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10 octubre 2013

vídeo de la tarde del 9 d'octubre en valència, última corrida de la temporada 2013

Vídeo de la última tarde de la temporada en València, el 9 d'Octubre, con seis matadores valencianos: Ángel de la Rosa, José Calvo, David Esteve, Sergio Ferrer, Alberto Gómez y Pedro de Flora.

la tarde tuvo su mayor sentido en lo que al arte de torear se refiere en el primer capitulo: en la torería añeja de Ángel de la Rosa. Naturalidad y poso.

Toros Valencia 9 d'Octubre Ángel de la Rosa y más... from cornadasparatodos on Vimeo.

09 octubre 2013

la torería añeja de ángel de la rosa y la cruda realidad


 La última tarde de toros de la temporada en València fue verdad y realidad. Cruda desde que los tres anunciados fueron cayendo ante el toro: Manuel Escribano, Joselito Adame y Jesús Duque plasmaron la realidad de la sangre y perdieron la valencianísima fecha del 9 d'Octubre. Y cruda desde que puso la oportunidad a seis valencianos, seis, arma de doble filo, ante una corrida de Lagunajanda tan atacada, exagerada y basta en la gama que va del castaño al colorado y que en su dos negros tuvo expresión, otra actitud y otra aptitud.

Dos negros que llegaron en cuarto y quinto lugar. Hasta entonces la tarde tuvo su mayor sentido en lo que al arte de torear se refiere en el primer capitulo: en la torería añeja de Ángel de la Rosa. Naturalidad y poso. Ni una brusquedad. Mientras a algunos al finalizar el paseíllo con el himno se les ponían los pelos como escarpias, De la Rosa cerró los ojos mientras sonaba aquello del "per ofrenar", y pareció soñar el toreo con una medio sonrisa que duró --la sonrisa y los ojos cerrados-- hasta que el cassette acabó el tema.

Y lo quiso soñar De la Rosa ante ese castaño ojo de perdiz que abrió la tarde. Mas el toro, flojo y escaso de celo, tuvo la nobleza y un pitón derecho de mejores formas, que el izquierdo muy suelto. El viento también molestó. Pero Ángel de la Rosa reivindicó su torería de culto. Naturalidad. Los hombros caídos, la mano que no torea relajada y ese trazo que se trae la embestida templada y se la pasa por la faja. El sabor. La toreía. El toreo plasmado por quien lo vive, lo siente y no puede dejar de serlo. La estocada caída. La petición, la negación de la oreja. La ovación y la torería que en ocasiones no está para dar vueltas al ruedo pedigüeñas.

La tarde a partir de ahí encalló. El segundo blando fue devuelto. El sobrero tuvo nobleza, cierta fluidez, pero cierto desorden atropellado. A la pizca de casta le falto poder. José Calvo no acabó de encajarse. El tercero fue rajado, muy descastado. Ni medio. David Esteve se estrelló.

El cuarto, en negro, ya tuvo otra forma, otro gesto. Otra actitud, otra condición. Nobleza y son cuando se le hicieron bien las cosas. Sergio Ferrer que dejó al toro lucir en varas, acusó la falta de experiencia. No hubo mando ni seda en las telas. La faena se alargó en exceso sin lucimiento y la suerte suprema se demoró con el toro ya parado, encogido, aburrido.

Alberto Gómez demostró voluntad ferrea ya en las gaoneras que le tragó pese al viento al cuarto a pie firme. Muy ajustadas. Su quinto fue el otro negro. Toro de notables embestidas por ambas manos. Aprovechó su vieje Alberto Gómez, ofreció distancias, ligó, más bien encadenó los pases y le puso ganas. No es un fino estilista, está verde y tiene algún que otro vicio, pero poco le faltó para tocar pelo y pedir sitio en Fallas por derecho. Es todo voluntad. Buena fue la estocada, pero tres descabellos le quitaron la opción de trofeo.

Toro de poder el castaño sexto. Lo demostró en el caballo. Bruto y áspero, su condición fue a más en la muleta de Pedro de Flora (me gustaba más como Lumbrerita), que acabó por estrellarse ante el toro más complicado del sexteto de Lagunajanda.

La realidad en crudo. Lo complicado que es el toreo y lo natural que es cuando sale desde la pureza auténtica. Se vio en la última tarde de la temporada en la Plaza de toros de València. Hay que tomar nota.


PS: Por cierto, hubo un momento desagradable en el tendido. Por unas pancartas en la primera naya de los tendidos cinco y seis contra empresa y diputación. El problema se resolvió tarde --cuando salía el quinto toro-- y mal, con mucho ruido y policia nacional de por medio. Un error, porque el pobre diablo de las pancartitas solo buscaba hacerse de notar. Y lo consiguió. Pero lo que no me gustó es que a dos de los pocos buenos aficionados de la plaza, cual sospechosos por estar cerca de las pancartitas que apenas de leían, se les movió del sitio, cuando ayer no había casi nadie en el suyo correspondiente.

