Andy Younnes se ha convertido en la primera gran sorpresa
de la Feria de Fallas 2016. Puerta grande para un francés que hace un
rato era un desconocido en Valencia. Probablemente hacía años que los
toros de Fallas no traían este rumor tan ilusionante. El toreo es el
arte de la sorpresa y lo imprevisible, y en esta feria fallera hay
motivos para el misterio y la ilusión. Un tal Younes de Arlés ha sido el
primero en dar en la diana y, la verdad: nadie se lo esperaba.
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11 marzo 2016
#fallas2016/ orden de lidia de los novillos de lópez gibaja para la primera de la feria de fallas
Están anunciados el valenciano Jesús Chover, el de Almassora Varea y el francés Andy Younnes.






29 febrero 2016
#magdalena2016/ vídeo y galería de imágenes de la tarde de varea en solitario en castellón
"Muchas cosas. Ese muletazo descolgado, asentado en los riñones, como dormido, en la primera tanda en redondo de la tarde; el natural volado que le ha dado fama; el espadazo al cuarto cuando había pegado un sainete con el vulgar tercero; y la locura desatada en el quinto con ese toreo de rodillas y en redondo de cintura rota, dos muletazos para enloquecer. Y verónicas como perlas, y las medias a la cadera, el mentón atravesando el pecho, y los arabescos y la expresión y una mentalidad despierta que nunca se vio atosigada ni con prisas. Las orejas y el triunfo son de más. Seguramente se trataba más de mostrarse y de demostrarse..."
28 febrero 2016
#magdalena2016/ varea y el triunfo de su libertad
Empieza la Magdalena con Varea y su gesto para mostrarse y demostrarse. Día de fiesta y corazones apretados. Todo a la vez. La Tauromaquia mirando al futuro. Un pueblo, Almassora, una ciudad y más que una provincia que casi llenan la Plaza de Toros de Castellón. Motivos sobrados. Canela y azabache: un vestido distinto para un torero distinto. Y el trago de trazar en solitario ese paseíllo. Es el precio de la libertad y la sensatez del que no tiene prisa. Decidir cocerse a fuego lento y a la vez lanzar un órdago a la grande: En casa y tres de Fuente Ymbro y tres de El Parralejo para mí. Tardes así tienen dos, tres o más filos. La moral la curten, la alimentan o la acuchillan directamente. No era para nada fácil. Las sensaciones se acumulan en días en solitario, y Varea las cató en una amplia gama. Pero al final prevaleció el gesto, el amor propio, el carácter, la raza, el orgullo y el pellizco de la diferencia. De momento ya triunfo él y su libertad. Ahora queda el camino.
Muchas cosas. Ese muletazo descolgado, asentado en los riñones, como dormido, en la primera tanda en redondo de la tarde; el natural volado que le ha dado fama; el espadazo al cuarto cuando había pegado un sainete con el vulgar tercero; y la locura desatada en el quinto con ese toreo de rodillas y en redondo de cintura rota, dos muletazos para enloquecer. Y verónicas como perlas, y las medias a la cadera, el mentón atravesando el pecho, y los arabescos y la expresión y una mentalidad despierta que nunca se vio atosigada ni con prisas. Las orejas y el triunfo son de más. Seguramente se trataba más de mostrarse y de demostrarse.
Fueron cuatro orejas, y alguna que se dejó la espada por el devenir de una tarde que tuvo su explosión en el quinto capítulo, con el novillo 'Juaco' de El Parralejo, que en un exceso de triunfalismo fue premiado con la vuelta al ruedo. Fue esa explosión la que carga de sentido y significado la tarde entera. Pero lo ocurrido en los novillos primero, segundo, cuarto y sexto también tuvo bastante miga.
