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02 mayo 2009

ante la presentación de josé calvo en las ventas

Se presenta José Calvo en Las Ventas para confirmar la alternativa que le concedió Curro Vázquez en Valencia el 12 de marzo de 1997.

Son doce años los que han pasado desde entonces y no muchas más corridas, y pese a todo ha demostrado tener el toreo en la cabeza y sobrada capacidad en las contadas ocasiones que se le han brindado. La de mañana en Madrid es sin duda la más importante de su carrera. Llega tarde, pero ha ahí está su nombre en el cartel junto a los de López Chaves y Andrés Palacios y los toros Adelaida Rodríguez, que también se presentan en Las Ventas.

Llega a punto a la que será su segunda tarde de esta temporada, la tercera de ésta y la pasada. Este año estuvo en las Fallas, cortó una oreja. Estuvo bien, pero pudo estar mejor.

Feria de Fallas 12 de marzo de 2009 - José Calvo from Andres Verdeguer Talens on Vimeo.

27 marzo 2009

las fallas de enrique ponce

Poco a poco voy subiendo algunos vídeos de las pasadas Fallas, que en medio de la vorágine me fue imposible. Éste es el del 16 de marzo, el día en que Enrique Ponce logró su salida número 35 por la puerta grande de Valencia. En el vídeo están las dos faenas, premiadas con una oreja cada una, y la de Cayetano, de la que ya adelanté el momento de la cogida. Lo toros lidiados fueron de Juan Pedro Domecq.



Del 19 marzo el vídeo más completo es el de Feria.tv. Ese día torearon Esplá, Ponce, que logró su puerta grande número 36, y Vicente Barrera. Los toros fueron de Domingo Hernández y Garcigrande, una de las gratas sorpresas de las Fallas, ya que salieron muchísimo mejor de lo que nos tienen acostumbrados estos hierros y refrendaron la buena novillada que ya habían echado. Enrique Ponce le cortó las dos al toro Contador de la ganadería de Garcigrande. Puede verse aquí.


PS: ¿Alguien conserva la grabación de la transmisión por televisión de la corrida del 19 de marzo? Resulta que el vídeo me jugó una mala pasada y me gustaría tenerla. Si alguien me hiciese el favor...

25 marzo 2009

domingo navarro

Pedazo de torero de plata. Dicen que llegó a la Escuela de Tauromaquia de Valencia queriendo ser ya banderillero. Ahora es el mejor de los de su especie. Las pasadas fallas actuó actuó cuatro tardes a las órdenes del novillero Luis Miguel Casares, y de los matadores José Calvo, Luis Bolívar y Luis Francisco Esplá.

Domingo Navarro siempre está colocado y presto al quite. Magnífico banderillero y certero con la puntilla. Las imágenes del siguiente vídeo son de la novillada del 11 de marzo y de la corrida del 19, cuando su maestro Esplá lo hizo sentir especial al compartir con él su último tercio de banderillas en Valencia y brindarle la muerte de ese mismo toro.

Ya no es ningún secreto, Domingo Navarro es el mejor entre los de su especie. Aunque a él siempre le guste la discreción, da gusto verle en la plaza.

21 marzo 2009

fallas 2009/ quedaban los premios

Prácticamente de acuerdo. Sólo difiero en el toro, prefiero el sexto de Jandilla ("El sexto, de nombre Amargado, va para toro de la feria y bien mereció el premio póstumo de la vuelta de al ruedo. Toro de escándalo, pronto, con pies, bien hecho y el de más kilos de la corrida, pero nada ofensivo...") o el quinto de Garcigrande ("El toro recrecido en su casta apuntaba a alta nota de bravo, pese a su mansedumbre, y la plaza vivía en la bendita locura... se llamaba Contador, había nacido en diciembre de 2004, estaba herrado con el número 117 y marcó en la báscula 524 kilos") , y en lo que a mejor faena se refiere. Pero con esto de los premios ya se sabe, que lo que importa después es el glamour del ágape y ya que estamos, pues para José Tomás el premio a la mejor faena y para Ponce el de triunfador, cuando el de Chiva se tenía que haber llevado los dos... pero ¿y si la Dipu es capaz de juntar a los dos en una misma foto eso mola más, no?

Además, sorprende que el novillero que mejor sensación ha dejado en la feria, Luis Miguel Casares, no aparezca en la listacuando el trofeo a mejor toreo de capa de novillero ha quedado desierto. ¿Será el enésimo tira y afloja en la mal llevada relación entre la empresa Serolo y la Diputación, y viceversa, últimamente?