Y a todo esto, con los antitaurinos insultándonos a cinco metros de la entrada de la plaza. Ahí la policía no va. Lamentable.

En fin... ¿y ahora, además de Morante, de qué cosas positivas nos acordamos de las sucedidas este 2013 en València?

Venga, que las Fallas 2014 ya están a la vuelta de la esquina.

10 octubre 2011

todos los bueyes de valdefresno

Todos los bueyes de Valdefresno los echaron ayer en València ante la sorpresa y caras de incredulidad de la bendita afición que no quiso perderse (cerca de media entrada) un cartel al que le sobraba interés. Porque Ángel de la Rosa es torero de culto, Leandro sabe hacerlo e Iván Fandiño está que se sale esta temporada rebosando valor y torería. Sobraban los motivos y si la cosa hubiese roto en algún momento más de uno se habría llevado un pellizco bueno de toreo y emociones para pasar el invierno ya que hoy, con este amplio surtido de bueyes, y esa ha sido la gran pena --el tostón ha sido de premio--, en el 9 d'Octubre --festa de tots el valencians amb blau i sense blau--, València ha cerrado la temporada hasta que broten las Fallas de 2012.

La corrida de Valdefresno llegaba impecable. Con trapío y lustre. Mazorca blanca y pitón negro y reluciente. Astifina, con las puntas para arriba. Honda la corrida. Salvo el atacado y badanudo primero, el resto más apretados y entipados. Pero ni por esas. Los cataron y no ofrecieron nada, no entregaron nada, se rajaron en cuanto les exigieron, como auténticos bueyes de carreta. Falta de casta y bravura mucha menos, la mansedumbre al alza y ninguna voluntad. Seis de seis: vaya petardo.


Toda la disposición y voluntad la trajo Iván Fandiño a València, justo como ha venido demostrando en toda su temporada en la que quien firma no ha dejado de maldecir aquella cornada de Málaga y la forzosa ausencia en Bilbao, donde seguro se habría comido el mundo.

Pero en València sus toros, los dos, no le duraron más de cuatro tandas. Los cuidó, les dio lo justo, al primero le comenzó faena con un cambiado por la espalda de atrangantón, protestando el toro, rebrincándose a cada inicio de tanda. Llegaba a la altura de los muslos y el toro no iba metido en la muleta. Fandiño, valor y aguante y sólo tres series, cada vez el toro más reticente hasta pararse de forma desesperante.

Y es que no había toro, sólo bueyes, todos los bueyes de Valdefresno. La esperanza del sexto se desvaneció a las primeras de cambio. Abanto, de aquí para allá, esperando a ver si en el último tercio se centraba aquello. Y no: una tanda y el toro puso tierra de por medio con destino a chiqueros. Allí murió más como buey que como toro bravo.

El primero, si puede decirse, fue el mejor de una corrida muy a menos. Le sobraron kilos y le faltaron fuerzas. Flojo, lento de movimientos, embistiendo al ralentí. De la Rosa, que le había brindado a Simón Casas, sin apretar, a la velocidad del animal. Faena demasiado larga, sin emoción alguna.

El segundo no tuvo ninguna fijeza, ninguna entrega y embistió cada vez como le dio la gana. Leandro tiró líneas. El acuerdo estaba complicado y más todavía con cuarto y quinto.

El cuarto huyó de los intereses de De la Rosa y su intención de sentirse torero una vez más. Y con el quinto, abanto y corretón, no pasó nada. Tampoco es que Leandro lo intentase en exceso. Si se hubiese doblado de inicio a lo mejor podría haber pasado algo más. Pero tampoco demasiado, la verdad. La casta nunca fue característica de los buyes de Valdefresno.


PS: Desde València, hasta las Fallas con amor ;-)

06 octubre 2011

bous a valència per al 9 d'octubre


L'any passat amb la plaça en obres no es va celebrar cap festeig per el 9 d'Octubre. Enguany, doncs, torna la Fira de la Comunitat per a tancar la temporada a la Plaça de Bous de València amb una correguda de jònecs i una de bous.

El cartell del 8 d'octubre té pocs al·licients, la veritat. Els jònecs seran de Los Chospes per a Manuel Fernández, Antonio Puerta i el valencià David Sevilla que es presentarà amb picadors.  Axina que tot el passe de bo, això que s'endurem.

Però, el cartell per a celebrar el 9 d'Octubre està carregat d'interessos per als aficionats amb tres toreros que saben fer el toreig com Ángel de la Rosa, Leandro i Iván Fandiño i una ganaderia, Valdefresno, de la que es poden esperar bous que isquen encastats i, segur, molt ben presentats.

