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24 septiembre 2015

#bousalgemesí/ la bravura ambulante


Aquí todo es especial. Las dimesiones del cajón que como ruedo se tiene en Algemesí, esos cadafals bien atiborrados que parece que se precipitan sobre él, y si a eso añadimos una de Cebada (como en Pamplona, también un clásico de la Setmana de Bous) de hechuras afiladas, astifinura de puntas y carácter enrazado, los recién llegados no es raro que se pregunten 'dónde cojones me han metido'. También por eso Algemesí es especial, diferente y nunca un capricho, sino pura voluntad y esfuerzo popular. Del pueblo.

Y hoy el pueblo celebró la bravura 'Ambulante'. Nombre y virtud. La bravura es, también, ambulante. No es perenne. La bravura puede ser transitoria, como la felicidad. (De)ambulante. El toro tiene la capacidad por su casta, por su animalidad, tiene la capacidad de ser bravo en mayor o menor medida. No son reacciones mecánicas ni mucho menos, gracias a dios.

'Ambulante' salió tercero, justo cuando más tensión sobraba en el ruedo. La primera mitad del festejo se había atravesado de mala manera y no existía comunicación entre la arena y los tendidos.

Pies, casta y poder en la salida de Ambulante, que apenas da opción a Miguel Ángel Silva de agarrarse al piso. El novillo estaba a dos meses de cumplir los cuatro años. Pelea discreta en varas, y si bien es verdad que se dolió en banderillas, galopó al cite de los banderilleros y tomó el capote de brega de Juan Navazo con profundidad y exigencia de bravo. Tarde de buenos capoteros de plata, por cierto.

La bravura ambulante recibió buen trato de Miguel Ángel Silva cuando comprobó la excelente y enrazada calidad de la embestida. Pronto y entregado, de larguísimo viaje por la mano diestra. De repetición casi automática. Queriéndose comer la muleta y sin reducir jamás aquel tranco.

Por la mano zurda trae menos inercia y recorta según la línea natural del los pitones, tirando a abrochados. Tira a dar más de izquierda a derecha, que de abajo a arriba. Hay un intento sin convicción al natural. La mano clara de 'Ambulante', sin duda, es la diestra. Silva por momentos se acopla a esa emocionante y repetidora embestida. La mano por abajo a un novillo bravo que pidió su distancia. En la cercanía el cebada se hacía el amo del terreno y en un de pecho de rodillas casi lo alcanza.

Por la bravura la tarde levantó cabeza. El extremeño Silva se quedó sin espada y sin triunfo. A 'Ambulante' se le concedió la vuelta al ruedo póstuma en homenaje a su condición y para postre unos poco sacaron a saludar al mayoral de Cebada.

Una raspa de Cebada había abierto la novillada. Abrochado, cornidelantero y astifino. Se movió mucho en los primeros tercios. Capotazo va, capotazo viene. Miguel Ángel Silva trató de pararlo rodilla en tierra en el recibo capotero. Pero se impuso la brúsquedad. La movilidad, al final, encontró el fundamento de la mansedumbre y cuando ya Silva se quedó con el tal 'Bonito', éste buscó querencias y no paró un segundo quieto. En su deambular no encontró ni pizca de bravurs. Mucha brusquedad en la persecución y ningún lucimiento. Complicado de matar. Silva lo cazó de espadazo traserísimo frente a la puerta del corro, que es como en Algemesí se conocen los chiqueros.

Dos meses para los cuatro años le faltaban al segundo cebadita. Muy abrochado, pero con interés. Se partió una pata en el peor momento: cuando más se estaba templando. Demasiada susceptibilidad a partir de entonces. A nadie le gusta ver un toro así. Clemente le metió la espada a la segunda, porque le n Algemesí no es fácil devolver un toro a corrales.

El sobrero se llamó 'Ofendido' y fue de Guadaira. Muy cuesta arriba su hechura. Mide, pega arreones y lanza su gañafón al final. Jesús Talaya, que había bregado ya al Cebada con temple, se hizo cargo de la lidia tras Clemente verse superado en el recibo por el novillo. Le apretó contra las tablas al tercer lance y le dejó sin salida.

La hechuras de 'Ofendido', claro está, no eran las de embestir. Las ideas tampoco ayudaban. Clemente, totalmente sobrepasado y sin firmeza alguna. Novillo gazapón, embistiendo por el palillo y sin acabar de pasar. Sainete a espadas y bronca.

Pero las cosas no son como empiezan, sino como acaban. El cuarto Cebada, sin clases ni excesiva entrega sacó fondo noble en la muleta del francés Clemente. La faena sin ser lucida ni armoniosa, sí que sirvió para sacarse alguna de las espinas que se había clavado antes viendo como se quedaba sin un novillo de nota y luego salía otro imposible. Faena de convencimiento ante un novillo de escasas virtudes y al que tumbó de un espadazo candidato a premio (con permiso de Juan Antonio Navas y sus estocadas zurdas).

