Más que recomendable para conocer mejor a un tipo que, como persona y como torero, es un dechado de sensibilidad. Una entrevista de Los Morancos que ya debe tener sus años y que, por supuesto, provocará más de una carcajada.
"Qué bonitos son los miedos, y las dudas", dice un Curro tan natural como en sus mejores tardes vestido de luces. Com surge la torería, vaya.
"El toreo bueno es muy reunido. Arrebujao es la palabra. Hay que arrebujarse, pero con armonía, sin atropellos. El toreo también es ligao, como los cantes. Los toros hoy pegan una arrancada y se paran, y eso a mí me aburre mucho, tener que sacarle los pases de uno en uno, en fila india, vamos. A mí me gusta que los toros repitán. Que cuando les dejas la muleta repitan. Así es como uno goza. Con los toros paraditos hay que ponerse encima y eso no puede ser, porque el toreo, aparte de arrebujamiento y ligazón es también distancia. Con estos toros parados se puede ser valeroso y hacer como que haces, pero no, el toreo no se puede hacer tan cerca. Al toro hay que llevarlo donde tú quieres, con la muñeca partía y la cintura flexible. El sentimineto te engancha desde el pelo de la cabeza hasta el dedo gordo del pie. El sentimiento llega a todo el cuerpo, y cuando llega es un escalofrío que se estremece uno."
Del libro Curro Romero, la esencia. De Antonio Burgos
"Y ya dejo a Antonio Chaves. Yo dejo a Chaves porque estoy así con Fatigón, con Manolo Moreno que era de Huelva, y yo no veía nada claro. Porque aunque me pagaron unas cuantas novilladas bien, no lo veía yo claro, a pesar de las trescientas mil pesetas que había ganado la temporada de mi debú en Sevilla. Porque en aquella época no tenía yo grandes gastos, no se le daba nada a los periodistas. A partir de ser ya matador de toros es cuando vienen los trincones".
Del libro Curro Romero, la esencia. De Antonio Burgos. Editorial Planeta.
"Entonces se daban mucho hasta molinetes de rodillas, aquel desplante del teléfono que había inventado Luis Miguel Dominguín, que también estaba todavía en activo. Y todo el mundo inventaba su pase, todo el mundo quería dejar allí puesto su apellido terminado en 'ina', como Manolete con la manoletina y Chicuelo con la chicuelina.
Se trataba de llamar la atención, pero se podía haber llamado la atención haciendo bien el toreo, que era lo que yo queria, llamar la atención, pero haciendo bien las cosas en vez de ponerme de rodillas y de pegar aquellos pases, aquellos rodillazos, que a mí aquello ni me iba ni me salí a de dentro, pero era lo que me decía Miguel Moreno que hicieram que toreara de aquella forma que no era mi forma de torear ni de entender el toreo. Uno iba cogiendo aquello, pero a la fuerza... En mi debú en Sevilla hasta llegué a dar una manoletina. Pero luego he ido eliminando todo eso y estoy donde estoy por eliminar todo eso..."
Del homenaje a Los Planetas ya escribí algo, y precisamente se celebra hoy en la sala 1 de L'Auditori de Barcelona.El cartel es de lujo: Morente, Nacho Vegas, Lagartija Nick, Lori Meyers, Fastasma 3 (qué bueno que vuelvan a hacer algo), Clovis, Manos de Topo, Tachenko y Pumuky.
Ayer quien publicó un buen post sobre el acontecimiento fue Darío Manrique, que también profesa la religión planetaria. Se lo han ganado a pulso. A mi me pasó que primero tuve que escuchar a la Velvet Underground --evidente si seguimos coordenadas temporales. El primer encuentro fue cuando preparaba el selectivo, pero no era el momento. Pronto vendrían muchos y cada equis tiempo uno de sus discos tiene que pasar por la pletina y al menos una vez al año, uno de sus conciertos.
Del post de Manrique me ha llamado la atención, por aquello de que la cabra siempre tira al monte, un comentario firmado por alguien con el nombre de M, que dice: "Para mi Los Planetas son como el Curro Romero del indie, capaces de lo peor (en directo) y de lo mejor (en estudio y para quien le guste). Un saludo". Y esto, sin estar de acuerdo con el comentario porque, personalmente, con Los Planetas en directo tengo suerte, me ha recordado la experiencia que tuve en el concierto de presentación de La Leyenta del Espacio, en la que lo primero que me vino a la cabeza fue el toreo roto, rompiéndose, de Rafael de Paula.
Para que la gente habitual que pasa por aquí: Romero, Paula y Los Planetas, casi ná... ¿Y luego quién puede decir que no le gustan?
Hablamos los aficionados del poder en el toreo, del parar, templar y mandar. Y Curro en cambio habla de "caricias". De cargar la suerte y meter los riñones; y Curro de meter "el culito para dentro".
Qué cosas, cuando todos sabemos -los buenos aficionados- que el Faraón de Camas es de los que cuando se ha puesto, se ha puesto de verdad.
"El arte es un destello torero que queda en la retina para toda la vida, y lo hace un hombre delante de un toro, que si le echa mano lo desbarata, y ante mucha gente, en muy poco tiempo, despacio, con plasticidad, con el pecho fuera y el culito para dentro... Eso tiene una profundidad enorme y te provoca una sensación tal que te olvidas del instinto de conservación. ¿Es o no el toreo una de las bellas artes?"