Bou de Valdefresno per al 9 d'Octubre. Foto :: torosvalencia.com
 


08 mayo 2011

victorino se lleva el mano a mano con miura

El Cid con el Victorino sexto de la tarde.

Plaza de toros de València, 7 de mayo de 2011. Mini feria de la Virgen. Toros de Miura (1, 3 y 5) y Victorino Martín (2, 4 y 6). Ángel de la Rosa (ovación y una oreja), Juan José Padilla (palmas y una oreja) y El Cid (silencio y una oreja). Algo más de media entrada (unas 6.000 personas). VÍDEO

El guión lo escribió el toro. Los toros de Miura y Victorino, que por primera vez en la historia compartían cartel de esta guisa. La tarde por eso ya valió la pena. Pero si hay que hacer balance y apuntarle a uno de los hierros la victoria, ésta es para el de la A coronada de los albaserradas. Por presentación, por casta y poderes demostrados estuvieron muy por encima. Dos toros, uno muy importante, frente a uno sólo de Miura muy normal. Los espadas salieron a oreja por coleta como premio al esfuerzo de Ángel de la Rosa; al particular savoir-faire de Padilla con estos hierros; y a la zurda de El Cid que tan pronto como deslumbró, se encogió y justo le vino para agarrar una oreja que al de Salteras debe saber a poco.

El Cid, por su condición de figura, había puesto en noticia esta tarde allá por enero cuando decidió apuntarse al mano a mano entre Miura y Victorino. Era la primera vez que se enfrentaba a un toro procedente de Zahariche y la primera que en Valencia se daba el binomio Cid-Victorino que tan ilustres páginas de Tauromaquia ha escrito en la última década.

Y El Cid se estrenó con un Miura, el tercero de la tarde, llamado 'Sanluqueño' gradón y feo, muy escaso de fuerzas, con un pitón izquierdo prácticamente imposible y cuarto y mitad de recorrido por el derecho. No se dio coba el de Salteras porque tampoco hacía falta. Con Miura tendrá una ocasión más en Nimes allá por junio. Con Victorino, allí también, seguro que hay más.

El segundo del lote de El Cid, el sexto, fue un Victorino cinqueño, bien presentado, bajo de manos y serio por delante. Se llamaba 'Cuco' y fue el toro de la tarde. De salida fría y sin recorrido. En varas cumplió y la brega de El Boni fue para bien. También para calentar sirvieron los buenos pares de Curro Robles por los que se tuvo que desmonterar. Por cierto, ¿y Alcalareño?

Toro encastado, de embestida vibrante y muy humillada. Muy en victorino, como hacía tiempo que no veíamos y eso que hemos visto esta temporada los de Castellón y Sevilla. El Cid deslumbró con su zurda y en dos series puso a hervir la plaza. Fueron naturales de mano baja, largos y muy enganchados por delante. Hubo emoción e intensidad. Mas luego el corazón de El Cid dejó de bombear fuerte, el brazo se le encogió, la firmeza perdió su equilibrió y el mando y buen gobierno lo perdió el torero en favor del toro, que empezó a ganar terreno. La faena no volvería al retomar el nivel incial, las prisas mandaron e incluso por estas perdió El Cid de forma torpe la muleta en dos ocasiones. No llega a matar de un espadazo y se le escapa una oreja que se antoja demasiado poco ante toro tan importante y que posibilitaba un triunfo mayor si se hubiese decidido de todas, todas, a crujirlo por naturales.

Ángel de la Rosa fue quien más sumó pese a su falta de rodaje. Resolvió con esfuerzo, mucho mérito y torería. A su actuación le faltó ajuste, cruzarse más. Sobre todo con el renqueante Miura que abrió tarde, flojo y noble, con buenas intenciones y galope a la hora de embestir. No hubo acomple completo y por no cruzarse se le coló en dos ocasiones. Mató de dos pinchazos y buena estocada. Luego el putillero daría un sainete.

Mucho mejor De la Rosa con el buen Victorino que hizo cuarto. Muy serio, con buen son, pero sin acabar de entregarse. Faena templada y de buen gusto, presentando bien la muleta y ofreciendo distancias, pero sin apretarse. También es cierto que al toro le faltó humillar y sobre todo sin alcanzar a rematar. De la muleta salía como distraído, apuntando tablas. Estocada certera y oreja.

Padilla leyó mejor la tarde y se entregó desde el principio. Al Victorino que hizo segundo lo saludo bien de capa, lo quitó por faroles y lo banderilleó con espectacuaridad. El toro, de nombre 'Minguero' fue bravo en el caballo. Fijo y empujando con los riñones tomó la primera vara y en la segunda el picador le dio a traición y por ello se llevó una buena bronca de un Padilla que acabaría quedándose sin toro. El animal llegó al último tercio muy aplomado, nada que ver con el buen son que había demostrado de inicio. Lo mejor, la gran estocada del jerezano.