Una farol rodillas en tierra para recibir al primero de la tarde, 'Pelícano' de Fuente Ymbro. Estas son mis intenciones quería decir. Hechuras bien dibujadas. Falta celo en los primeros tercios. Un picotazo. El capote de Varea ya se hace presente a la verónica. Muy a su aire. Correcta la brega de Francisco José Plaza. Lo agradece el novillo. La moneda cambia en el inicio de la faena de muleta. Mandado y sobroso el toreo por abajo, y un trincherazo. El toreo y sus porqués.
Por la mano diestra encuentra ese misterio. El del temple y la distancia. Recoge y eterniza la embestida. 'Pelícano' saca buen fondo. Varea cierra el compás y se descuelga sobre los riñones y las zapatillas. Y surge ese redondo como soñándolo muy cerca de los medios. Al natural no redondea. Cuando se tenía que trazar el natural bueno, la guinda a la serie, el maldito enganchón. Con el epílogo vuelve a subir el tono. Los ayudados y el toreo por abajo. El empaque y una buena estocada que todavía necesitaria de un par de descabellos. Caía la primera oreja.
Cordobinas flexionadas para recoger a 'Actor', de El Parralejo, al que la clase se le desparrama, pero las fuerzas no le sobran. Cómo humilla. Inicio de faena con el cartucho. Pide distancia exacta. Le viene grande esa primera galopada. Pero ya cuando lo cita en tres o cuatro metros, lo para, templa y manda, los naturales alcanzan esa dimensión que alcanza el de Almassora. Por la mano zurda la faena alza el vuelo, lo mantiene con la diestra y en el epílogo saca carácter de novillero, arrea y echa las rodillas al suelo. Un circular ahí. A la postre sería la faena de mejor, más lleno y sólido argumento. Sólido Varea. Pero la espada volvió a despertar las dudas y del premio gordo se pasó a la ovación.
Impresentable el tercero de El Parralejo. Pitones rozando el absurdo y regordías y grandonas hechuras. La vulgaridad en sí, por dentro, por fuera y en movimiento. La única emoción fue en el tercio de varas: con el piquero desarmado con la vara partida, el monosabio echó valor, se agarró al caballo y con el novillo buscándole las vueltas, se libró de un cornadón. Ninguna raza. Varea, que a éste lo lanceo de capa con predominio a pies juntos, no pasó de la corrección, del intento de empujarlo muy hacia adelante sin más opción, para después pegar un sainete con la espada. Menos mal que fue entonces y ya no después.
El colorado es el más bajo. Abrochadito y acapachado, luce el hierro de Fuente Ymbro. Sin excesos, faena de más matices técnicos que expresivos de Varea. Novillo de mucha movilidad y escasa profundidad. Ahí hay listeza, orden y buen manejo. Se acaba cuajando un novillo y, lo fundamental, la espada se muestra contundente. Tal vez ahí es donde se ha visto al Varea evolucionado, al que ha crecido este invierno y que ha trabajado con un Curro Molina, que estuvo toda la tarde pendiente. Ahí llegó la oreja que abría la puerta grande.
Pero hacia falta más y es por eso que en el quinto Varea tocó a rebato. Juaco se llamaba el de El Parralejo. Varea por banderillas. Se escuchaba la ovación de la tarde al rematar al quiebro un voluntarioso tercio. Juaco es pronto, galopa con alegría. Rodillas al suelo en el tercio. Distancia, el novillo como un tren, dos o tres por alto, y a la que viene, le sopla un derechazo sentido, de rodillas, y luego otro, y lo liga, y remata con un de pecho antológico a la hombrera contraria, también de rodillas. Borrachera y estallido. En ese momento Varea, por fin, se sentía triunfador. Todo el esfuerzo y cada decisión ahí cobraron sentido. El toreo y la forma de irse, roto, de la cara del toro, arrojando los trastos... y la plaza en pie. La faena transcurrió repleta de pinceladas y otra estocada. Dos orejas y la excesiva vuelta al ruedo para el novillo.