FICHA DEL FESTEJO
Algemesí, 24 de septiembre de 2015. Sexta de la Setmana de Bous. Tres novillos de Cebada Gago vareados y astifinos, al tercero 'Ambulante' se le premió con la vuelta al ruedo y uno de Guadaira muy alto y de mala condición (segundo bis). Miguel Ángel Silva (silencio y silencio) y Clemente (bronca y palmas de despedida). Casi lleno (3700 espectadores).










galería de imágenes del quinto festejo de #bousalgemesí



23 septiembre 2015

#bousalgemesí/ triunfo rutinario de galdós y de miranda

La Setmana de Bous sube el nivel. A partir de ya se suceden los carteles rematados con novilleros punteros y hierros de renombre. Para empezar, Guadaira, que en el cuadrilátero de La Ribera ha cuajado tardes para recordar en los últimos años. Y por eso vuelve. Encajan bastante bien. Casi siempre, por seriedad y cuajo, se llevan la palma. Pero esta vez la tarde transcurrió gris, plúmbea y predecible. Muy a contraestilo del mismo Algemesí. A la manejabilidad (que palabro más asqueroso) de Guadaira le faltó casi todo lo demás. Desde la apariencia de seriedad, al fondo y raza del que se presupone bravo o al menos lo aparenta.

David de Miranda y Joaquín Galdós no pasaron de correctos. Demostraron tanto oficio como escasa imaginación. Y al final la tarde se fue, incómoda e ingrata, con el viento molesto que ya apunta al otoño. Pocas cosas que recordar. Y es que no siempre vamos a rozar el desiderátum en la ejemplar Setmana de Bous de Algemesí, a la que por cierto, una vez más, la secta antitaurina ha vuelto a amenazar queriendo tapar el sol con un dedo fascista.

La plaza de nuevo llena en miércoles de disfraces. Casi 4.000 espectadores un día más. Pero esta vez no hubo por donde arrancarse. La puerta grande que compartieron el onubense y el peruano fue muy por la cara. Agradable, fácil, intrascendente, rutinaria.

Buscas a algo a lo que agarrarte para armar la crónica y no te sale más que un capotazo de Raúl Adrada al castaño que hizo cuarto por la mano derecha, de sedoso y larguísimo temple. Ese capotazo fue dentro de un buen tercio de banderillas a cargo de la cuadrilla de Galdós, que desmoteró, frente a ese novillo castaño, que también fue el mayores y más reunidas virtudes. Se llamó 'Leñador' y tuvo trapío de novillote, discreto de cara y algo montado.

Movida fue su salida, repitiendo y buscado la capa de Galdós. El depósito tras una vara empujando tuvo que suministrarse con mesura. Ahí apareció el capote de Adrada. Galdós fue acortando terreno conforme avanzada su faena hasta acabar metido entre los pitones. Si algo equilibró esta faena y la anterior, fue su mano zurda. Leve el toque y ordenado su vuelo. Aprovechó las embestidas por abajo. Esa punta de casta brava lo pedía todo por ahí. Por arriba era una arreón, un hachazo. Si llega a tener una pizca más de poder se hubiera redondeado aquello. Galdós tiró de oficio y un espadazo supuso dos orejas.

Pero apenas nada consiguió la trascendencia de lo imborrable. Los muletazos venían y se iban como pisadas en la orilla del mal. Maldita esta tauromaquia del oficio, de novilleros tan sin mácula como impersonales, y novillos en el límite.

Pastueño y noblón el primero. David de Miranda tuvo disposición. Se pegó un arrimón por momento, dejó entrever su concepto, carente de retorcimientos, pero nunca acabó de pegar el grito. Eso sí, blanco roto y azabache quedó tintado en sangre. El quite por tafalleras a pie firme fue como una declaración de intenciones que no acabó de escucharse en estéreo, y Algemesí va el ruido, pero también las nueces. Firme, ajustado, limpio. El novillo lo exprimió con suficiencia y facilidad. Mal cosa en un novillero. Las innecesarias bernardinas con el toro ya muy aplomado y quedándose encima acabaron en una paliza. Siempre es oportuno. Hubo oreja.

Otra le cortaría al tercero. Pero ésta muy con alfileres. Este negro sí recordó al cuajo que Guadaira suele lucir por Algemesí. Bajo de manos, rematado, carnes por delante y por detrás, no mucha cara, pero con la seriedad del cuajo. Le quedó poco fondo, poca raza y una embestida atrancada. De Miranda tocó brusco, el viento molestó lo suyo y se sumó algún susto con el novillo ya a la defensiva. No hubo estructura, pero al final un espadazo en sitio de muerte valió una oreja.

Queda por decir del segundo. Escasa la presencia. Falto de riñones. Quedó muy aplomado. Sobre todo por la mano zurda tiró bien Galdós, quien le puso al final efectos de cara a la galareía a la faena para llamar la atención


FICHA DEL FESTEJO
Algemesí, 23 de septiembre de 2015. Quinta de la Setmana de Bous. Novillos de Guadaira desiguales de presentación y bajos de raza en general, aunque nobles. El cuarto reunió más virtudes de bravo. David de Miranda (oreja y oreja). Joaquín Galdós (oreja y dos orejas ). Casi lleno (3900 espectadores).