Padilla puntuó con el Miura que hizo quinto. 'Rescatado' se llamaba y fue, dentro de la normalidad, el de mejor condición de entre sus hermanos de camada. Y eso sí, muy feo, con hechuras de becerro grandón, muy a la antigua. Padilla sacó tajada de la nobleza y le recetó de salida, así sin más, un puñado de chicuelinas como si de Pedro por su casa se tratara. Tiró por la senda del bullicio y entre todo ese ciclón sólo una buena serie en redondo muy templada. Lo demás, todo muy para la galería. Mató de pinchazo y casi entera fulminante tras la que por poco resulta prendido, originándose un pequeño drama con el rostro ensangrentado que desembocó en petición y la consiguiente oreja.

La apuesta de Simón Casas resultó pese a la adversidad metereológica. La lluvia y falta de previsión de la empresa a punto estuvo de mandar al traste el festejo. A la hora de comienzo del festejo el ruedo tenía agua suficiente como para plantar un arrozal. Bomberos achicando, monosabios esparciendo serrín y areneros arreglaron el ruedo. La lluvia se mantendría interminente pero sin llegar a la tromba caída hora y media antes del inicio. Y aún así, la plaza registró más de medio aforo compitiendo con el fútbol y todo. Hay cosas que no se entienden: La clara apuesta por este festejo con una importante promoción choca con la falta de previsión empresarial posterior. Menos mal que al final la tarde salió adelante y reivindicó al toro como verdadero protagonista. La apuesta debe tener continuidad. Por el bien de la fiesta y la imaginación, siempre y cuando ésta no sea al servicio de los acomodaticios intereses de taurinos de postín a los que es prácticamente imposible sacar del 'más de lo mismo'.

07 mayo 2011

miuras y victorinos para ángel de la rosa, padilla y el cid, hoy en valència

Abre sus puertas esta tarde la plaza de toros de València con el cartel más esperado, rematado e imaginado de la temporada. Lo hemos viniendo diciendo desde que se anunció y ya antes, en plena gestación, se había convertido en noticia. Es la reivindicación del toro y una tarde, que al contrario que muchas, no es ni mucho menos previsible. Por primera en un mismo cartel se anuncian dos de las ganaderías de más leyenda y renombre en una especie de mano a mano: Miura y Victorino. Tres y tres y dos encastes tan diferentes como tremendamente definidos. El aficionado, hoy sí, tiene obligación de asistir a la plaza.

Y enfrente de los miuras y victorinos, tres espadas diferentes por historia y tauromaqua.

Ángel de la Rosa, el valenciano al que nadie invitó a la presentación del cartel en Sevilla (!?), es el único que de verdad necesita una tarde así, con esta repercusión, y al que nadie hasta el momento ha echado las cuentas que merece. Es torero de culto y pese a su veteranía tiene mucho que decir. Ni los hierros ni el cartel ni el compromiso le vienen grandes.

Juan José Padilla hace temporada tras temporada, así: de Miura a Victorino y tiró porque me toca. Y eso le honra y así es como se ha hecho de respetar. La verónicas del otro día en Sevilla son su más reciente reivindicación.

Y por último, El Cid. Él fue, por su carácter de figura, quien dio al cartel carácter de noticia cuando dijo que sí, que se apuntaba al mano a mano ganadero de València y también al de Nimes del próximo 11 de junio. Sus páginas con Victorino forman parte de la historia de la tauromaquia, pero hoy es la primera vez en su carrera que Manuel Jesús 'El Cid' lidiará un toro de Miura. Es un gesto figura al que llega con necesidad de reivindicarse. El Cid en las últimas temporada está en continuo reencontrarse consigo mismo.

La tarde, por lo tanto, cuenta con todos los alicientes. Sólo falta que resulte, que no decepcione a nadie. Los toros, tres de Miura y tres de Victorino, pasaron el jueves el primer reconocimiento.


Vía :: Torosvalencia.com |

Por parte de la ganadería de Miura han sido aprobados:

 Jerezano. número 56, cárdeno, de 569 kilos y nacido en febrero de 2007.


Rescatado, número 41, negro listón, de 543 kilos y nacido en marzo de 2007.


Sanluqueño", número 78, cárdeno oscuro, de 587 kilos y nacido en enero de 2007.

De la divisa de Victorino Martín los toros aprobados, todos ellos cinqueños, son:

 Cuco, número 72, negro entrepelado, de 534 kilos y nacido en enero de 2006.


Miguero, número 99, negro entrepelado, de 512 kilos y nacido en marzo de 2006.

Pastelero, número 108, negro bragado, de 558 kilos y nacido en marzo de 2006.