Hablaremos de esto más adelante. Y ahora vamos con los premios y acompañados por los comentarios que hemos ido haciendo en cada crónica.

Vía :: Mundotoro.com |

SUBALTERNOS

Trofeo Manolo Montoliú al mejor picador Antonio Saavedra

**Picó al quinto, de Garcigrande, del día de San José, al que Ponce le cortó las dos orejas.

Trofeo Blanquet a la mejor brega para Alberto Martínez
Trofeo
Paco Honrubia al mejor par para Alberto Martínez

**A las órdenes de Rubén Pinar la tarde de los Peñajara, dijimos: "Riachuelo un toro castaño muy serio y de enorme morrillo. Medido en varas pese a llevarse una puya barriobajera, contó con la capa de un templado Alberto Martínez (pareó excelente al segundo) que lo dejó en su punto..."

GANADERÍAS

Mejor novillo, Dédalo de Garcigrande

**Dijimos: "La novillada, con tres de Domingo Hernández (1, 3 y 6) y tres de Garcigrande (2, 4 y 5), fue mansa, encastada y manejable. De los seis destacó el cuarto, de nombre Dédalo, un novillo de escándalo y triunfo gordo. Le correspondió a Miguel Giménez,..."

Mejor toro, Utrerito de Núñez del Cuvillo

**Dijimos: "Los Núñez del Cuvillo parecían fabricados en serie. Blandos y con la sana intención de moverse siguiendo las telas humillados, largos y sin chistar. Tanto que poco importó que devolviesen el segundo por demasiado inválido, porque el que salió fue como para llevárselo bajo el brazo. Se llamaba Utrerito, colorado y cornalón y fue para José Tomás,..."

Trofeo Vicente Zabala a la mejor ganadería, Peñajara

**Dijimos: "La corrida fue así: seria, honda, de irreprochable trapío, con cara y, lo más importante, casta, Los seis de Peñajara tuvieron, además, lo que dice que busca el ganadero, homgeneidad. Y también fondo. Cuando se les exigía, responder les costaba poco o nada y se venían arriba al mismo tiempo. Y ni qué decir que el lote más preclaro fue el de Rubén Pinar, que a su favor tuvo la lucidez y lo que tuvo que hacer lo hizo cuanto antes, y despacio. Pero por no lanzar todas las campanas al vuelo, añadiremos que alguna que otra punta de pitón se escobilló feamente..."

Mejor rejoneador Sergio Galán


Novillero triunfador Pedro Marín

**Dijimos: "Habrá que pensar en la educación de la sangre y su efecto, porque Pedro Marín cicatrizó definitivamente la herida en la misma tarde en la que demostró otro poso, mayor destreza y abrió la puerta que queda justo enfrente de la de la enfermería, la Puerta Grande de Valencia..."

MATADORES

Trofeo El Choni al mejor toreo de capa para Rubén Pinar

Trofeo Manolo Martínez a la mejor estocada, Sebastián Castella

**Dijimos: "Así, a Castella le toca ponerlo todo y atacarse en busca del triunfo. Metido entre los pitones. Recortando terreno, dejandose rozar los tobillos. Tensión. Algún enganchón de más y una estocada de premio."

Trofeo Manuel Granero a la mejor faena para José Tomás

Triunfador de la feria, Enrique Ponce

20 marzo 2009

fallas 2009/ esto ya está

El colofón a las Fallas fue el triunfo de Enrique Ponce en el día de la cremà con su salida por la puerta grande. Ahora esto ya está, y dentro de un rato nos vamos a Castelló.



falles 2009/ josé tomás presenció la faena de enrique ponce

José Tomás estuvo en la plaza de toros de Valencia en una delantera de la primera naya de sombra viendo la corrida del día de san José. No muy escondido, la voz se corrió rápido por el tendido y pese a la gorra roja y las gafas muchos lo identificaron. Arrastrado el quinto, el del triunfo de Ponce, el de Galapagar desapareció. Hoy torea en Castellón con Luis Francisco Esplá y Abel Valls una corrida de El Torreón.

fallas 2009/ vídeo de la faena de ponce en la última de fallas

Vía :: Burladero.com | Vídeo de la faena de Enrique Ponce en la tarde del 19 de marzo de 2009.