21 septiembre 2014

#bousalgemesí14/ fernando beltrán, por la puerta grande en actitud de novillero y artista

Fernando Beltrán con las dos orejas del tercero. VÍDEO

Hace un año, como en un cuento de hadas, el desconocido sobresaliente de la Setmana de Bous de Algemesí le dio la vuelta a su destino con un solo toro, un novillo feúco que fue una moneda al aire y de repente una sacudida de torería ya inolvidable. Fernando Beltrán se alzó triunfador de aquella feria sin estar anunciado en los carteles y este año ha gozado de puesto y novillada de lujo. Y de nuevo en Algemesí Fernando Beltrán se ha vuelto a agarrar a aquel destino con un triunfo en el que su personalidad, la actitud de novillero que todo lo quiere llenar y su alma de artista han vuelto a cotizar al alza. La puerta grande se le ha abierto a un Beltrán maduro.

La novillada de Guadaira ha vuelto a presentar un lote con cuajo de toro. Es la norma. Y no suele fallar. Pero esta vez se ha echado en falta más poder en esta ganadería que tan buenas tardes ha cosechado en el cuadrilátero de La Ribera en los últimos años. El primero ha sido el de mejores formas, aunque blando de manos, cuando se emplearon con él con temple, rompió con calidad.

Fernando Beltrán, tras una temporada en la que no han acabado de salirle las cosas, la presencia en Algemesí se presentaba como la oportunidad donde recobrar crédito y aferrarse a ese sino que le cambió por completo hace un año. Buen bajío el de Beltrán aquí. Y salió arrebatado el de Faura ya a parar a su primero. Verónicas con el cuerpo muy encajado en el saludo. Barrocas chicuelinas. Un todo. La media. Beltrán exageradamente artista. Tal vez sobreactuado a veces. Quería recubrirlo todo con su sello personal.

El novillo, cuesta arriba, de fuerte tren delantero, pero estrecho y agradable de pitones, sacó excelente son. Las fuerzas no acompañaron. Varios traspieses tras el encuentro con el picador. Por cierto, Beltrán se acordó de donde viene y le concedió al sobresaliente Francisco Damas el quite en el primero, que no pudo abusar y dejó dos verónicas y media.

En la faena Fernando Beltrán optó por versión profunda en exceso. Hundió la mano y se arrebató por demás cuando las embestida venía más suavona. Los golpes de torería jalonaron y los cadafals de Algemesí no perdieron el hilo de la obra de ese Beltrán que se antoja en trance delante de la cara del toro y quiere parecer el más artista de los artistas hasta parecer forzado a veces. Pero ese cambio de mano de Finito, los de pecho de pitón a rabo, la barbilla siempre hundida en el pecho, la riñones apretados, la largura del trazo, las plantas agarradas y ese cuerpo que torea con todo, pusieron buen precio a la faena. Quiso matar recibiendo, pero no se vino. Pinchó antes de la estocada. Le concedieron la oreja. Beltrán combinó la actitud del novillero que lo quiere hacer todo, pero subrayándolo todo por su alma de artista que, es cierto, lo distingue.

Cuando las prisas no ahoguen, tal vez con el toro mejor incluso, ese Beltrán quedará mejor y más natural. Qué bueno sería eso, ver a Beltrán sin ahogos ni premuras por el triunfo y el abrirse paso. ¿No?

Con el tercero, un burraquito que apenas se tenía en pie, que ya venía tocado de una mano y que tras un volteretón quedó inútil de atrás, y que parecía que no iba a dar para muchos trotes, Beltrán compuso a más una faena que brindó a su paisano Robert Beltrán, que torea mañana la sin picadores. El acto del brindis tuvo el susto de la voltereta al sobresaliente Damas, que sujetaba al animal y por un momento que le perdió la cara, se llevó un buen porrazo.

Inicio en novillero en el centro del rectángulo, de rodillas y muy encajado. Novillero y artista en busca del triunfo. Sin acople ni continuidad por la diestra, fue al natural cuando acertó a dejar la bamba de la muleta por debajo del hocico y a tirar con temple y largura de la embestida. Ahí tuvo sentido todo, Beltrán más se gustó y la faena tomó definitivamente aire hasta un epílogo con infinidad de remates, el tres en uno, tricheras, cambios y de más hasta dejar una estocada desprendida y letal. Generoso el doble premio, justo el triunfo. Y a ver si algún día desaparecen las prisas y cada tarde no se presenta como un todo o nada. Toreros así lo merecen, aunque la sociedad y el sistema digan lo contrario.