28 abril 2011

más promo para el mano a mano miura vs. victorino

La corrida del próximo 7 de mayo en València se presentó ayer en Sevilla. Seguramente queda un poco lejos, más cuando en aquella ciudad todavía estarán en plena feria. Pero bueno, la afición está prácticamente obligada no fallar. El cartel, ya lo hemos dicho más de una vez, es el mejor y más original que ha programado Simón Casas Productions y por eso todo el autobombo que le están dando...

19 abril 2011

la afición tiene un compromiso en valència el próximo 7 de mayo

 El cartel del próximo 7 de mayo, el del mano a mano ganadero entre Miura y Victorino, con Ángel de la Rosa, Juan José Padilla y Manuel Jesús 'El Cid', es, ya lo dijimos con la presentación de la pasada feria de fallas, el mejor confeccionado por la empresa Simón Casas Productions.

Y de todas las anunciadas, la única fecha que de verdad llama la atención sucede en mayo: el mano a mano entre Miura y Victorino con De la Rosa, Padilla y El Cid, que se ofreció subiendo un escalón al que no llegan --o al menos no se ofrecen como el de Salteras-- el resto de figuras

Originalidad a partir del toro, los miuras y los victorinos. Y un cartel que cuenta con el especialista, la figura y un torero de culto (local). Podrá gustar más o menos eso del tres y tres, pero si la corrida la leen todos a partir del toro, a la tarde con motivo de la festividad de la Virgen se le podría dar un interesante argumento para disfrute de los aficionados.

Es por eso que la afición tiene un compromiso en la plaza de toros de València el próximo 7 de mayo. La afición al toro, que en València es legión. No debería faltar nadie porque si no se estaría dando la razón a la misma empresa, a los mismos taurinos que programan festejos insustanciales al gusto de las figuras echando mano del medio toro de forma abusiva. Por una vez que se equivocan no vamos a fallarles.

Luego la tarde saldrá como saldrá. Eso es otro cantar, pero dudamos de que alguien se vaya a aburrir.

Para hoy, por cierto, estaba programada la presentación (?) del cartel que se conoce desde hace casi tres meses y que ya fue presentado a finales del pasado enero. La trágica actualidad por la muerte de Juan Pedro Domecq ha obligado a cambiar los planes.

Y la verdad es que Simón Casas ya explicó el pasado 28 de enero cómo se gestó tan atractivo cartel:



Entonces, ¿por qué motivo volver a repetirse con otra presentación? ¿Quién tiene hambre de medios?

El fin de semana del 7 y 8 de mayo tendrá más atractivos en los que la ganadería de Victorino Martín también será protagonista. Así el domingo a mediodía se celebrará un festejo popular con la suelta de seis victorinas con motivo del 50 aniversario de la ganadería del de Galapagar. Y por la tarde, novillada de Manolo González para los novilleros Juan Vicente, Pascula Javier y Víctor Barrio.

28 enero 2011

así se gestó el mano a mano miura vs. victorino de mayo

Simón Casas explica como se gestó el mano a mano Miura vs Victorino que lidiarán Ángel de la Rosa, Juan José Padilla y El Cid el próximo 7 de mayo, dentro de la mini feria de la Virgen.

25 julio 2010

feria de julio 2010/ vídeos de la corrida de la quinta con ángel de la rosa, rafaelillo y tomás sánchez

Vídeos de la interesante corrida de La Quinta lidiada por Ángel de la Rosa, Rafaelillo y Tomás Sánchez en la última corrida de abono y de la temporada en la plaza de toros de València en 2010.



Via :: Aplausos |



feria de julio 2010/ el puyazo de esquivel a uno de la quinta

Vía :: Aplausos | Juan José Esquivel encumbró la suerte de varas, gracias a su matador, Rafaelillo, que dejó lucir de lejos al toro 'Pajarillo' de La Quinta. Fue el puyazo de la feria y el de muchas ferias. Ver al toro arrancarse así, a Esquivel picar en la yema y la posterior ovación, fue todo un cúmulo de emociones.

feria de julio 2010/ la quinta, de la rosa, rafaelillo y sánchez: un respeto



Feria de Julio. Plaza de toros de València, 24 de julio de 2010. Toros de La Quinta para Ángel de la Rosa, Rafaelillo y Tomás Sánchez. [VÍDEO]

Venía La Quinta a poner el sello torista a la Fira de Juliol y se lo puso con primeras y con segundas. Atiendan: de primeras la corrida, sin superar de media los 500 kilos, lucía un trapío de aupa y edad. Seriedad en la mirada, en las defensas, en el cuerpo. Los cárdenos para imponer respeto no necesitaban más. Luego, con segundas, su comportamiento desarrolló bondad infinita; nada de terror ni mala leche. Nobleza y más nobleza sobre una casta que modelar. Lo que viene siendo el toro bravo que las figuras, de enterarse, se rifarían. Pero mejor que siga todo así, porque que las figuras destrozasen en diez o quince años el encaste santacolomeño sería intolerable.

