La València underground, la València por la Cultura de Bou...
Casi un año después de la histórica manifestación del 13 de marzo de 2016, la Tauromaquia en toda su diversidad volvió a tomar València como ciudad de vanguardia para celebrar el primer Congreso por la Cultura de Bou. El emblemático espacio de la plaza de toros de València, a una semana de iniciarse las corridas de Fallas, recibió a 15.000 personas en un constante río de gente pese al ninguneo político y mediático.
El Congreso fue, una vez más, a iniciativa de la bases, de la afición que cargó con una responsabilidad casi que temeraria de producir un evento tremendamente ambicioso. Y si en la rueda de prensa de presentación se desveló que a punto estuvo de no celebrarse el Congreso, cualquier previsión hacía temer una chapuza de considerables dimensiones. Pero lo cierto es que ahora no queda otra que felicitarse por los cuatro días de encuentro de la Tauromaquia con la ciudad de València, cuatro días de puertas abiertas del coso de la calle Xàtiva, cuatro días de cultura de bou compartida en toda su diversidad, cuatro días que ahora es obligado comprometerse a repetir con carácter anual.

Más que choque, fue un abrazo de la Tauromaquia con la sociedad. La Tauromaquia desde su particular submundo abrió sus puertas de par y València se acercó a ella desde la curisodad, el respeto y con ganas de conocer. Tanto gente se acercó que en las taquillas para la feria de Fallas contaban que el sábado del Congreso fue el de mejor venta de los últimos seis años. No hubo charla que no se llenase: el nivel de cada ponencia era como abrir las puertas de la misma universidad. Ya la inauguración desbordó las previsiones: la carpa se iba a quedar pequeña para todo lo que iba a venir. La implicación de la Unión Taurina de la Comunitat Valenciana, Federación de Bous al Carrer, peñas y demás entidades ha sido enorme. El Congreso dio de comer, ofreció talleres, los emboladores se implicaron al máximo, las visitas por las entrañas de la plaza de toros de València fueron un auténtico éxito.

Y todo esto se consiguió desde la base, la afición, el amateurismo. Los profesionales de la comunicación colaboraron en que sacar el máximo jugo posible de cada uno de los coloquios: de Enrique Ponce y Victorino Martín en la inauguración a artistas, fotógrafos, profesores de universidad, ganaderos, recortadores o empresarios taurinos.
Del Congreso se extraen varias conclusiones. Lo taurino ha vivido durante años en su particular submundo. Para salir y darse a conocer aquí la afición y el amateurismo es lo que tira del carro. Mientras, las empresas quedan en un segundo plano. Evidentemente hace falta la profesionalización y el cambio drástico en temas como la imagen o la comunicación. Ahí el Congreso encontró otro déficit, la planificiación de la comunicación no fue la mejor, aunque cierto es que no hubo tiempo de más. A poco que se trabaja, la Tauromaquia interesa y despierta curiosidad. Y el congreso ha vuelto a despertar, como aquel 13 de marzo de 2016, el compromiso y el activismo necesario para que la Cultura de Bou rompa barreras. Si el apoyo económico de las grandes empresas e instituciones estuviese al nivel requerido, sería la leche. El Congreso, además, ha confirmado la necesaria unión del Tauromaquia en plazas de toros y con la popular. Que ambas de ir por igual en esta aventura. Que no hay ninguna superior a la otra, que se necesitan y juntas se enriquecen.
⏩ #CongresodeTauromaquia en #Valencia ➕15000 personas en @torosvalencia. #Cultura 🔛 #Compartir. #CulturadeBou 🔛 #poble #Valencia en #Falles🔥 pic.twitter.com/4eIXKijPrB— Andrés Verdeguer (@verdeguer) 5 de marzo de 2017
Más de 15.000 personas han pasado por la plaza de toros de Valencia durante la celebración del I Congreso de Tauromaquia de la Comunitat Valenciana, organizado por la Unión Taurina de la Comunitat Valenciana (UCTV), que fue inaugurado el jueves y ha concluido hoy con gran éxito de participación.
“Ha superado todas las expectativas previstas”, ha asegurado el presidente de la UTCV, Vicente Nogueroles, en la última charla del ciclo, bajo el título “Conclusiones y futuro de la fiesta”. “La gente del “bou al carrer” ha roto el hielo para unir plaza y calle y aquí está el fruto de todo el trabajo. Esa es la clave del éxito”. La unidad del sector es una de las conclusiones de este primer congreso, así como dar visibilidad, poner en conocimiento y difundir el mundo del toro entre los más jóvenes y el público en general.