A Aitor Darío 'El Gallo' le vino grande. Novillero con sello reconocido en Algemesí. Es más, el año pasado alzó el primer trofeo Naranja de Planta al novillero sin picadores. Pero la novillada picada de Guadaira con sus hechuras ya de torito respetable y sus exigencias le pesó. Su primero, fuerte por delante, geniudo y con alma de manso no encontró gobernanza más allá del buen capote de Raúl Martí. Por lo demás, muy a su aire y sin que lo obligasen. Este Gallo se mostró tierno en exceso y no supo imprimirle mando a su faena. Frágil de capote y muleta. Y tres cuartos de lo mismo con el último, aunque le salvó que el genio bovino se apacigüó hasta el raje y le dejó estar sin verse desbordado como le ocurrió al inicio. Con la espada, además, poco fino.

Al final Fernando Beltrán se fue a hombros hacia el carrer Muntanya, como hace un año, y agarrado a su destino.

Algemesí, 21 de septiembre de 2014. Segunda de la Setmana de Bous. Novillos de Guadaira de correcta presentación, con cuajo, aunque discretos de cara y en general manejables. Fernando Beltrán (oreja y dos orejas) y Aitor Darío 'El Gallo' (silencio en ambos). Casi lleno (unas 4.000 personas)

27 mayo 2014

#sanisidro14/ autoengañarse o no

Fotos :: Juan Pelegrín - Las Ventas
En Madrid no valen las medias tintas y menos tratar de encubrirlas. La sinceridad en el mundo del toro de un tiempo a esta parte no es que cotice al alza precisamente. El lenguaje velado de la neotauromaquia no ha dejado de buscar circunloquios absurdos para engañar y autoengañarse. Por eso que un novillero llegue al callejón y diga y se diga en voz alta "no he cuajado al toro" casa perfectamente con los resultados de unas elecciones europeas que la víspera dieron un hostión tremendo al poder establecido y a su lenguaje tergiversado.

El sincero fue Román. Y el que no se pensó dos veces en sustituir a Martín Escudero y volver a Las Ventas con la alternativa a la vista, también. Dos ejemplos en uno en la última novillada de la isidrada, que quedó movida tras no pasar completo el lote de Guadaira y tener que ser remanedado con tres de Montealto, que salieron en la segunda mitad. Las mejores embestidas las puso el tercero, de Guadaira, y de ellas dispuso un Posada de Maravillas sin provocar un olé más allá de un puñado de verónicas y una sabrosa media. Justo de raza, tuvo como primera virtud la prontitud. Se vino siempre con pies y buscó las telas por abajo de forma más que apta por ambos pitones. Las faena y las embestidas se le amontonaron a Posada.



El primer Guadaira se defendió siempre desde su escasa casta. No quiso embestir. Solo ofreció arreones que le tragó un Román que no evitó la voltereta. Su disposición quedó patente. Lo mismo que la de Gonzalo Caballero, que ya con ése se echó el capote a la espalda y quitó por gaoneras a un novillo con la cara por las nubes. Tampoco se libró de la voltereta. Pero ya en su turno Caballero disfrutó de un mansito más agradecido en el último tercio después de la buena brega de Curro Robles. El inicio con toreros y templados doblones quedó ligado a una primera tanda muy vertical, encajada y asentada que recogió los mejores muletazos de la tarde. Hubo otra más en ese mismo concepto. Por el izquierdo no era igual ya el novillo, por donde ya pasaba a media altura sin emplearse. Muy sentidos los pases de pecho, por cierto.


Solo el tercero de Guadaira ofreció auténticas opciones triunfo. La segunda mitad con los Montealto no mejoró. No hubo novillo que rompiese. El cuarto embistió con el freno de mano echado. Sin romperse tras las telas, protestando rebrincado y haciendo difícil el pulsearle una embestida sobreviolentada. No ofreció dos embestidas iguales a la muleta de Román, que ya sintió las exigencias de Madrid. Inició por estaturarios en los medios, donde planteó la faena. Cuando le ligó la mejor, por limpia y mandona, tanda a derechas cambió a la zurda, por donde tuvo que empezar todo otra vez. Por ahí surgieron dos naturales con el sello del valenciano. El novillo protestó más y más que recortó su viaje. Buena estocada. Ovación y sincera autocrítica en voz alta. Algo que tantísima falta hace en el toreo y en la vida.



El quinto tuvo serios problemas en los apoyos delanteros desde que salió echando las manos por delante. El inicio de Gonzalo Caballero por estatuarios no ayudó. Y el sexto, altó de cruz, suelto de carnes y de expresiva nobleza, no encontró excusas a favor ni por parte de Posada de Maravillas ni de su cuadrilla, muy por debajo del nivel que requiere una plaza como Las Ventas. Deparó unas cuantas arrancadas ese sexto. Posada, mal. En el temple, en el mando, en la (no) elección de terrenos... En fin, lo del titular, vaya.