Los de La Quinta infundieron respeto y la terna los trabajó desde la pureza. Tocaron pelo Rafaelillo y Tomás Sánchez, y Ángel de la Rosa, si llega a manejar con tino la espada, abre la puerta grande con todo merecimiento.

De la Rosa es torero de pulso, tacto y suavidad; de tremenda confianza en sí mismo, y de culto también. Sino, no se entiende que ahí siga si no es por un su propia afición y por la legión que lo espera.

De la Rosa guarda el secreto del toreo y cuando tiene ocasión lo expresa con tremenda sencillez y naturalidad. Su primero, de irreprochable trapío con 486 kilos, no se acabó de desplazar de salida. Mal picado, llegó con la preguntas por resolver al último tercio y con sólo dos pistas: ni le sobraban las fuerzas ni terminaba el viaje. De la Rosa decide echarle el pulso al natural, sabiendo que por arriba nada y que la entrega no es gratuita.

El santacoloma embiste al ralentí, mete la cara y remata con sus dos velas por encima del estaquillador. Ángel le traga, le pone la muleta adelante una y otra vez, al hocico, con un temple especial, sin crispación alguna, así hasta que consigue el muletazo rematado. Una vez, luego otra y otra más para demostrar que no es casualidad eso de que guarda en su interior el secreto del toreo: ese que necesariamente carga la suerte, cimbrea la cintura, alarga el trazo hasta el remate en la cadera e incluso hasta se recrea en la suerte cuando llega el momento.

Pero el imperdonable error a espadas --susto del golpe en el pecho incluido-- volvió a mandar al garete un triunfo seguro con el toro que había brindado a Amelia y Teresa, las hijas de Ricardo, de Catarroja, muy amigo de Ángel y también de uno, y que había fallecido no hace todavía un mes. Por su memoria fue el buen toreo, la ovación y la vuelta al ruedo tras petición.

Con idéntica torería se expresó De la Rosa con el cuarto, pero le faltó transmisión al enemigo. El gusto del torero volvió a primar y de no ser otra vez por los malditos aceros, otro gallo cantaría no ahora, que también (porque le hubiese supuesto una oreja), sino desde hace mucho tiempo para un valenciano llamado Ángel del Rosa.

Rafaelillo, que hizo el paseíllo destocado --manda huevos como está el toreo--, cortó una oreja a su primero por una faena de cercanía, de llegar muy mucho. Ahí el murciano se siente bien y lo demuestra. El de La Quinta tampoco es que lo impidiese, es más: lo pedía. Mejor y más profundo por el izquierdo, Rafaelillo se dio el gusto de sentirse, relajarse, rematar y torear al ralentí, tras sacudirse esa mosca de las corridas duras que casi siempre le acompaña. Oreja meritoria tras buen espadazo.

Tomás Sánchez sacó nota y una ovación, como Rafaelillo, en el recibo a compás abierto al tercero. Pero el Santa Coloma se pone agrio. Ni acaba de entregarse ni mete la cara en la muleta con claridad. La casta no le sobra y ese toro es la línea que no debe sobrepasar un Martínez Conradi que ya ha puesto a sus toros a tiro de las figuras.

El quinto fue un señor, de nombre 'Pajarillo'. Un pavo que para imponerse no le hacían falta más de 510 kilos. Manseó y midió de inicio, pero se vino arriba en el primer tercio. Así, el segundo puyazo de Juan José Esquivel fue el de ésta feria y también el de muchas. Cita el picador al toro, el toro se fija, escarba, lo piensa, lo repiensa y se lanza: puyazo en toda la yema y ovación de las que ponen los pelos de punta por todo lo que significa la lidia y la bravura. Un lujo, que desaprovechó a espadas solamente, Rafaelillo.

La suerte le tenía que sonreír a Tomás Sánchez sobre la campana y con sabor agridulce, y así fue. Y tenía que ser el sexto, toro serio y de pensamiento abierto que le permitió decir, dictar y sentir el toreo al de Rocafort. Muy despacio, con gusto, cargando la suerte, recreándose en la embestida lenta, cortando una oreja tras llevarse un puntazo que venía a decir: nada de lo visto es fácil ni mucho menos, todo tiene importancia cuando al toro la casta le aflora. Un respeto a la verdad del toreo, por favor.


24 julio 2010

feria de julio 2010/ la de la quinta, una bella corrida de toros

Son muchos aficionados los que se han enamorado de la corrida de La Quinta que se lidia hoy en València. Motivos les sobran. Lo que falta es ver cómo lo hacen esta tarde, cuáles son sus intenciones. Enfrente, tres torerazos de verdad: Ángel de la Rosa, Rafaelillo y Tomás Sánchez.