19 marzo 2009

fallas 2009/ la cremà de enrique ponce



En el día en que Luis Francisco Esplá se despedía de la plaza de toros de Valencia, Enrique Ponce se entretuvo en cuajar una faena de enorme altura. Una lección, otra más. Y ya van treinta y seis puertas grandes en su plaza.

Fue en el quinto, un toro de aceptable presencia con el hierro de Garcigrande. Enrique Ponce se esmeró desde el principio. Protagonista de la lidia en todo momento, trató de sujetarlo siempre de su tendencia a salir suelto. Manso, apretó de inicio en la primera vara y luego desistió. La segunda más medida. Ponce con el toro en banderillas, cuando se lo dejó a la cuadrilla hubo destemple en la lidia. Se notó su mano más cuando no estaba. El brindis al periodista Pedro Piqueras y los doblones fundamentales de inicio prendían la emoción. Abajo, marcando el viaje, fijando la embestida. Mandando.

Otra vez el temple exacto y milimétrico para hacer al toro, para extraer todas las virtudes que guardaba su casta. Primero sujetar, luego conducir y por último apurar hasta el remate. Con los cimientos cogidos fuertes, Ponce se decidió a ligar una serie en redondo. Tremenda. Ligada en un palmo de terreno. La faena ardió definitivamente.

Ajuste y templanza en cada una de las suertes. La colocación exacta, la muleta adelante: así es el toreo. Y prosiguió la lección sin abandonar toro y torero los terrenos donde transcurrió todo. Nada de suertes accesorias ni circulares absurdos. Nada más que toreo. También al natural, la mar de suave y eterno. Parar, templar, mandar y rematar. El toro recrecido en su casta apuntaba a alta nota de bravo, pese a su mansedumbre, y la plaza vivía en la bendita locura. Como empezó, finalizó la faena con el toreo por abajo tan entregado como el toro en su boyante embestida. Ponce de nuevo en la cumbre, triunfador exultante de las fallas, tras estocada desprendida y pese haber escuchado un aviso levantaba las dos orejas de ese toro de Garcigrande que se llamaba Contador, había nacido en diciembre de 2004, estaba herrado con el número 117 y marcó en la báscula 524 kilos.

Ponce con su primero no se permitió bajar la guardia. Parecía que su nobleza le iba a permitir explayarse y así, tras una primera serie de tanteo y en línea, aprovechó y le ligó dos en redondo. A la siguiente le apuntó al muslo y Ponce se puso alerta. Lo tapó y lo mandó pero sin romperlo. Fue la otra versión de Ponce, la que no molesta al toro y le soba y que en Valencia también cunde. Pero un pichazo posterior a un aviso y un adornado golpe descabello dejó la cosa en ovación.

La tarde había empezado con el reconocimiento a Luis Francisco Esplá en su despedida. Y Esplá intentó agradar derrochado en todo momento detalles de torería clásica. Hay que reconocerlo, si ha habido un torero en toda la feria que permitió al aficionado ver a un toro ir al caballo desde una cierta distancia, ése ha sido Esplá en el primero de la tarde al que tanto le costó salir al ruedo como morirse después y que fue bravo y noble. Esplá dejó muletazos de enorme sabor, sobre todo al natural, y mostró variedad tanto en los lances de capa como en los recortes y los detalles durante toda la tarde.

Valencia se acordaba y bien de todo los que ha significado la carrera de Esplá y Esplá fue generoso. Así quiso compartir su último tercio de banderillas en Valencia con su peón de confianza, ese pedazo de torero de plata que es Domingo Navarro. Se intuía además un brindis especial y fue el propio Navarro el destinatario. Luego el toro sacó complicaciones, se paró y recortó embestidas.

Vicente Barrera completaba el cartel y la tarde se le hizo cuesta arriba. No está Barrera en su mejor momento. Éste, la verdad, ya queda muy lejos. Su primer toro --el único que bajó el listón en la presencia-- no dejó de escarbar y fue muy tardo, pero cuando arrancaba tenía series de cuatro o cinco y el de pecho. Barrera lo esperó, pero los muletazos, presentando la tela muy retrasada, carecieron de mando.

En el sexto las papeletas se le acumularon a Barrera, que si no tenía bastante con actuar tras la cremà de Enrique Ponce, se encontró con las complicaciones de un toro muy interesante que cuando venía de largo se vencía por el derecho, pero más en cortó la tomaba con franqueza. Barrera, en cambio, no se confió en ningún momento. Y a la tarde sólo le quedaba la salida en triunfo de Enrique Ponce por la puerta grande.

fallas 2009/ julio aparicio se estira y la palmosilla palma


Dos cosas quedaron claras de la penúltima corrida de toros de Fallas, que los de La Palmosilla, por exceso y daba la impresión que en cualquier momento la iban a palmar en el ruedo y ellos solos, y que la personalidad todavía sigue siendo una pieza angular en la formación de un torero.