PS: Por cierto, buena tarde con los palos de Miguel Ángel García (abajo). Raúl Martí quiso hacer las cosas con gusto. Y lo dicho, Curro Robles muy bien en la brega al segundo. Y César Fernández con el cuarto, también,

26 mayo 2014

#sanisidro14/ 'dormilona'



'Dormilona'; así en femenino dice la ficha del sorteo que se llama este novillo fino y proporcionado, negro salpicado, que saldrá en quinto lugar. Lleva el hierro de Montealto y le corresponde a Gonzalo Caballero. La novillada será de tres y tres. Por delante tres de la ganadería anunciada en un primero momento: Guadaira. Tres novillos poco parejos entre sí. Y en la segunda mitad, todo de Montealto, menos ofensivos por delante, pero más igualado en hechuras. Abrirá la tarde Román, que no se ha pensado eso de volver a Madrid. En el día de su presentación le cogió fácil el pulso a Las Ventas: vuelta al ruedo y oreja fue un balance que hoy está dispuesto a mejorar. Estar a menos de dos semanas de su alternativa en Nimes no ha sido excusa. Completa cartel un Posada de Maravillas que repite también en #SanIsidro14 con un necesita mejorar de su primera presencia.

Tres de Guadaira y tres de Montealto para la tercera novillada from Plaza de Toros de Las Ventas on Vimeo.


30 septiembre 2013

#bousalgemesí / cuadro de honor de la setmana de bous 2013

Fernando Beltrán, que actuó como sobresaliente en la Feria de Algemesí y que en el último festejo lidió un novillo de Yolanda Martín, cobrándose las dos orejas y el rabo, ha sido declarado triunfador oficial de La Semana Taurina de 2013.



El resto de premiados son:

Mejor novillo:
Organillero, nº56, de Guadaira, lidiado en 2º lugar el viernes 27 de septiembre.

Mejor ganadería:
Santiago Domecq, lidiada el martes 24 de septiembre.

Mejor subalterno:
Cándido Ruiz, que actuó a las órdenes de Lama de Góngora el martes 24 de septiembre.

Triunfador y Ganador del  I Trofeo “Naranja de Plata” del ciclo de novilladas sin picadores para alumnos de Las Escuelas Taurinas:
Aitor Darío, 'El Gallo', quien actuó el miércoles 25 de septiembre, ante sendos erales de El Parralejo y Javier Molina

La Mención Especial Manolo Cortés, aún por decidir, será próximamente anunciada por la Comisión Taurina.

Premios a las Peñas Cadafaleras:
Mejor Lidia: Vicente Esteve, “Tico”, por la Peña KasideBaes

Mejor Presentación: “KasideBaes, El Musical”, por la Peña KasideBaes

27 septiembre 2013

#bousalgemesí / el triunfo de 'organillero'

Plaça de bous d'Algemesi. Séptimo festejo de la Setmana de Bous. Novillos de Guadaira de excelente presentación. Destacó el bravo segundo, de nombre Organillero, premiado con la vuelta al ruedo. Martín Escudero (silencio y ovación) y Posada de Maravillas (una oreja y silencio). Casi lleno. [VÍDEO]

Guadaira presentó una novillada que por muchas cosas pareció una corrida de toros. Desde el mismo inicio. El salpicado que salió primero era un tío: por hondo, cuajado, badanudo. Y el segundo, 'Organillero', número 56, con expresión de bravo, de toro bravo, auque de trapío menos equilibrado, menos rematado, pero un cuello considerable, mostró de salida total expresión y actitud al iniciar la embestida, empujando de atrás, echando el hocico adelante, entregándose al vuelo de las telas que no estuvieron a la altura.

Le dieron la vuelta al ruedo a 'Organillero' con total merecimiento. Su triunfo fue el mayor suceso de una tarde en la que el acelerador no se apretó nunca en el momento adecuado y quedó al final la impresión de que la cuajada y bien comida novillada de Guadaira se arrastró con varios argumentos por desentrañar y varias orejas por cortar.

Inapelable el triunfo de ese 'Organillero' cargado de virtudes en sus quehaceres. Poco que echarle en cara más allá de ser poco vistoso en su pelea en varas. El galope franco, la actitud al arrancar y tomar las telas, el tranco y la forma de planear lo marcó de salida. Con importancia que dicen. Bravura templada en la nobleza. La posición fija, expresión de entrega y la prontitud a los toques. Que solo se le cortase una oreja dice poco en favor de Posada de Maravillas. Predominó el barullo, la falta de poso. Un quite por delantales y una media de remate, culazo incluido, a la velocidad del rayo. No aportaba lo que pedía la actitu de Organillero. El inicio por abajo, excesivo por ligero y falto de mando.

Fue a partir de mediada la faena cuando Posada buscó la ligazón y el novillo repitió con largura, pronto, al toque. y por ambas manos. Con clase imponente. Hasta entonces muy de uno en uno, y siempre al hilo, sin romperse ni ofrecer ventajas para lucir al animal y trascender con el toreo a aprtir de sus virtudes. La faena, eso: quedó sin romper y se remató de bajonazo, el premio de una oreja porque la faena de Posada no dio para más. El triunfo auténtico fue el de 'Organillero'. De Guadaira. Número 58.