09 marzo 2009

falles 2009/ vídeo de la tarde los torrestrella con de la rosa, tomás sánchez y serranito

Feria de Fallas, 8 de marzo de 2009. Toros de Torrestrella para Ángel de la Rosa, Tomás Sánchez y Serranito.

fallas 2009/ de la rosa, su sabor otra vez

De los toreros, uno que el aficionado mima y respeta es Ángel de la Rosa. Y es una pena que sólo sea el aficionado valenciano quien lo haga, y que en el resto del orbe taurino no se le pueda disfrutar. De las pocas ocasiones en que se viste de luces suele ser en Valencia y sus faenas son ejemplo de torería y más. De toreo a la verónica y al natural. De pureza y sinceridad.

Si bien le faltó empujar más, sobre todo en el cuarto y acertar con el temple, su tarde dejó un sabroso recibo al primero, ganando terreno y echando la pierna adelante y encajándose perfectamente desde el primer segundo de contacto con el toro. Cimentada la faena al natural, ha derrochado su toreo de mano baja, de compás abierto, de torear con el faldón a base de dejarlo puesto, muy de uno en uno, pero todo con empaque y el trazo muy largo. Certero en la estocada y de nuevo ese trofeo que es de nuevo un toque de atención para ver si alguien se entera.

La corrida de Torrestrella, que regresaba a Valencia, una plaza en la que ha sumado cuantiosos éxitos, ha sido terciada y muy poco ofensiva. Las cuadrillas han elegido echar por delante los tres animales de menos volumen y escaso trapío. Delataba el segundo, colorado de pelo, muy escurrido y cariavacado, o por contra el zambombo que hizo quinto de muy cortas defensas y que según anunció la tablilla pesaba 601 kilos y que acabó haciendo el marmolillo. Los tres primeros embistieron en diverso grado, también el sexto muy dulce.

Con la casta justa, la corrida coqueteó más con la mansedumbre aunque sin cantar la gallina escandalosamente. El cuarto, por ejemplo, el más hondo y serio del conjunto, se defendió cuanto pudo y tropezó demasiado la muleta de De la Rosa, que vio como se le hacía muy cuesta arriba redondear su tarde.

Este animal, de nombre Lengualarga provocó el momento de mayor emoción de la tarde cuando a la salida del primer par de banderillas emparedó al valenciano José Casanova en la tronera del burladero de matadores en unos drámaticos segundos que se hicieron eternos. Afortunadamente no pasó nada y Casanova en arranque torero puso el tercer par y acabó desmonterándose. También lo hizo en el primer toro un fijo en estos reconocimientos como es José Manuel Montoliu.

El primero de Tomás Sánchez, que sigue manteniendo el crédito que se ha ganado en más de una ocasión en esta misma plaza, fue ese feo colorado que se le parecía más a su señora madre que a su señor padre. No humilló y se defendió una y otra vez hasta que cedió ante la muleta del de Rocafort, sometedora y templada, que logró lucir y aprovechar alguna que otra buena arrancada. La estocada quedó desprendida. Luego se tropezó sin remedio con el mulo que no podía con toda su carne amorfa.

Barbarroja fue el tercero y le correspodió al aragonés Paul Abadia "Serranito". Tomó los capotes siempre como pensando en otra cosa, yendo por su cuenta y repuchando en su primer encuentro con el picador que hacía la puerta (fue el único que lo hizo, mientras que el resto de la corrida mal que bien se dejó picar sin plantear impedimentos, pero también sin entrega desenfrenada). Cantaba mansedumbre por cada uno de los poros de su sarda piel, y la incognita quedaba toda para cuando Serranito sólo con su muleta le plantease castas relaciones. Fue en la distancia y Barbarroja allá que se fue. Un trágala de los fuertes. El toro siguió en redondo la tela a una velocidad endiablada y en el centro un Serranito que o la ponía o echaba a volar en medio de aquel tornado. Aguantó el tipo, y se repitió aquello pero ya a menos. Conforme avanzaba la faena afloró de nuevo la mansedumbre y toro y torero no acordaron nada. No estaban hechos el uno para el otro.

Todo lo contrario fue el que cerró tarde, Morobito embistió de dulce y humillando y Serranito se permitió el toreo largo y templado, destacando las series de toreo al natural muy entragada la figura mientras que en redondo primero no hubo acople. Luego todo, con dos pinchazos y estocada tras aviso, quedó en nada.

21 julio 2008

feria de julio: lo de calvo y de la rosa no es casualidad (vídeo)

Valencia, 20 de julio de 2008. Toros del Marqués de Domecq y una de Lagunajanda (5º bis), para Víctor Manuel Blázquez, Ángel de la Rosa y José Calvo.