Daniel Luque demostró ser un 'fashion victim' del toreo moderno: perfilero, de muleta retrasada, pico y fuera de cacho; y acabó desesperando, pese a que buen gusto, inmerso en arriomes. En cambio, Julio Aparicio y Alejandro Talavante dejaron varias cosas y sobre todo el sello de la personalidad, cada uno con la suya.

Aparicio disfrutó e hizo disfrutar con un toro cogido con alfileres y muy noble. A partir de ahí Julito dejó un detalle tras otro e incluso un puñado de buenos muletazos que se encontró en un toro noble.

Y Alejandro Talavante mostró su mejor versión, o en parte. Simplemente lo que le dejaron hacer los toros que le correspondieron. Tuvo frescura de ideas, temple recuperado y el valor más que contrastado.

En la corrida al final lo que destacó fue la personalidad, la de Talavante y sobre todo la de Aparicio.

18 marzo 2009

falles 2009/ así no es el toro de valencia

Primero de la tarde de ayer, con el hierro de González Sánchez-Dalp.


El quinto, con hierro de Manolo González.

fallas 2009/ rivera, la medalla, los picores y las pulgas



Por el jaleo de la medalla se esperaba una tarde más movidita y de debate, pero la verdad es que la cosa estuvo bastante tranquila. Más ocurrió en las vísperas con el brindis de José Tomás a Paco Camino --¿qué le diría?-- y de Cayetano a su hermano. Fran Rivera Ordoñez toreaba ante su público, ese que es capaz de tragarse un sucedáneo de corrida y apludir cualquier sonrisa profindent.

Durante toda la corrida en la segunda naya del tendido 6 lucía un pancarta --bastante ranchito, como decía Boris-- de apoyo en la que se podía leer: "RIVERA enhorabuena por la MEDALLA. Y al que le pique que se rasque, que a lo mejor tiene pulgas".

Sin duda, el escrito estuvo a la altura de lo presenciado.

PD: Al finalizar el festejo los aficionados salieron rascándose.

falles 2009/ a los focos de la mediática

Hubo personalidades y personajes en la mediática de la Feria de Fallas. Los burladeros de autoridades del callejón estaban concurridos. Imagino que para ver de cerca a Fran habría bastantes peticiones, como la de las dos rubias que con el toro ya fuera nadie les dijo nada por la carrera que se pegaron para llegar a su burladero con el refresco en la mano. Tarjeta roja a las rubias, a quien las dejó pasar a destiempo y a quien las invitó.



En el burladero de al lado del de las rubias, estaba el conseller de Gobernación, Serafín Castellanos. Si pretendía pasar un buen rato y sin muchas complicaciones, eligió buena corrida. Echar unas risas, con la que le está cayendo a Castellanos, pudo venirle hasta bien aunque sólo fuese por un rato.



Quien también acudió fue Vicente Boluda, presidente del Real Madrid, a la barrera de la familia. La orejita concedida a Rivera Ordóñez le dejó como si nada. A lo mejor le pareció un chorreo más tombolero que otra cosa.

fallas 2009/ entre el surrealismo y la vergüenza, por rafael cabrera

Vía :: Cope.es | "Torear es otra cosa, no la estupidez y la falta de respeto al toro que hemos podido contemplar esta tarde. Torear es comprometerse éticamente con el arte, con la fiesta, asumiendo el riesgo que comporta un anima, tratándolo con el respeto debido y no como a un clown del circo que sirve para que montemos el numerito y la gente se ría. Torear es comprometerse también con la técnica y el gusto artístico, no burlar éste sobre la base de unos recursos –cuando existen- buscados para hurtar la autenticidad y el riesgo. Torear no es dar cabezazos al toro, ni agarrarse al lomo, cuando ya han pasado los pitones, con la muleta por delante en circulares impúdicos. Torear no es dar saltos ni giros en la cara del toro –especialmente cuando agotado ya no embiste apenas- sino quedarse quieto y lancearlo llevándolo por donde no quiere ir, pasándose los pitones por la faja –y no por Pekín-, por mucho que aquellos sean jaleados hasta la estulticia. Este espectáculo bufo que hemos podido ver hoy en el coso de la calle Játiva, en nada se parece a las faenas meritorias de Pinar, del Juli, Ponce o Tomás; ni siquiera al toreo serio y profundo de José Calvo o Ángel de la Rosa. Es una auténtica vergüenza que algunos toreen y ocupen tales y tantos festejos, cuando hay toreros de verdad que están penando entre la media docena y alguna corrida de misericordia. La falta de respeto al toro y al toreo que hemos contemplado esta tarde son denigrantes para el festejo, por más que la gente haya jaleado, reído, vitoreado y aplaudido hasta la extenuación a los diestros. Salven de la quema a Jiménez, que al menos lo ha intentado..."