Queda el último esfuerzo. Y Varea se va a porta gayola. Pero el tal Perdigón tomó el ruedo por la mano izquierda y no hubo encuentro. Perdigón luce hechura de toro. El más Fuente Ymbro de todos y el mejor presentado de un conjunto en el que los de Gallardo estuvieron por encima de los de El Parralejo. Negro y alto de cruz. Saca ritmo ya a la verónica y Varea se lo lleva con él hasta los medios. La media es tal vez la mejor de las muchas que dio. El quite por crinolinas queda en buen intento.
Perdigón había empujado en el peto. Varea se equivoca en la distancia al inicio, muy encima. El mínimo respiro que le dio, lo aprovechó para arrancarse con alegría. Pronto, repetidor y muy fijo el toro. Las distancias y terrenos no fueron los necesarios. Hacia el final de la faena, los mejores pasajes, toreando al natural con la mano diestra. Pinchazo y estocada.
Y al final el sabor del triunfo que Varea alcanzó sintiéndose libre.
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de Castellón, 28 de febrero de 2016. Primer festejo de Magdalena 2016. Novillos de Fuente Ymbro (1º, 4 y 6º) y El Parralejo (2º, 3º y 5º) de justa presencia, algo por debajo los de El Parralejo. Con fondo el primero, noble y muy humillado el segundo, el quinto premiado con la cuelta al ruedo y bravo el quinto. Varea, en solitario: oreja tras aviso, ovación tras avisio, palmas, oreja, dos orejas, palmas y salida por la puerta grande. Más de tres cuartos (unas 9500 personas)
Muchas cosas. Ese muletazo descolgado, asentado en los riñones, como dormido, en la primera tanda en redondo de la tarde; el natural volado que le ha dado fama; el espadazo al cuarto cuando había pegado un sainete con el vulgar tercero; y la locura desatada en el quinto con ese toreo de rodillas y en redondo de cintura rota, dos muletazos para enloquecer. Y verónicas como perlas, y las medias a la cadera, el mentón atravesando el pecho, y los arabescos y la expresión y una mentalidad despierta que nunca se vio atosigada ni con prisas. Las orejas y el triunfo son de más. Seguramente se trataba más de mostrarse y de demostrarse.
Fueron cuatro orejas, y alguna que se dejó la espada por el devenir de una tarde que tuvo su explosión en el quinto capítulo, con el novillo 'Juaco' de El Parralejo, que en un exceso de triunfalismo fue premiado con la vuelta al ruedo. Fue esa explosión la que carga de sentido y significado la tarde entera. Pero lo ocurrido en los novillos primero, segundo, cuarto y sexto también tuvo bastante miga.
Una farol rodillas en tierra para recibir al primero de la tarde, 'Pelícano' de Fuente Ymbro. Estas son mis intenciones quería decir. Hechuras bien dibujadas. Falta celo en los primeros tercios. Un picotazo. El capote de Varea ya se hace presente a la verónica. Muy a su aire. Correcta la brega de Francisco José Plaza. Lo agradece el novillo. La moneda cambia en el inicio de la faena de muleta. Mandado y sobroso el toreo por abajo, y un trincherazo. El toreo y sus porqués.
Por la mano diestra encuentra ese misterio. El del temple y la distancia. Recoge y eterniza la embestida. 'Pelícano' saca buen fondo. Varea cierra el compás y se descuelga sobre los riñones y las zapatillas. Y surge ese redondo como soñándolo muy cerca de los medios. Al natural no redondea. Cuando se tenía que trazar el natural bueno, la guinda a la serie, el maldito enganchón. Con el epílogo vuelve a subir el tono. Los ayudados y el toreo por abajo. El empaque y una buena estocada que todavía necesitaria de un par de descabellos. Caía la primera oreja.
Cordobinas flexionadas para recoger a 'Actor', de El Parralejo, al que la clase se le desparrama, pero las fuerzas no le sobran. Cómo humilla. Inicio de faena con el cartucho. Pide distancia exacta. Le viene grande esa primera galopada. Pero ya cuando lo cita en tres o cuatro metros, lo para, templa y manda, los naturales alcanzan esa dimensión que alcanza el de Almassora. Por la mano zurda la faena alza el vuelo, lo mantiene con la diestra y en el epílogo saca carácter de novillero, arrea y echa las rodillas al suelo. Un circular ahí. A la postre sería la faena de mejor, más lleno y sólido argumento. Sólido Varea. Pero la espada volvió a despertar las dudas y del premio gordo se pasó a la ovación.