No es casualidad la torería que atesoran Ángel de la Rosa y José Calvo. Nunca lo fue. No es casualidad porque en su tarde de rigor en Valencia -parece que sea pecado darles más de una; en Valencia la empresa raciona la presencia de los toreros locales que por lo visto no atiende a los méritos del ruedo-, esta vez por la Feria de Julio, han vuelto a demostrar lo que tantas veces. A Ángel de la Rosa le han birlado la puerta grande. José Calvo ha bordado el toreo al natural con mayúsculas, dentro de una faena importante.

La corrida del Marqués de Domecq ha sido buena. De correcta presentación. Seria y encastada, aunque algo faltos de fuerza, fueron capaces de aguantar el tirón, excepto el quinto que fue devuelto, por uno de Lagunajanda cómodo de hechuras, pero con problemas. El sexto muy rajado. Víctor Manuel Bláquez, mal. En sus manos han caído los dos toros con mayor motor y los ha desaprovechado. Y ya son tres, porque haciendo memoria se encuentra uno de Cebada no hace mucho, que obligan a pensar en el futuro a corto plazo vestido de luces o a la empresa a buscar a otros toreros de la tierra para rifar oportunidades, porque me da que al mayor de los Bláquez ya no le quedan boletos.

Al contrario que a Calvo y De la Rosa, a quienes los contratos les deberían llover ya que tras cada una de sus (pocas) tardes el aficionado sale paladeando el excelente regusto que deja el toreo puro hecho con naturalidad.

Hay quien todavía sigue extrañándose ante la pasmosa tranquilidad de Ángel de la Rosa. De cómo abre la faena con estatuarios, se deja impresionar con una colada y seguidamente en el platillo para, templa y manda de la embestida. Sobre las dos manos igual de intenso, remantando atrás. Haciendo incluso preciosas unas giraldillas ajustadas. Y, claro, matando luego de pinchar y descabellando después porque de no ser así De la Rosa no recogería naranja en invierno.

Ese toro lo brindó al cielo, imagino que a Canina. Larga parrafada la que le echó. El quinto, sobrero, a Ricardo Ruiz. Ahí tuvo que apretar un poco más. No era toro nada claro y se hizo fuerte en las rayas, apretando tanto para fuera como hacia dentro, defendiéndose más que embistiendo. De la Rosa cumplió más que de sobra, tuvo pinceladas de torería y valor a raudales, y esta vez sí, metió la espada de primeras. Pero el de arriba, que antes le había obligado, por ejemplo, a desmonterarse para solicitar el cambio cuando el torero hacia la señal con el dedo o había cambiado un tercio banderillas con sólo dos pares a petición de un Blázquez fuera de sitio y totalmente desbordado, decidía no atender la petición del público de la misma manera que antes había intentado ignorar las protestas del respetable que le indicaban que el tituar quinto no era apto para la lidia e hizo como si no hasta que la realidad dejó a un toro sobre la arena haciendo como las cucarachas cuando quedan patas arriba. Vamos -léase irónicamente-, que el presidente era de un íntegro que lo flipas.

El otro momento grande de la tarde lo protagonizó José Calvo, que se encargó de hacer en los medios el mejor toreo al natural de la temporada en Valencia y construir una faena maciza desde el saludo de capa. Y hay que decirlo una vez más, no fue casualidad casualidad. Largo y templado el trazo encajada de forma natural el torero, ligando las suertes, cargándola. El toro, de dulce. La espada emborronó un faenón y ya el sexto sería el rajado de los seis.

Mención merece, una vez más, Domingo Navarro, que le hizo dos quites soberbios a Víctor Manuel Blázquez en banderillas, y pareó bien al segundo, y mejor al quinto, tanto que el público por poco lo hace saludar cuando todavía quedaba un par. Y también José Manuel Montoliu, que se desmonteró con Navarro en el segundo y bregó muy bien al quinto.

20 julio 2008

aquellas crónicas que joaquín vidal le escribió a ángel de la rosa

Hoy torean dos de mis toreros de culto: Ángel de la Rosa y José Calvo. Los toros son del Marqués de Domecq y completa el cartel Víctor Manuel Blázquez.

De Calvo ya he contado algunas cosas y espero que le abran de una vez las puertas. Condiciones tiene más que cualquiera de los que encabezan el escalafón.

Lo de Ángel de la Rosa viene de largo porque lleva más tiempo en esto. Su toreo es de quilates y son varias las faenas que guardo en la memoria. Como aquella bajo el diluvio un 9 de octubre o como estas que tan bien le escribió el maestro Joaquín Vidal y que tuve la ocurrencia que me firmase el torero a través de su prima, compañera de clase cuando iba al instituto de Benetússer.

El País, 14 de marzo de 1996


El País, 12 de marzo de 1997