17 marzo 2009

fallas 2009/ hasta aquí hemos llegado

Con todo el revuelo que se había organizado en los medios taurinos y extra taurinos, cuando la dichosa medalla a las Bellas Artes concedida a Francisco Rivera Ordóñez ha estado en la sopa día tras día, semana tras semana, que hoy la plaza no se colmara hasta la bandera resulta clarificador. Y me parece incluso una buena noticia. Porque la fiesta es otra y nada tiene que ver con ésta. Porque si el medio toro apenas sirve, menos todavía con el toreo de chicha y nabo.

Aplíquense el cuento matadores, apoderados, empresarios y ganaderos. Porque tardes como ésta rebajan todavía más --por increíble que parezca-- el prestigio de la plaza de toros de Valencia y la igualan con cualquier plaza de tercera, con todos los respetos hacia ellas.

Porque si hasta ahora un tal Ponce, un tal José Tomás, un tal El Juli, un tal Sebatián Castella o un desconocido Rubén Pinar han dado sentido a la feria y han sido capaces de trascender con el medio o cuarto y mitad de toro, lo de hoy ha sido para gritar "¡Hasta aquí hemos llegado!"

Porque que un 17 de marzo en Valencia y en plenas fallas, y con la que ha caído, no se llene la plaza de forma oficial y sólo en apariencia, es un fracaso para los mediáticos. Quiere decir eso que no hay tanto público triunfalista o que si lo hay, sin duda, prefiere que le den algo más a cambio.

Así, lo sucedido esta tarde ha sido como fingido. Ha carecido de intensidad y la mayor parte de la tarde ha pasado como que dando igual casi todo. En los tendidos estaban los fanáticos y las groupies dispuestos a berrar un olé sin duda fofo, y entre ellos los sufridos aficionados, que se miraban unos a otros, incluso de punta a punta de la plaza y se encogían de hombros como queriendo decir "este no es mi sitio". Y es cierto, tardes así descentran a cualquiera y levantan la pregunta de qué he hecho yo para merecer esto. Y aguanta que ya queda menos. Y no le pidas más a Rivera Ordóñez o a El Cordobés, pues es lo que hay.

El reciente medallista de estirpe se ha cobijado bajo los tendidos de sol y ha sacado el pico. Si toreaba por el derecho tocaba al izquierdo, si intentaba lo que en los libros llaman natural se ponía en Sebastopol, y así. De cuando en cuando una mirada al tendido, un rodillazo, un desplante y pim pam pum. Hasta ahí su reconocido bello arte al que se le ha añadido en los últimos tiempos el número de las banderillas, pero a ser posible en el segundo del lote y a toro pasado. Y un par de estocadas caídas y efectivas.

Ni tampoco te pogas exigente con El Cordobés, que aunque intenta pulir sus formas, su toreo sigue siendo propio de otras plazas de menor entidad por las que se mueve como pez en el agua. Y Valencia como está a medio camino, pues traga hasta cierto punto. También apegado al sol ha intentado desplegar todos sus recursos infalibles, rana incluida, entre el público festivo. Pero cuando trataba de meter la cabeza alguien ha dicho, hasta aquí.

Así y todo, los dos han cortado una orejita que les ha dado para pegarse cada uno una vuelta al ruedo de antología. Con la sonrisa bien abierta y parándose allá donde caía una prenda. No, si en el fondo son buenos tipos los dos y caen simpáticos.

César Jiménez es de otra liga, aunque no se sabe muy bien de cuál, pues cada vez parece que encuentra más impedimentos. Seguro que encajaba mejor en cualquier otro cartel y más en Valencia. Pero qué se le va a hacer si no cabía en otro. Pues éste. Jiménez ha estado animoso y ha entrado en quites. Ha hecho lo posible por trascender y si algún olé ha sonado cuajado, se lo ha llevado él. Ha estado aseado con su primero, con el hierro de Jarrama. Lo ha cuidado, ha estado pulcro en redondo y al natural se empecinó hasta lograr el acople. Estocada desprendida, aviso, descabello y ovación. Al sexto, de nula entrega, trató de robarle los muletazos y apretó las distancias para qué menos cortar también una orejita y empatar.