Impresentable el tercero de El Parralejo. Pitones rozando el absurdo y regordías y grandonas hechuras. La vulgaridad en sí, por dentro, por fuera y en movimiento. La única emoción fue en el tercio de varas: con el piquero desarmado con la vara partida, el monosabio echó valor, se agarró al caballo y con el novillo buscándole las vueltas, se libró de un cornadón. Ninguna raza. Varea, que a éste lo lanceo de capa con predominio a pies juntos, no pasó de la corrección, del intento de empujarlo muy hacia adelante sin más opción, para después pegar un sainete con la espada. Menos mal que fue entonces y ya no después.
El colorado es el más bajo. Abrochadito y acapachado, luce el hierro de Fuente Ymbro. Sin excesos, faena de más matices técnicos que expresivos de Varea. Novillo de mucha movilidad y escasa profundidad. Ahí hay listeza, orden y buen manejo. Se acaba cuajando un novillo y, lo fundamental, la espada se muestra contundente. Tal vez ahí es donde se ha visto al Varea evolucionado, al que ha crecido este invierno y que ha trabajado con un Curro Molina, que estuvo toda la tarde pendiente. Ahí llegó la oreja que abría la puerta grande.
Pero hacia falta más y es por eso que en el quinto Varea tocó a rebato. Juaco se llamaba el de El Parralejo. Varea por banderillas. Se escuchaba la ovación de la tarde al rematar al quiebro un voluntarioso tercio. Juaco es pronto, galopa con alegría. Rodillas al suelo en el tercio. Distancia, el novillo como un tren, dos o tres por alto, y a la que viene, le sopla un derechazo sentido, de rodillas, y luego otro, y lo liga, y remata con un de pecho antológico a la hombrera contraria, también de rodillas. Borrachera y estallido. En ese momento Varea, por fin, se sentía triunfador. Todo el esfuerzo y cada decisión ahí cobraron sentido. El toreo y la forma de irse, roto, de la cara del toro, arrojando los trastos... y la plaza en pie. La faena transcurrió repleta de pinceladas y otra estocada. Dos orejas y la excesiva vuelta al ruedo para el novillo.
Queda el último esfuerzo. Y Varea se va a porta gayola. Pero el tal Perdigón tomó el ruedo por la mano izquierda y no hubo encuentro. Perdigón luce hechura de toro. El más Fuente Ymbro de todos y el mejor presentado de un conjunto en el que los de Gallardo estuvieron por encima de los de El Parralejo. Negro y alto de cruz. Saca ritmo ya a la verónica y Varea se lo lleva con él hasta los medios. La media es tal vez la mejor de las muchas que dio. El quite por crinolinas queda en buen intento.
Perdigón había empujado en el peto. Varea se equivoca en la distancia al inicio, muy encima. El mínimo respiro que le dio, lo aprovechó para arrancarse con alegría. Pronto, repetidor y muy fijo el toro. Las distancias y terrenos no fueron los necesarios. Hacia el final de la faena, los mejores pasajes, toreando al natural con la mano diestra. Pinchazo y estocada.
Y al final el sabor del triunfo que Varea alcanzó sintiéndose libre.
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de Castellón, 28 de febrero de 2016. Primer festejo de Magdalena 2016. Novillos de Fuente Ymbro (1º, 4 y 6º) y El Parralejo (2º, 3º y 5º) de justa presencia, algo por debajo los de El Parralejo. Con fondo el primero, noble y muy humillado el segundo, el quinto premiado con la cuelta al ruedo y bravo el quinto. Varea, en solitario: oreja tras aviso, ovación tras avisio, palmas, oreja, dos orejas, palmas y salida por la puerta grande. Más de tres cuartos (unas 9500 personas)
05 diciembre 2015
#culturadebouradio con varea, adolfo martín y 'el bou en corda de la puríssima d'ontinyent'

Editorial:
"Tio Canya, ai Tio Canya, ja ens han tornat a furtar les claus de casa… I mira qui ha sigut: el mateix alcalde de València, el senyor Joan Ribó…"(...)