Martín Escudero se entregó en el tercero y al badanudo primero lo atacó poco. Desde ahí vino desiquilibrada su tarde. El salpicado, bragado, meano, corrido y gargantillo primero tuvo seriedad y hondura de toro. Engallado, muy montado en todo momento, sin entrega cuando lo dejaban ir y venir a su aire, fue poco uniforme, pero cuando fue obligado tuvo importancia. Cuando Martín Escudero se metió con él, la respuesta fue continuada, repetida tras los flecos, en redondo. Pero la relación tuvo demasiados pausas entre muletazo y muletazo, suficiente para crecer en sus reservas, escarbar y navegar la faena en medias tintas. Pero al final fue cuando se apretó con él y el novillo-toro reveló su importancia. Con la espada lo pinchó.

El concepto de Martín Escudero se palpó mejor ante el tercero. Su postura casi totalmente enfrontilada y el muslo por delante. Un concepto que debe ganar en naturalidad, pero que lleva implícita una enorme entrega. Venía forzado, dispuesto a solucionar la tarde. Enfrente, el Guadaira de peor concidición. Serio y guapo, empujó más de pechos y se freno de atrás. Tendió más defenderse y le faltó inercia o la raza que parte y empuja de los riñones. Tendió a defenderse, violentón. En una de esas zancadilleó a Martín Escudero, lo pisoteó y la mano derecha le quedó lesionada. Hizo el esfuerzo, mató como pudo y abandonó la plaza con el brazo derecho vendado.

El cuarto y último cometió el error de empujar con bravura a la cabalgadura. Apretó con fijeza, derribó, volvió y le dieron y bien. No faltó entrega, pero el castigo quedó excesivo, sin mesura por parte de Anderson Murillo ni mando desde el jefe de filas. Así al último tercio llegó muy aplomado y Posada estrellando su tarde en Algemesí definitivamente en un lote con predominio de bravura. Qué cosas.


26 septiembre 2012

bous a algemesí/ vídeo del triunfo de pascual javier con la novillada de guadaira


CRÓNICA

bous a algemesí/ galería del cuarto festejo de la setmana taurina

Imágenes del cuarto festejo de la Setmana de Bous d'Algemesí en el que triunfó el novillero valenciano Pascual Javier.



















bous a algemesí/ la clarividente puerta grande de pascual javier

Algemesí, 25 de septiembre de 2012. Cuarta de la Setmana de Bous. Novillos de Guadaira de excelente presentación. Serios y cuajados. Nobles en general, segundo y tercero los mejor, el primero el de menos entrega. Pascual Javier (oreja y dos orejas) y Gómez del Pilar (palmas en ambos). Casi lleno.[VÍDEO]

A los seis años Pascual Javier fue a apuntarse a la Escola de Tauromaquia de València. Como no se lo permitieron entonces, se matriculó a los ocho por primera vez. Una ilusión, un sueño incubado y una afición rebosante, como si de pequeño se hubiese zambullido en una marmita como la de Obelix. Hasta un físico que no parecía dotado para lucir el chispeante se afinó al máximo para antojarse un torerazo hoy en Algemesí. Cada paso suyo ha sido una victoria y lo de hoy, presentarse en esta plaza y triunfar con la clarividencia y rontundidad que lo ha hecho tras 15 años dedicado a esto en cuerpo y alma, debe suponer tanto...

Que me perdonen. Pero al ver saludar a Pascual Javier al primero con seguridad y aplomo, ganándo terreno a la verónica, ajustando chicuelinas no como recurso sino como mero placer y rematar de media y larga, se me fue el santo al cielo y creí que se trataba de un novillero más hecho y placeado como era el otro del cartel, Gómez del Pilar. Pero no, aquello fue obra de Pascual Javier, que así arrancaba una tarde prácticamente redonda por la seguridad, valor y sentido del toreo que demostró.

Por contra, no fue ese el caso de Gómez del Pilar, quien nada tuvo que ver con el que sorprendió en el pasado San Isidro.

Pascual Javier trajó total disposición y una mente despierta donde el sentido que dio a la lidia no encontró impedimentos ni dudas. Una actuación con cabeza y corazón.

La novillada de Guadaira, dejándose si se le hacían las cosas bien y agradecida, valió y dio importancia a lo que se le hizo por la seria presentación. Por puntas y trapío, valía por corrida de toros en muchas plazas con un mes más en el DNI.

El negro primero era de hechuras redondeadas en morrillo,badana y culata. Guapo y bien hecho, aunque a la hora de la verdad se entregó poco. Y no porque las manos de Pascual Javier desbaratasen aquello. El novillero valenciano abrió caminos de capa y en el inicio de la faena de muleta por alto. Pero la embestida quedó cansina, repensada y a la altura de la barriga. Tragó Pascual sin mover una zapatilla, se dejó llegar los pitones a la faja y se sacó cada embesida sin brusquedades ni aspavientos y dio sentido al conjunto desde el valor en apariencia sereno. La estocada, volcándose en rectitud y enterrando el acero en lo alto, de premio. Una oreja.