La corrida, con aroma a aftershave, tuvo dos ejemplares de Sánchez-Dalp. El primero era una birria que se vino arriba en el último tercio con bendita nobleza. El segundo, anovillado de tan recortado que era, muy en núñez las defensas, mugió un buen rato, se le masacró en varas y pese a todo humilló. El tercero, de Jarrama (procedencia Guadalest), burraco de pelo, agradable de cara y sin trapío, no se picó y llegó entero al último tercio aunque acabó apagándose. De Manolo González el resto, el cuarto tuvo fijeza y buena clase mientras duró. El quinto resultó impresentable y no presentó problemas. Y al sexto, sin trapío, le faltó entrega.

fallas 2009/ vídeo de la cogida de cayetano en las fallas de valencia

Brindis de actualidad al hermano, Fran Rivera, y las rodillas al suelo. A esperar la arrancada, que luego venían cuatro o cinco del tirón. Salió bien la cosa, pero se le coló por el derecho y la plaza se puso en pie. Un poco más allá del tercio, frente a toriles. Un nuevo trago. Rumiando la arrancada. Allá que viene, dos, tres, cuatro y la voltereta que intuía media plaza. La ausencia del temple, esa milésima de segundo y el torero prendido por la taleguilla de manera muy fea.

fallas 2009/ vídeo de la tarde de josé tomás y sebastian castella en valencia

15 de marzo de 2009, con toros de Núñez del Cuvillo.

fallas 2009/ el maestro enrique ponce y los alumnos desaventajados

Dirán misa. Pero diecinueve años después a Enrique Ponce sólo un adjetivo se le ajusta y puede ir junto a su nombre: Maestro Enrique Ponce. Y hasta que le apetezca lo seguirá demostrando. Subirá a la cumbre tantas veces como ocasiones tenga, a aquella donde nadie o casi nadie llega. Como hoy, en una tarde en la que de nuevo, y van treintaicinco, ha abierto la puerta grande de Valencia.

Ponce es la diferencia y en toda la tarde Manzanares y Cayetano --que sacó la raza y por una voltereta acabará llevándose los titulares-- no han tenido otra que asentir y cabilar sobre lo suyo. Con toros de Juan Pedro Domecq, y aquí viene el ay. Porque los juampedros han planeado, una vez más, a la altura betún. Flojos, descastados, anovillados y más que sospechosos de haber sido afeitados, tampoco les debe quedar ni pizca de artisteo, a excepción del primero; aun así, su supina sosez todavía sirve de encerado para dar lecciones.

Bribón abrió plaza. Abanto, entre ciertas y molestas rachas de aire embistió cómodo cuando Ponce lo enceló a la verónica, prácticamente se le exmió del caballo y cuando empezó el último tercio, por la pose entregada del animal, se podía plantear una hipótesis que se corroboró llegando el momento: Ponce hará la faena que quiera, bordará el toreo y lo que quiera, pero cuando se tire a matar, ahora mismo, dentro de diez minutos o mañana, la estocada a este toro será al primer encuentro y en todo lo alto.

Así fue. Ponce se subió a la cumbre del toreo. Al natural. Llegará un día --tal vez ahora-- en el que será obligado reconocer el temple exacto de Enrique Ponce, su capacidad para ajustar el embroque, la tela a los pitones, al hocico y llevar las embestidas sin ningún exabrupto hasta donde toca, atrás. Y otra vez, adelantando la multeta, trayéndolo, cerrando el círculo, rematando y vuelta a empezar. En tres palabras: Parar, templar y mandar --si es que ahí había algo que, precisamente, mandar. Y los detalles, un cambio de mano genial y esos circulares con la rodilla flexionada. Faena enorme que podía durar media eternidad. Pero sonó un aviso, y Ponce que sabía que lo iba a matar, se fue tras la espada. Caía una oreja que pesaba una tonelada.

Con la lección fresca y ante dos juampedros con la sangre de ortxata, Manzanares y Cayetano no pasaron de esforzados y plúmbeos trasteos. Primero el de Alicante no dio con la tecla --era la del temple-- y llegó a sonar una aviso cuando el toro había pegado, aburrido en su ausencia de casta, el costillar a las tablas. Y luego a Cayetano le sorprendió uno de Domecq que salió buey. Parado, alto, largo y hondo, lo que estaba era gordo. Tampoco acertó tras batallar lo suyo y hacerlo todo más complicado de lo que parecía.