"El pobles de l’Horta de València ja li ho han deixat ben clar. Per ahí s’equivoca. Perquè l’Horta és futur… però també arrels, tradició, festa, vida… I CULTURA DE BOU"
17 noviembre 2015
#fotosdetemporada/ varea arranca triunfando en fallas

21 de marzo de 2015, València.
Varea no tiene intención de dejar de soñarlo. El toreo que alcanza esa dimensión desconocida es el que se hace mientras se sueña, el que se siente con todo el cuerpo, el que se construye de pura emoción y, sobre todo, además, es capaz de transmitirla. Qué cosas tiene el toreo, que por más que se vea venir, se intuya, se huela a kilómetros, cuando ves el muletazo con los vuelos, el pecho que se va tras ellos, y la cintura que cruje rota, la ronquera del tendido sube en decibélios. Se notó. La tarde se la llevó Varea. Abrió la puerta grande de València como hace un par de semanas abrió la de Castellón.
09 octubre 2015
el toreo y la bravura conquistan la felicidad en el puig
Un novillo de Fuente Ymbro guapo pero atacado en exceso abrió la primera de las dos novilladas que se celebran en El Puig esta fin de semana de puente de octubre. A la afición le tocó emigrar ante el vacío, por dejadez de Diputación y empresa, en esa joya que es el coso de la calle Xàtiva, y que hoy 9 d'Octubre lloraba cerrada y sola. Una pena que al final se tradujo en la sorprendente felicidad que provoca el toreo y la bravura. Y sucedió en El Puig de Santa María donde hace 777 años partió el rey Jaume I para conquistar València un 9 d'Octubre.
Hasta tres novillos de nota con el hierro de Fuente Ymbro (tercero, quinto y sexto) de un lote bien presentado. Los dos últimos de vuelta al ruedo y, sobre todo, el toreo de Varea en una serie tremenda de naturales al final encumbraron la tarde. Cristian Climent, con cuatro orejas y un rabo jugando en casa, Varea con idéntico marcador y el mayoral de Fuente Ymbro se fueron a hombros.
Dos tercios en la portatil de El Puig, junto al mar. En medio de un solar que no pudo morder la voracidad ladrillera de hace unos años. Fernando Beltrán meció la verónica y se dejó caer de inicio. Buena la media, torera la larga. Un quite por alto. Y el novillo, hondo, apretado y pasadito, flojo de remos. Mucha arena y poco compactada. Falta de fuerzas y un firme poco firme. Tendió a defenderse por todo ello el animal. El concepto de Beltrán. El gusto, las formas. Sobre ambas manos en los medios. Dejándose llegar al animal y confiándolo. Mucho pulso para que aquello cogiese forma. Tiene Beltrán el toreo metido y es capaz de mantener el argumento de una faena aunque la materia no ayude. Estocada desprendida y oreja.
Vareado y corretón es el segundo. De poca fijeza, nunca paró. Era la mansedumbre que asomaba y buscaba las querencias. Cristian Climent jugaba en casa y tocaba apretar. Un larga cambiada de salida, un quite por zapopinas y cuatro pares de banderillas en un tercio que fue a más. Rajado pero con temple quedó el Funte Ymbro para la faena de muleta. Inicio espectacular con pases cambiados en los medios y el novillo buscando la puerta de chiqueros. Climent lo sujetó en dos tandas muy bien trabadas sobre la derecha. Por abajo, ligadas. De rápida conexión, fueron lo mejor de una faena irregular. Al final una estocada y dos orejas.