El tercero, novillo hondo, tuvo más tranco y entrega. Pascual Javier imprimió temple y quietud. Muy enganchado el novillo en las telas desde el inicio, y rematado atrás. Largo el muletazo y entregado el novillero, sin dudar si esto o aquello. Con claridad de ideas resolvió. Así, en redondo, y con la izquierda pegó dos naturales enormes y un de pecho codillero rematado en el sobaco la mar de torero. No es que sea Pascual Javier un esteta, pero así, con esa mentalidad y pureza se pueden conseguir bastantes cosas. En Algemesí dominó toro y escena y argumetó una seria faena. Agarró otro espadazo, este algo caído, y recibió las dos orejas. Puerta grande clarividente y firme candidato, por el momento, a llevarse el premio del ciclo.

Gómez del Pilar anduvo por allí. Hizo largas sus faenas, pero nunca se encontró a gusto. Más yéndose que quedándose. Ni asomo del que vimos pasar por Madrid y a punto estuvo de abrir la puerta grande de Las Ventas. Feo y serio el segundo de Guadaira, parecía que no, pero acabó sacando nobleza y metiendo el hocico pese a la vulgaridad que encontró delante. Y ante el cuarto, otro novillo-toro de trapío más que sobrado, anduvo con pocas convicciones. Con ése, el único que brilló fue el tercero de su cuadrilla que puso un par dejándese ver, gustándose, y claro, tuvo que saludar.


06 octubre 2011

javier jiménez, triunfador de la setmana de bous d'algemesí

Simplement, espectacular.

Algemesí cómo mola. Cada día de la Setmana de Bous al cartelón que anuncia los novillos a lidiar llevaba un mensaje, y el último día era este: "Algemesí como mola, se merece una ola". Y así acabó la Setmana con una ola y el público del cuadrilatero entregado a su ancestral fiesta, auténtico ejemplo de la fuerza de un pueblo que vive y desvive por esos nueve días de fiesta con el toro (el novillo) como gran protagonista. Todo un ejemplo de civilizado y apasionado para verlo, vivirlo, disfrutarlo y contarlo.

Pero hay que cuidar Algemesí, sobre todo su seriedad, y hay que exigir más a los novilleros. Cuatro días hemos pasado este año por Algemesí y poco, muy poco, han dicho los novilleros. Se podría decir que el toreo puro ha pasado ha mejor vida. Que prima la voluntad y pegapasismo. Pero ¿sentir el toreo quién lo ha sentido? Diría que el único fue un novillero sin caballos de la localidad, un tal Jorge Expósito. Lo demás dejó bastante que desear.

Ayer miércoles se fallaron los premios de la Setmana de Bous, algo tarde hay que decir. Este año se programó una final descafeinada ya que no acogió a los verdaderos triunfadores --faltó Fernando Adrián que se fue a Arnedo para calzarse el Zapato de Oro-- y Emilio Huertas, tan voluntarioso como escaso de técnica y de recursos, y que ya fue triunfador en 2010, se midió en la final con Javier Jiménez, que no es ni mejor ni peor pero que sí tiene más zarpas, y así, con ellas, fue capaz de resolver mucho mejor y al final --en la final-- se llevó el triunfo mayor y por lo tanto el título de ganador.

Estos han sido los premios concedidos por la Comissió Taurina d'Algemesí:

- Triunfador: Javier Jiménez.

- Finalista: Emilio Huertas.

- Mejor novillo: 'Huido', número 81 de Lagunajanda lidiado el 2 de octubre por Javier Jiménez en la final. El novillo fue premiado con la vuelta al ruedo y el novillero cortó las dos orejas.
Vídeo de la final con Emilio Huertas y Javier Jiménez y novillos de Lagunajanda.
 

- Mejor novillada: Guadaira.
Vídeo del novillo de Guadaira lidiado por Emilio Huertas el 30 de septiembre y al que le cortó las dos orejas y el rabo.
 

- Mejor subalterno: José Otero --todo un ídolo de Algemesí--, de la cuadrilla de Emilio Huertas.  

- Mención especial Manolo Cortés: Jorge Expósito, alumno de la Escuela de Tauromaquia de València y natural de Algemesí.  

- Mejor rejoneador: desierto.  

- Premio Berca TV: al novillo “Tramojo” de Cebada Gago.


PS: Interesantes reflexiones a modo de balance de la Setmana de Bous d'Algemesí por parte de Adolfo Campos, que tan bien siempre se porta con nosotros y por eso le debemos un all i pebre y alguna que otra paella, en el blog División de Opiniones: Impulso o relflexión.

20 marzo 2011

fallas 2011/ pésima novillada de guadaira

López Simón.

La última jornada de la Feria de Fallas fue doble y empezó con decepción. La novillada de matinal de Guadaira fue pura bazofia. Tan bonita de hechuras como vacía, floja y descastada.