Tras las prácticas fallidas de los alumnos vino Ponce con aquello: Como decíamos hace un rato, el toreo es así. La brusquedad del toro para lo único que sirvió fue para comprobar una dimensión más del de Chiva en una faena que optó por el brindis folk a la fallera mayor. Y se volvió a explicar. Así es natural, la muleta abajo, el temple milimétrico, usted toro, por aquí. Por el derecho embestía a media altura y en la muleta de cualquier otro se diría que carecía de profundidad. En la de cualquier otro sí, pero no en la Ponce, que ligó el toreo en redondo profundo, encajada la figura que giraba en un solo eje y la muleta por delante. Estaba de nuevo en la cumbre, pero aquí el vaticinio no valía de la espada. Más alto, primero fue un pichazo previo a la estocada desprendida. Y la puerta grande que se abría.

El jabonero que hizo quinto se llamaba Destapado, que fue como quedaron sus pitones. De hechuras lamentablemente anovilladas, fue una birria con la que Manzanares anduvo espeso. Un tirón por aquí, un enganchón por allá y al final estocada caída.

Le tocaba a Cayetano explicarse y eligió la vía del valor. Ya que no llega por el camino del temple, tenía que ser por la raza. Atacar o quedarse otra vez a medias, la cuestión. No fácil la papeleta, el juampedro de nombre Ácrata, tardo para todo y con sospechas de serrucho, se guardaba lo suyo. Brindis de actualidad al hermano, Fran Rivera, y las rodillas al suelo. A esperar la arrancada, que luego venían cuatro o cinco del tirón. Salió bien la cosa, pero se le coló por el derecho y la plaza se puso en pie. Un poco más allá del tercio, frente a toriles. Un nuevo trago. Rumiando la arrancada. Allá que viene, dos, tres, cuatro y la voltereta que intuía media plaza. La ausencia del temple, esa milésima de segundo y el torero prendido por la taleguilla de manera muy fea. El revuelo de capotes. Aquí no pasa nada, y desmotración de coraje, casta, raza y valor. Era tal vez una forma de reinvindicar la estirpe de la mejor manera posible ante el debate nacional, y de sellarla de estocada caída tras aviso y lograr una merecida oreja.

15 marzo 2009

fallas 2009/ josé tomás triunfa en valencia


Se cumplieron todos los pronósticos. La plaza de toros de Valencia se llenó y José Tomás, rodeado de enorme expectación, triunfó. La corridita de Núñez del Cuvillo no puso pega alguna y salió dispuesta a embestir con santa bondad. Sebastián Castella no quiso quedarse atrás y planteó la batalla desde la estrategia escénica y el valor desmesurado. Y Javier Conde cumplió con su papel de telonero, fue de artista incomprendido y acabó buscándose un merecida bronca.

Así, Javier Conde al margen, la cosa fue entre Tomás y Castella. Desde el principio, si José Tomás triunfó, fue Castella siempre quien tuvo la última palabra. Desde que se abrió el portón aquello pareció como si el francés quisiera marcar su territorio. Decir la suya. Fue el último en hacerse presente en el ruedo y el último en abandonarlo entre gritos de torero, torero, cuando a hombros el de Galapagar atravesaba la puerta grande dirección a la calle Xàtiva entre similares voces.

Había tensión, tanta que apenas se miraron. Pero entre ellos y nada más. Luego fueron saliendo los de Núñez del Cuvillo y lo ponían todo tan fácil que aquel choque de trenes perdía velocidad. El exceso de dulzura obligó a rebajar la intensidad.

Los Núñez del Cuvillo parecían fabricados en serie. Blandos y con la sana intención de moverse siguiendo las telas humillados, largos y sin chistar. Tanto que poco importó que devolviesen el segundo por demasiado inválido, porque el que salió fue como para llevárselo bajo el brazo. Se llamaba Utrerito, colorado y cornalón y fue para José Tomás, que le andó hacía atrás hasta ganarle los medios. Tras dos varas ligeras, Castella se anticipó, se echó primero el capote a la espalda, toreó por alto y se ganó la primera ovación fuerte de la tarde. Más tarde, en el quinto, también repicaría con otro por chicuelinas y un monumento al farol en el remate.