Libertador fue el tercero. Por hechuras, muy en la casa. De perfil y de frente. Varea no se acopla de salida y sufre una seca voltereta. Se repone y en la faena ofrecerá el mejor toreo de la tarde hasta el momento. Exigente el tal Libertador. Había que llevarlo muy sometido y por abajo. Empezó cogiéndole el aire a izquierdas. De mitad de faena para adelante, justo cuando la charanga que amenizaba la tarde dejó de tocar, Varea sobre la derecha alcanzó la profundidad. En los medios y muy por abajo. Fondo bravo en el animal. Hubo una tanda más a ese nivel. Estocada y dos orejas
Muy bajo y rematado era el cuarto, abriendo la cara. Pero de salida no rompe. Muy atrancado, bruto y sin fijeza. Sin duda, a Beltrán le había tocado bailar con la más fea. Voluntad y facilidad por hilar una faena con casi todo a la contra. Poca continuidad, muchas protestas en una embestida que nunca se resbaló conforme. Estocada tras pinchazo y la puntilla dejó todo en mera ovación.
Mirón, manso enrazado, con su genio y mucha movilidad el quinto. Igual se la quería comer, que se paraba distraído. Muy de público. Climent quiso hacer todo y más. Se fue a porta gayola y lo recogió por verónicas a pies juntos. Lo mejor fueron los inicios, sin duda. De muleta, rodillas en tierra. Primero por alto y luego en redondo. Emocionante. Tragó por demás en cuatro muletazos ligados y al final el pulso lo ganó el enrazado Organillero.
Cuando se decía voy, allá que iba. Unas veces la reunión era ordenada. Otras desbordaba al tierno Climent. Caló el novillo en el público y también la actitud del novillero del pueblo, que en un exceso ya en el descuento fue volteado. Estocada al encuentro y dos y rabo exageradas y vuelta merecida para el novillo Organillero.Taconero se llama el sexto. Y era eso, un taco. Guapo y fino. Ajandillado. Y a la postre el más noble y pastueño para el torero. Borrachera al natural de Varea. Cantó el novillo su pitón ya de salida. Y su ritmo también. El arranque de faena fue una manojo de muletazos embriagados con los que se cruzó el ruedo. En rondondo movió primero la faena, pero todo se desató al natural.
Una primera serie a izquierdas, por largura, templanza y esa torería que luce el de Almassora, puso la plaza en pie. A partir de ahí, la revolución. La cadencia del toro por encima de todo. Temple y entrega. Y Varea, roto. Conato de indulto. Bien por la presidenta, que aguantó el tirón. Dos y rabo para Varea vuelta para Taconero, que murió bravo. Eso significa que el campo se sigue guardando el tesoro y el misterio para, por ejemplo, conquistar la felicidad en El Puig.
03 octubre 2015
#culturadebouradio con jesús chover, varea, alcaldesa y comissió de algemesí (y un editorial cabreado)
(editorial)
Hoy el editorial nos ha salido cabreados. Y que nadie se moleste, porque estar cabreados está de actualidad. El otro día el agricultor de Alboraia que presentó a Mónica Oltra ante empresarios, políticos y demás periodistas 2.0, lo dejó bien clarito. Si alguien se molesta porque alguien muestre su cabreo con un discurso crudo y directo es que no es de este tiempo (y en la molestia debe llevar el pecado).
Y sí, estamos cabreados con taurinos y antitaurinos.
27 septiembre 2015
estos son los premios de la setmana de bous de algemesí
- Triunfador del ciclo, trofeo Naranja de Oro: Varea.
- Trofeo Naranja de Plata al mejor novillero son caballos: El Rafi, de la Escuela Taurina de Nimes.
- Premio al mejor novillo para Jaquetón-7, de Rehuelga, lidiado por Cristian Climent y cortándole dos orejas.
- Premio a la mejor novillada para Torrestrella.
- Premio al mejor torero de plata para Raúl Martí, de la cuadrilla de Varea.
- El premio al mejor picador ha quedado desierto.
- Detalle Berca TV para la ganadería de Pedro Jovaní, que lidio una novillada sin caballos.
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