La terna de novilleros --Miguel Giménez, Diego Silveti y López Simón-- estrelló todas sus buenas voluntades frente a las escasas posibilidades de los utreros de Guadaira.

Ganas y voluntad de Miguel Giménez, que saludó ovación en el cuarto y se embarulló con la espada en el primero tras hacer una templada faena. Diego Silveti aportó variedad con la capa y con la muleta demostró más ternura que otra cosa. López Simón se dio una vuelta al ruedo tras demostrar firmeza con el segundo de la mañana, mientras que del sexto sacó lo que pudo cruzándose mucho, pero ni por esas.

27 septiembre 2010

bous algemesí 2010/ vídeo de la tarde con josé arévalo, esaú fernández y novillos de guadaira


CRÓNICA.

bous algemesí 2010/ fin de fiesta triunfalista



La Setmana de Bous acabó con un triufalismo arrollador, con los cadafales con más fuerza que ningún otro día, como si aquello nadie quisiera que se acabara, como si lo poco que quedaba se quisiera aprovechar al máximo para poder soportar el año que queda hasta los próximos días de toros. "Sí, sí, sí, açò és Algemesí" gritaban los tendidos arrastrados por los más pequeños.

Este ambiente sacó a hombros por la puerta grande a José Arévalo y Esaú Fernández, que lidiaron junto al rejoneador Rubén Sánchez cinco novillos de Guadaira, bien presentados, nobles en exceso, pero sin la casta que cargase con una pizca de emoción sus embestidas. Por encima, el cuarto y el quinto. Y mejor Fernández que Arévalo. Por eso uno cortó tres orejas y el otro sólo una de cada uno de sus novillos. Cada premio, víctima del triunfalismo; el exceso mayor de todos fue sacar también al mayoral por la puerta grande. Eso sobraba.

Pero más allá del número de orejas, la tarde tuvo más diferencias de las que José Arévalo el que más será quien tenga que sacar más conclusiones. Por ejemplo, el paseíllo. Mientras Esaú Fernández iba a un ritmo normal. En cambio, Arévalo iba muy lento, demasiado, tanto que el sobresaliente, Pedro Herreros 'Lumbrerita', tuvo que aflojar el paso. El detalle sería intrascendente si luego durante la lidia no ocurriese justo lo contrario. Que Fernández fuese el que toraba más despacio y Arévalo el acelerado.

José Arévalo arreó con toda su fuerza sobre todo con el primero. Se fue a porta gayola, toreó a la verónica de rodillas, puso banderillas e incluso un par de las cortas, pero luego todo su arrojo se diluyó. Eran las prisas. Vibrante arranque de rodillas y a la primera serie derecho un enganchón, un tirón a destiempo y el orden y la limpieza se fue al traste y el toro se volvió áspero, que es lo normal cuando no hay temple, y todo se amontonó. La oreja cayó porque Algemesí es territorio conquistado por Arévalo, por su voluntad y por su efectividad a espadas.

Con el cuarto mejoró un poco. Sobre todo en redondo, porque al natural el Moncada necesita mejorar. Dejó con la diestra tres series muy por abajo, pero muy cortas, de sólo dos o tres y el pecho. Con vibración, algo aceleradas. De rodillas aportó largos muletazos, pero a punto estuvo de ser atropellado. El novillo, bueno, encastado incluso, muy entero y con recorrido. Por insistencia sobre todo, porque para el toreo hace falta un mayor reposo y menos prisas, y por una buena estocada cortó otra oreja, la que le abría la puerta grande.

El sevillano, espigado, y de nombre bíblico, Esaú Fernández tiene el don del temple, o al menos así quedó patente en Algemesí. Baja muy mucho la zurda y la mueve con temple y con mucha largura. Toda una gratísima sorpresa. Los mejores naturales del ciclo sin duda, y por partida doble. Tres tandas a su primero, con el añadido de un arrimón rodillas en tierra y estocada tras pinchazo. Oreja. Al quinto, más. El toreo, despacio. Mejor al natural, también. Pero alargó de forma excesiva la faena con añadidos innecesarios. Mató a la primera, y le concedieron las dos orejas. Tal vez le sobraba una.

El rejoneador Rubén Sánchez estuvo sin ajuste, pero queriendo. Con el rejón de muerte, mal. Al final se quedó con un par de ovaciones. Una tras su faena y otra en la despedida. El público cumplió su papel a la perfección en su última tarde y más que oportuna, merecida, fue la ovación a Pedro Herreros 'Lumbrerita', que ha ejercido de sobresaliente toda la semana y que se despidió con un quite por verónicas al quinto.




PS: Algemesí, hasta el año que viene. Porque pese a que muchas cosas se deberían corregir --mayor autoridad del palco, que las cuadrillas no campasen tan a sus anchas, que se permitan menos precauciones, que un pelín de cultura/educación taurina así en general para todos no vendría mal, ...-, da gusto ir por allí por el trato que se recibe y porque nos abren las puertas y nos dejan participar en tertulias y todo. Un placer.