José Tomás, a la suya. Se puso a torear a placer. La muleta puesta, la planta firme y asentada, el compás abierto y la cintura quebrada. Dos series con la diestra, otra más al natural. Faena redonda, de mucho cuerpo, limpia, ajustada y sin sobresaltos. Tras pinchazo y aviso agarró una estocada casi entera y cortó una oreja.

La reacción de Castella quedó a medias. Flojo y con clase el tercero, en las series de tanteo se alargó más de la cuenta hasta que al natural lo mandó largo y se metió entre los pitones para torear en redondo dejándose pasar muy cerca los pitones. La estocada, trasera y desprendida dio paso a una petición más a voces que otra cosa y de ahí se pasó al silencio.

De alguna manera el francés aguantó el tirón hasta su siguiente turno. Para entonces José Tomás ya había colmado las expectativas de la tarde y se había asegurado la puerta grande. Fue en la lidia del tal Ropalimpia. Astifino del derecho, bizco del izquierdo y bastante alto. Su clase permitió abrirse con él y cuajar la verónica a José Tomás hasta lo medios. El brindis de actualidad al maestro Paco Camino. La faena arranca al natural sin cuajarlo. Se violenta algo Ropalimpia. Luego la faena crece tremenda con la diestra. Serio y mandón el torero. El cite abajo, la muleta por delante. Sin contemplaciones. Y las series de hasta siete y el de pecho. Y una cumbre al natural. Es todo en los medios. La plaza en pie y del Cuvillo entregado, como lo estaba el propio José Tomás a su obra. Un manojo de manoletinas. Pinchazo, aviso, estocada y la oreja que faltaba.

Quedaba el sexto, Arropado, el último cartucho de Castella, que se encontró al toro más sin gracia de la tarde. Algo fallaba en la programación del animal. Con lo bien que los fabrican en Núñez del Cuvillo, éste había salido de gama baja. Así, a Castella le toca ponerlo todo y atacarse en busca del triunfo. Metido entre los pitones. Recortando terreno, dejandose rozar los tobillos. Tensión. Algún enganchón de más y una estocada de premio. El presidente no quiso responder a la petición de la segunda oreja, pero Castella dejó para sí la última ovación de la plaza, cuando José Tomás ya había salido por la puerta grande.

¿Javier Conde? Para él un par de líneas. Se lo pensó demasiado en el primero en busca de las musas y se le hizo tarde. Luego, se alivió y provocó la bronca.

falles 2009/ hace un año y dos días

La primera visita a Valencia del mesías vestido de luces tras su reaparición fue el 13 de marzo de 2008, hace un año y dos días, y por cierto no muy afortunada. Toreó entonces con Vicente Barrera y Tomás Sánchez. Hoy vuelve con toros de la misma ganadería, Núñez del Cuvillo, pero con otros compañeros de cartel: Javier Conde y Sebastián Castella.

Recordemos lo de hace un año:

fallas 2009/ sólo el juli pisó el frente de batalla

Seré breve. La corrida de Jandilla (los dos primeros) y Vegahermosa ha servido. Con cierto cuajo, sus defensas han sido más bien mínimas. Noble y muy medida en varas, pedía las cosas bien hechas y eran agradecidos. Como el quinto, con el que se puso El Juli y cortó, por una seria faena, la oreja que le abría la puerta grande tras antes haber realizado otra más fácil de idéntico premio.

Finito de Córdoba tiró líneas y nunca pisó el frente de batalla ante dos toros que tenían mucho que trabajar. Lo mismo que El Fandi, más precavido que nunca con su primero. La prueba fue el sablazo que le endiñó para acabar con él.

El sexto, de nombre Amargado, va para toro de la feria y bien mereció el premio póstumo de la vuelta de al ruedo. Toro de escándalo, pronto, con pies, bien hecho y el de más kilos de la corrida, pero nada ofensivo. El Fandi armó el taco en banderillas con cuatro pares. Luego trapeó de lo lindo y puso aquello boca abajo de soberbio espadazo. Dos orejas.

El drama de la tarde vino con la cogida de Álvaro Montes en el tercer par al segundo de la tarde. Se asomó al balcón, lo enganchó del pecho, luego del muslo, lo noqueó con un varetazo en la barbilla y ya en el suelo le metió el pitón. Quedó el cuerpo inerte y tendido boca abajo. Muy fea la cogida. Lo que es la fiesta, instantes después la faena de El Juli era musicada cuando muchos todavía estaban impresionados.