía ganar la acción, dos pasos para que hubiera repetición en la embestida, que no se venía sola, sino que había que estar más que correcto, por delante: ganando la acción.

El cuarto, Bustillo II, fue bravo en varas en tres puyazos, cada uno con mayor fijeza. Tranco y pronto en un tercio de banderillas bordado por la cuadrilla de Rafaelillo. José Mora y Pascual Mellinas saludaron.




Luego el toro sacó una voracidad que cortaba la respiración. La primera serie quitó el aire a todos. Las siguientes abrieron las dudas. La apuesta casi inhumana. Toro bravo, encastado y, además, con sentido. Siempre que tomá la muleta fue con todo, pero presentársela y llegar a esa línea de fuego era escalar el Everest cada vez. O a lo mejor es que Rafaelillo planteó un pelea y puede que aquello hubiera sido mejor con caricias.



El quinto fue otro tío que exigió poder y convicción, y al final sacó peligro muy a las claras. A uno viendo aquel  toro, 'Bustillo I', por lo poderes que demandaba, se le vino el nombre de El Juli. La tomaba por abajo, a veces se vencía hacía adentro de mala manera, pero luego se engallaba y radigrafiaba. Se orientó la casta. Robleño no se confió.

Primero por parado, áspero y faltó de entrega y el sexto por manso y rajado pusieron a una buena tarde de toros y toreros un inicio y final bastante mejorables. Pero lo dicho, la resaca y las conversaciones provocadas por la corrida de José Escolar todavía duran. Por eso este post todavía tiene bastante sentido.